Aún no tapa el boquete en la banqueta de Wilfrido Massieu la escuela Lang Lab
Argenis Salmerón
A un mes de abrir la banqueta, en la avenida Wilfrido Massieu, el boquete en la vialidad aún continúa abierto sin que los trabajadores de la escuela de inglés Lang-Lab reparen el desperfecto.
Mientras que los peatones se ven obligados a caminar por la vialidad, sin que la autoridad municipal no supervise la obra por medio de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Obras Públicas (Seduop).
En el lugar se observó que los trabajadores abrieron toda la banqueta con dirección de la avenida Costera a la Cuauhtémoc, esquina Cristóbal Colón para cambiar tubería y sustitución de cables de energía eléctrica, en un tramo de 10 metros de diámetro.
Adentro del hoyo se constató que hay tubería de la red sanitaria y cables de alta tensión de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), que son cubiertos con mangueras naranjas, también hay material de construcción disperso por doquier.
En la zona de trabajo hay bultos de cemento, arena, grava, tablas, y mangueras, además una red de plástico, que impide a los peatones caminar libremente. Sin embargo los trabajadores colocaron una malla de plástico y cintas amarillas sobre la vialidad para marcar el paso de los transeúntes.
En el tramo referido se forma congestionamiento vial por la reducción del sentido, sin que haya agentes de tránsito para agilizar la circulación de autos.
Una trabajadora de la escuela privada, que no dio su nombre, comentó que las maniobras se suspendieron por falta de material de construcción, “en estos días van a terminar”.
Dijo que se está cambiando la tubería de agua potable y los cables de alta tensión de energía eléctrica para la escuela, debido a la tubería obsoleta, y “aprovecharon para cambiar los cables”.
El señor Armando Silva criticó que la autoridad municipal permite este tipo de construcción que afecta a los peatones, “nos obligan caminar por la vialidad, nadie dice nada, por eso estamos en una ciudad sin orden ni donde se respeten las leyes, todo mundo hace lo quiere”.
El chofer del transporte público, Rafael Velázquez Méndez, reclamó que la vialidad por la obra se redujo, y por tal motivo tienen que circular lento para evitar atropellar un peatón, “queremos que la autoridad supervise la obra, ya tiene un mes sin terminar los trabajos”.
El 25 de marzo, los trabajadores de la escuela de inglés, ubicada en el fraccionamiento Magallanes, comenzaron los trabajos en la banqueta para cambiar la tubería de agua potable, y durante las maniobras causaron una fuga de agua potable.




