Rogelio Ortega es un mal agradecido por darle la espalda a Aguirre, dice Sofío
*Acusa al gobernador interino de ofrecer dinero a cambio del voto de los diputados locales para su ratificación
Rosalba Ramírez García
Chilpancingo
El senador con licencia Sofío Ramírez Hernández arremetió contra el gobernador interino Rogelio Ortega, a quien llamó mal agradecido por darle la espalda a Ángel Aguirre Rivero después de que le llamaba “gran jefe” y que le dio su visto bueno para que lo supliera en el gobierno.
Consultado vía telefónica, el senador afirmó que Rogelio Ortega está utilizando recursos públicos para cooptar a los diputados locales y dirigentes partidistas para que lo reelijan.
Confirmó también que solicitó licencia en el Senado y está en la disposición de incorporarse al gobierno estatal como secretario General de Gobierno en caso de que el Congreso designe como gobernador sustituto a otro personaje que no sea Rogelio Ortega Martínez.
Dijo que Rogelio Ortega ha lastimado la relación institucional y afectiva, porque es un “mal agradecido” con Ángel Aguirre Rivero porque llegó al poder con el visto bueno del gobernador con licencia.
Se refirió a la entrevista que dio al periódico Reforma, donde Ortega Martínez advirtió sobre un eventual regreso del “aguirrismo” al poder en el estado, ya sea con el propio Ángel Aguirre o a través de Sofío Ramírez, y pidió evaluar si el clima político es propicio para el regreso, sobre todo por la cercanía del proceso electoral.
Reprochó a Ortega Martínez el veto que pone al regreso de Aguirre Rivero y Sofío Ramírez al gobierno estatal, “como si él hubiera ganado la elección”, y dijo que no le corresponde opinar sobre el tema porque fue un beneficiado de la salida del político de Ometepec.
“Él (Rogelio Ortega) es hechura de Ángel Aguirre, se lo prestó sólo por seis meses, así como dicen que Sofío Ramírez es un referente político de Aguirre, él es su hechura”, insistió.
El aguirrista dijo que Ortega tendría que estar comprometido con Ángel Aguirre “porque fue su propuesta para ser gobernador interino después de que no se aceptó a Beatriz Mojica”, y apuntó que si bien la designación de Rogelio Ortega la realizó el Congreso, “las reglas no escritas establecen que gobernador que sale, gobernador que propone, y Ortega tuvo la opinión favorable de Aguirre”.
El senador lamentó que el gobernador interino ahora esté “denostando” y señalando a Ángel Aguirre, por eso le dijo que es un “mal agradecido, cuando hace seis meses en las mesas políticas en las que estuvimos juntos con una gran atención le llamaba ‘gran jefe’ y en todas las conversaciones el trato de Ortega a Aguirre era de ‘gran jefe’ y ahora ya ni de eso se acuerda”.
Por el contrario dijo que a Rogelio Ortega “ya lo perdimos” como un personaje de la sociedad civil y la academia, ahora “ya está contaminado por las ambiciones del poder” y utiliza el aparato de estado para “estar promoviendo, presionando y cooptando” para ser reelecto como gobernador sustituto.
Lo acusó de ocupar dinero público para pagar desplegados en medios nacionales, que cuestan más de 250 mil pesos, pero también dijo que los “emisarios” del gobernador como su secretario de Finanzas, Eliseo Moyao Morales, se está reuniendo con diputados locales y dirigentes partidistas para ofrecerles dinero a cambio de su voto a favor de la ratificación de Rogelio Ortega como gobernador sustituto.
Afirmó que en próximos día algunos diputados locales podrán informar de los ofrecimientos del gobernador, por lo pronto dijo que no está autorizado para dar a conocer los nombres de los perredistas a los que les han ofrecido dinero, aunque también dijo que hay diputados de otros partidos.
Afirmó que continuará en el PRD y que a pesar de que no está de lleno en la campaña de la candidata al gobierno, Beatriz Mojica Morga, está participando en campañas de otros perredistas a otros cargos, “tengo una militancia activa, más no participativa”.
Intenta deslindarse del aguirrismo
El senador pidió que no se le carguen “marcas o estigmas” por el caso del asesinato de normalistas rurales de Ayotzinapa en Iguala, y la detención y desaparición de 43 de ellos.
Recordó que fue funcionario de Ángel Aguirre en los primeros cinco meses de gobierno como secretario de Desarrollo Social, pero ya no continuó en los tres años posteriores.
Insistió en que sólo lo une a Aguirre una amistad personal pero no una política o acciones de gobierno, y “no aceptaré que se me siga estigmatizando y marcando por el ejercicio de un gobierno cuando yo ya no era parte de él”.
Se refirió a la manifestación de integrantes de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación Guerrero (CETEG), que el miércoles boicoteó en dos ocasiones una conferencia de prensa a la que había convocado.
Puntualizó su rechazo contra la leyenda de una manta en la que se leía “no queremos a los mismos corruptos, fuera Ángel Aguirre y Sofío Ramírez, no habrá elecciones hasta que regresen nuestros 43 hijos”.
Insistió en que cuando los hechos ocurrieron no era funcionario estatal ni municipal en Iguala.
“Y ¿yo por que?”, le preguntó a los maestros y padres de familia de los jóvenes desaparecidos el 26 de septiembre en Iguala, en el sentido de que según dijo no tiene ninguna responsabilidad.




