El partido del ex presidente Saleh respalda a la ONU contra los hutíes, sus antiguos aliados
*Mueren en combate 60 rebeldes por los seguidores de presidente Hadi en una provincia al este de Yemen donde hay yacimientos de petróleo
DPA
Saná
El partido del ex presidente yemení Ali Abdulah Saleh, aliado de los rebeldes hutíes que forzaron a la huida al mandatario Abd Rabu Mansur Hadi y que avanzan para tomar control del país, respaldó ayer las sanciones de Naciones Unidas contra los rebeldes, en lo que representa un inesperado giro en las alianzas.
“Esto emana del interés de detener el derramamiento de sangre en Yemen”, señaló el Partido Congreso General del Pueblo (CGP) a través de su página web.
Si el CGP suspende su lealtad hacia los hutíes, las fuerzas en conflicto podrían equilibrarse. El partido por el momento aseguró que “responderá en forma positiva” a la resolución aprobada el jueves por el Consejo de Seguridad de la ONU, que afecta tanto al líder rebelde Abdul Malik al Huti como al ex presidente Saleh y a su hijo Ahmed Ali Abdullah Saleh.
Se considera que las fuerzas que apoyan a los hutíes son fieles al ex presidente Saleh, quien tuvo que renunciar al poder en 2011 en medio de las protestas de la Primavera Árabe. Muchos de ellos forman parte de la disuelta Guardia Republicana, que estuvo comandada por el hijo de Saleh hasta 2013.
El CGP también saludó este domingo el reclamo del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, de un cese del fuego en Yemen. El país, además de los combates internos por tierra, está bajo el fuego de una coalición liderada por Arabia Saudí que lucha desde el aire contra los rebeldes hutíes.
En su declaración de ayer, la agrupación política de Saleh urgió a todas las partes a “responder al llamado del secretario general de la ONU”. Las declaraciones generan desconcierto debido al cambio que podrían representar en el cuadro general de las lealtades en el combate.
Arabia Saudí, en alianza con otros ocho países sunitas, comenzó a lanzar ataques aéreos contra los rebeldes en Yemen el 26 de marzo bajo la premisa de que no serían suspendidos hasta que el presidente Hadi, también sunita, pudiera regresar y volver a liderar el gobierno del país.
Por otro lado, al menos 60 rebeldes hutíes murieron en un enfrentamiento con los seguidores del presidente Abd Rabu Mansur Hadi en la provincia de Marib, en el este del país, donde hay yacimientos de petróleo, según informó un líder tribal.




