Pide sacerdote colombiano que el gobierno ponga “máxima atención” a los padres de Ayotzinapa
*El director de la Fundación para la Reconciliación informa que se reunió con familiares y estudiantes en la Normal Rural. Advierte que el coraje y el resentimiento pueden convertirse en un movimiento armado. El despliegue de policías listos para disparar no hace más que generar violencia, critica
Aurora Harrison
El director de la Fundación para la Reconciliación, sacerdote colombiano Leonel Narváez Gómez, informó que se reunió en Ayotzinapa con familiares de los 43 normalistas desaparecidos y tienen el dolor a flor de piel, por ello solicitó al gobierno federal y estatal que ponga máxima atención a las víctimas porque se puede salir de las manos.
Durante la conferencia del arzobispo de Acapulco, Carlos Garfias, el sacerdote dio a conocer que el sábado estuvo en Ayotzinapa y “me impresionó mucho que la gente tiene un dolor a flor de piel, me encontré con unos 20 padres de familia, estudiantes, profesores y lo que quiero decir es que el gobierno debe ponerle máxima atención a este tema”.
Agregó que las víctimas de Ayotzinapa se sienten abandonadas por el gobierno, por ello se comprometió a que en los escenarios que pudiera pediría el apoyo del gobierno, porque el asunto que es un “tema político de gran tensión” exige la presencia cercana, concreta de las diversas instituciones de gobierno para dar atención a las víctimas.
Sostuvo que anda por Latinoamérica reuniéndose con víctimas, para ayudarles a que no se dejen ganar de la rabia y el rencor, que exijan justicia, verdad, reparación, y garantías de no repetición que son fundamentales, porque dijo “el perdón no es negar ninguno de esos cuatro, sino que es un ejercicio para que la rabia, el coraje, o la bronca no nos gane”.
La Fundación para la Reconciliación es una organización sin fines de lucro, tiene presencia en 18 países de América Latina, África, Europa, y promueve la cultura ciudadana y política de reconciliación.
Narváez dijo que el alto número de homicidios se debe a los “altísimos niveles de venganza”.
Al preguntarle qué le dijeron los familiares de los normalistas desaparecidos durante su visita, dijo que los papás no creen que hayan sido asesinados, ellos creen que están recluidos en algún lugar, “ellos creen que los tiene el Ejército, la policía y me parece que es un punto de extrema delicadeza que el gobierno debe poner atención”.
Sostuvo que las víctimas deben ser prioridad en cualquier país, pues recordó que uno de los grandes logros en Colombia en el proceso de paz, es que “las víctimas son la prioridad”.
Cuando se le preguntó si considera que el gobierno no le ha dado la atención adecuada al problema, dijo: “los papás sienten una ausencia del gobierno, como les decía en una estrategia triunfante las víctimas tienen que ser prioritarias y ellos se sienten abandonados, que no los escuchan, y sienten que los reclamos son difíciles, sobre todo para el gobierno poder responder pero yo pienso que se mantenga el diálogo abierto, si no el diálogo cercano, y ellos consideran que no hay esa posibilidad”.
Advirtió que el coraje y el resentimiento puede convertirse en algo adverso contra la población, “no quisiera que se formaran grupos armados más de los que puedan existir como se llegó en un momento en Colombia, el coraje genera el uso de las armas”.
Recordó que en Colombia después de 60 años de utilizar las armas, de lograr uno de los ejércitos más crecidos, el segundo ejército más grande, han determinado que las “armas no sirven para nada, son el fracaso”, por ello criticó que el despliegue de policías con sus armas casi listas para disparar no hacen más que generar violencia.
“Si ustedes vienen a Colombia jamás van a encontrar ese tipo de carros, esas imaginas tan perversas de violencia como es la policía manifestándose en público no sirven, ya lo habíamos declarado, y quizá por fortuna lo aprendieron en Brasil, dan imágenes de más violencia en los jóvenes, en los niños y en los adultos”, puntualizó.




