Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Héctor Manuel Popoca Boone

Los gobernantes topos

Hace un mes, el candidato del PRI a la gubernatura manifestó que “Guerrero no quiere más topos destruyendo la ciudad”, en obvia y sarcástica alusión al presidente municipal con licencia de Acapulco, Luis Walton. Lo anterior por cuanto a la apertura necesaria de calles y avenidas, para introducir tubería que conduzca el agua recibida en bloque del acueducto Chapultepec a los tanques de almacenamiento y regulación ubicados en diferentes puntos de la ciudad. La finalidad es elevar el suministro diario de agua del 60 al 90 por ciento a las redes de distribución domiciliarias, ya que al estar obsoletas o destruidas llegaba el agua con eventualidad y escaso volumen… aun con el auxilio de las apreciadas “pipas”.
Mi memoria retiene que el primer gobernador de Guerrero topo que conocí fue don Alejandro Cervantes Delgado, cuando en su administración gubernamental abrió un sinnúmero de calles y avenidas de la ciudad de Chilpancingo, para meter tubería y proporcionar agua a la siempre sedienta y creciente población de la capital del estado. Atendía así, una demanda prioritaria de los chilpancingueños, aun cuando al estar enterrada permanentemente debajo del pavimento de las calles, no luciría o vestiría políticamente al ilustre gobernante. En el mismo tenor, Luis Walton arriesgó popularidad y lucimiento, a cambio de bien servir al pueblo de Acapulco.
Conducta contrastante fue la de Manuel Añorve Baños, en su última actuación como presidente municipal. La calificación recibida en el cumplimiento de su principal compromiso con los acapulqueños, resolver el problema del agua, no fue de 10, sino de cero por chapucero. No sólo no cumplió, sino que el faltante de agua para la población se agravó.
Luís Walton habló con el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, sobre el grave problema de abasto de agua al puerto y la imposibilidad de resolverlo con los recursos económicos disponibles en la comuna. EPN giró instrucciones inmediatas a la Conagua para que atendiera la solicitud de apoyo.
Hacia la mitad del año 2014, el director general de la Conagua le informó al presidente municipal que el gobierno federal podía autorizar 500 millones de pesos, previa presentación de los expedientes técnicos, para rehabilitar o establecer una nueva tubería para la red de abastecimiento a los tanques de regulación. La condición era la autorización municipal para iniciarlas extensamente, y no por etapas, para terminarlas en un período no mayor de seis meses, a partir de agosto del año pasado; porque lo no ejercido habría que devolvérsele a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público a más tardar en el primer trimestre del 2015.
Walton externó su autorización al gobierno federal y aceptó el retoa a sabiendas que de llevar a cabo las obras (abrir las calles, enterrar la tubería para luego taparla, y de nuevo pavimentar) en diferentes frentes de trabajo al mismo tiempo, causaría malestar a la población por dificultar el traslado hacia sus actividades cotidianas. La principal irritación fue por el caos vial que se generó.
Ahora que han sido terminadas casi todas las obras y superadas casi todas las molestias ocasionadas, podemos decir que valió la pena el sacrificio temporal de los acapulqueños y la voluntad determinante del presidente municipal topo, Luis Walton, en aquel entonces.
PD1. Resulta una verdadera estulticia que algunos diputados locales pretendan no ratificar en su cargo al gobernador Rogelio Ortega, en medio del fragor de una campaña electoral difícil, faltando menos de cinco meses para el relevo gubernamental y dentro del marco de una histórica, extendida y heredada convulsión de tipo delincuencial, política, económica y social que lacera a Guerrero.
PD2. Ante tal desmesura intere$ada, yo recalco que la cadena de mando fáctica para la ratificación o no del gobernador es (de arriba hacia abajo): presidente de la República-secretario de Gobernación-PRD nacional (Chuchos)-PRD estatal y sus diputados locales, para terminar en el pleno del congreso estatal. Al tiempo.

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