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Hay problemas con la maña, denuncian obreros del Macrotúnel y piden a la Gendarmería

*La tensión comenzó desde el asesinato del líder transportista de la CTM, Ranferi Bahena Gómez, el 31 de marzo pasado, señalan los trabajadores un día después de la ejecución de dos colegas

Karla Galarce Sosa

Trabajadores del Macrotúnel que se encargan del acarreo de materiales, pidieron seguridad de la Gendarmería para efectuar el traslado de piedra y grava afuera de la zona donde se lleva a cabo la excavación.
En declaraciones por separado, los trabajadores, quienes pidieron la omisión de sus nombres, señalaron que “desde hace semanas hay problemas con la maña”, tensión que se originó después del asesinato del líder transportista de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), Ranferi Bahena Gómez, el 31 de marzo pasado.
El miércoles pasado, un ingeniero y un trabajador de esa obra fueron asesinados a balazos al salir de una fonda en la colonia Miramar.
“Nadie va a estar al pendiente de nosotros cuando hacemos los acarreos al salir de la obra, aunque sí hay vigilancia alrededor principalmente de militares cuando se hacen las detonaciones”, comentó el operador de un camión de carga pesada.
Otro empleado dijo que hay tensión “muy extraña desde que mataron a don Ranferi”, situación que, especuló, “fue provocada por la delincuencia organizada”.
Los obreros coincidieron en que continuarán con sus actividades a pesar del riesgo que implica salir a la calle para descargar los materiales que resultan de las explosiones, pues deben de llevar el sustento a sus familias.
“Nosotros no tenemos más opción que seguir trabajando, no tenemos otro modo de vida, esto es a lo que nos dedicamos y vamos a seguir, pero queremos pedir a las autoridades que vigilen las calles, que haya más rondines en las calles y sobre todo en las áreas donde vamos a hacer las descargas”, comentó un tercer operador de maquinaria pesada.
Otro trabajador dijo que existe zozobra entre sus compañeros porque “nadie sabe si le va a tocar a uno o a otro, porque aunque haya dos policías o uno con nosotros en los camiones cuando se hagan las descargas, van a matar a quien anden buscando y no sabemos si sea yo o él (señaló a su compañero de al lado”.
Los trabajadores comentaron que hay una guerra que no se sabe entre quién se desató porque “son del narcotráfico, gente del crimen organizado que incluso contra los periodistas y uno ya no sabe ni con quién, se están dando con todo, contra todos”.
“Todos estamos con el temor de que nos pueda pasar algo (…) los militares hacen presencia durante y antes de las explosiones y a veces hacen guardias hasta que todo se queda en calma después de la detonación, pero les pedimos que se queden”, solicitaron.
Respecto a la presencia de la chikungunya, comentaron que los patrones o los dueños de los camiones apoyan a los trabajadores y a las familias cuyos integrantes resultaron afectados, por lo que la enfermedad ha generado pérdidas, aunque no estimaron los montos.

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