Pacientes con síntomas de chinkungunya esperan hasta cuatro horas en el Donato
*En una visita ayer al nosocomio, ubicado en Ciudad Renacimiento, se observó la sala de Urgencias llena. Sólo hay un médico para revisión, indica la encargada de ventanilla. Reclaman usuarios que no hay abasto de suero para combatir el virus
Las personas que presentan síntomas del chikungunya o dengue y acuden al área de urgencias del hospital Donato G. Alarcón, de Ciudad Renacimiento, tienen que esperar hasta cuatro horas para que un médico los inspeccionen, se quejaron pacientes.
Indicaron que ante la espera prefieren automedicarse y no visitar el hospital.
Agustín Jiménez Vázquez, que salía de consulta, señaló que los cuatro integrantes de su familia se enfermaron de chikungunya, incluyendo a él.
Indicó que desde hace una semana acudió al hospital Donato G. Alarcón pero no para atenderse, sino para acompañar al menor de sus hijos.
Contó que llevó a su hijo de 16 años porque era “el más grave” de la familia. “No quiso comer cuatro días”, situación que lo alarmó y decidió que lo atendieran en el nosocomio “para ver si le daban una inyección o algo”, pero que ahí trabajadores le dijeron que el tratamiento era a base de paracetamol y Vida suero oral.
Señaló que en la farmacia del nosocomio le dijeron que no había el polvo rehidratante y que llegaría la próxima semana.
Por su parte, Agustín Jiménez, de la colonia Sector 6, lamentó que para recibir atención tuvo que esperar tres horas.
Recordó que en la espera vio cómo un paciente tuvo un percance en la sala de urgencias; “precisamente ese día llegó una señora y se desmayó por el chikungunya, no la dejaban pasar rápido”. Dijo que sólo al verla desfallecer el personal médico la atendió.
Agustín Jiménez agregó que días después él y otros dos miembros de su familia presentaron fiebre, dolor en articulaciones, cabeza y cansancio, pero que decidieron no ir al hospital porque volverían a pasar la espera; “por lo mismo que dicen que no hay medicina mejor me quedo en mi casa”.
Señaló que a su esposa, que padecía otra enfermedad no relacionada al chikungunya, también le recetaron suero rehidratante, que el viernes pasado fue al hospital y le dijeron que no tenían abasto del producto que está en el cuadro básico del sector salud.
En una visita ayer al hospital general Donato G. Alarcón, se observó que estaba lleno de pacientes. Algunas personas acompañaban a mujeres embarazadas mientras que otras llegaban a paso lento y con dolor que les causaba caminar, y según dijeron tenían chikungunya.
En la ventanilla de atención de urgencias se le preguntó a la encargada el tiempo de espera para la atención de una persona con síntomas de la enfermedad, y mostró una lista de dos hojas con varios nombres.
Justificó sólo un doctor estaba atendiendo a las personas y no podía determinar en cuánto tiempo recibiría el próximo paciente.
Un paciente se acercó al reportero y manifestó que desde las 10:30 de la mañana llegó con su hijo de 13 años que desde la madrugada presentaba dolores articulares y fatiga.
Mostrando el reloj precisó que “ya son las 2 de la tarde y no entra mi hijo”, quien estaba sentado en el piso ante lo repleta que se encontraba la sala de urgencias del hospital.
El padre de familia, que prefirió omitir su nombre, explicó que era usuario del programa Seguro Popular, “pero de haber sabido que esto iba a pasar mejor lo llevo a un (consultorio) particular”. (Abel Salgado).




