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Más que un escritor con éxito, soy un ser humano con suerte, dice Fernando del Paso

*Celebran el INBA, el Conaculta, el Fondo de Cultura Económica y Canal Once su 80 aniversario en la Sala Manuel M. Ponce, del Palacio de Bellas Artes

Lourdes Zambrano / Agencia Reforma

Ciudad de México

Fernando del Paso no lamenta ni un punto ni una coma ni de su vida, ni de su literatura.
“Si volviera a nacer, me volvería a casar con ella (Socorro Gordillo) y haría todo lo posible por tener los mismos hijos.
“Si volviera a nacer, volvería a escribir José Trigo, Palinuro de México, Noticias de un imperio, sin cambiarles una sola coma”, dijo Del Paso en el estrado donde recibió un homenaje por sus ocho décadas de vida.
Sereno, sonriente, ataviado con un saco rojo bandera, el escritor tomó la palabra por unos minutos al término de la participación de los escritores que escudriñaron sus novelas en la Sala Manuel M. Ponce, del Palacio de Bellas Artes.
Repitió, como lo ha hecho en otras presentaciones públicas, que tiene problemas para hablar después de sufrir algunos infartos cerebrales.
“Más que un escritor con éxito, soy y he sido un ser humano con suerte. Fue una gran suerte haber nacido en México y hablar y escribir en lengua castellana”, agregó.
Agradeció el haber tenido buenos maestros de literatura y de amigos que lo guiaron por los mundos mágicos de Marcel Proust, Italo Calvino o Franz Kafka.
Del Paso indicó que no tiene ningún mérito que justifique su longevidad, pues fumó durante 60 años e hizo poco ejercicio, sobre todo con la mandíbula.
“El homenaje más grande ha sido de aquellas jóvenes madres que me han dicho que han bautizado a algunas de sus hijas como Estefanía, la Estefanía de Palinuro.
“La primera que me hizo ese homenaje fue mi propia hija, Adriana. Tengo una nieta Estefanía, a la que adoro”, comentó el escritor, nacido el 1 de abril de 1935.
La celebración fue organizada por el INBA, el Conaculta, el Fondo de Cultura Económica y Canal Once. La sala estaba llena de amigos, familiares, colegas y lectores del escritor.
En el exterior hubo una transmisión en vivo de lo que sucedía en la sala, la cual tiene capacidad para unas 200 personas.
A diferencia de sus dos anteriores discursos en las ferias del Libro de Guadalajara, y de la Lectura en Yucatán, en los que se dolía por un país de desaparecidos, de corrupción y de violencia, esta vez dijo que prefería estar alegre.
“Hoy ratifico cada una de las palabras que dije hace poco más de un mes en Mérida, pero hoy quiero estar alegre, hoy quiero quererlos a todos, quiero quererme a mí mismo. Hoy quiero quererte México”, concluyó.
El público se puso de pie para aplaudirlo, mientras él recibía la ovación de pie, alzando las manos al aire.

Es una voz que alerta, dice Tovar

“Del Paso es una voz que nos alerta y está pendiente de la conveniencia de su palabra y opinión. Por eso es escuchado”, dijo ayer Rafael Tovar y de Teresa, presidente del Conaculta, en el homenaje al escritor.
Recordó que conoció a Del Paso en los 80, cuando ambos servían en la Embajada de México en Francia.
El funcionario supo de la novela de Maximiliano y Carlota cuando Del Paso empezó a escribirla, incluso le compartió el final cuando la terminó.
“Su tiempo siempre lo ha dedicado a la escritura y al dibujo, no a la polémica”, agregó Tovar en la ceremonia, precedida por el análisis de cuatro de sus obras fundamentales: Noticias del imperio, Palinuro de México, José Trigo y Linda 67. Historia de un crimen.

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