Víctor Cardona Galindo
PÁGINAS DE ATOYAC
*El Paraíso (Sexta parte)
El Paraíso siempre ha ocupado páginas en los periódicos, no únicamente por los desastres naturales como las trombas recurrentes que lo azotan, sino también por su convulsión política. Los paraiseños no son dejados: se movilizan, marchan y protestan. Es común que los síndicos de Atoyac sean de esa comunidad, segunda en importancia después de la cabecera municipal.
El 20 de febrero de 1994, cerca de 200 priistas bloquearon la carretera a un kilómetro de la comunidad “protestaron así por la elección extraordinaria de comisario municipal, convocada por el Ayuntamiento de extracción perredista, que en el trascurso del día se realizó en Zócalo de la localidad”, escribió Maribel Gutiérrez.
Los priistas esperaban la llegada de la presidenta municipal, María de la Luz Núñez Ramos, para dialogar con ella y exigirle respeto al comisario Quintín Hernández Bernal quien estaba en funciones desde el 27 de junio de 1993.
En La Curva, lugar donde se plantaron, los priistas impidieron, por varias horas, el tránsito de algunos vehículos y peatones por el único camino de entrada a El Paraíso. Los manifestantes estaban encabezados el presidente del Sub comité del Partido Revolucionario Institucional (PRI) Lázaro Bautista Catalán quien dijo que a ellos los estaba apoyando directamente el gobierno del estado, cuyo titular era Rubén Figueroa Alcocer.
Se decía que atrás de este grupo de priistas estaba el principal cacique de la región, Epifanio Hernández Vélez, apoyado por el entonces secretario general de Gobierno Rubén Robles Catalán, quien intentó a toda costa, incluso amenazando a María de la Luz, impedir la elección del nuevo comisario. Pero Núñez Ramos se aferró a defender la autonomía del municipio libre y decidió llevar adelante la elección.
A pesar del bloqueo priista las elecciones se realizaron en el Zócalo de la población, con el empleo de urnas y credencial de elector, donde se presentó únicamente la planilla Emiliano Zapata encabezada por Evaristo Ríos Castillo e integrada como suplente por Rafael Adame Juárez, vocales: Alberto Sotelo Lucena y Ricardo Lucena Basave. Esta planilla tuvo el respaldo de 694 votos, de un padrón de mil 900 ciudadanos, nos informaba Maribel Gutiérrez en El Sur del 22 de febrero.
Las autoridades nombradas resultaron de una alianza de perredistas y de priistas ex miembros del grupo de Epifanio Hernández. Alberto Sotelo Lucena sería después síndico priista en el cabildo que encabezó Acacio Castro Serrano.
En el año 2000 se formó en El Paraíso un fuerte movimiento ecologista que se opuso a la explotación maderera de la sierra, porque las compañías “rapamontes” ya estaban acabando con la vegetación del cerro donde nace el río Atoyac. El 5 de enero de ese año, campesinos de diferentes comunidades de la parte alta de la sierra detuvieron dos camiones que transportaban trozos de pino. Decomisaron la madera que fue llevada a la bodega del Inmecafé.
Los campesinos instalaron un plantón en la entrada de la comunidad y con una cuerda cerraron el paso a los camiones madereros que bajaban un promedio de seis al día con madera del pino que cortaban en un lugar conocido como El Iris, una zona boscosa donde nace el río Atoyac. La madera decomisada era propiedad del industrial Marcos Pineda Gómez, un talamontes que tenía su aserradero en Tecpan de Galeana.
Luego el 2 de febrero los ecologistas de El Paraíso detuvieron dos camiones cargados de trozos de madera de la comunidad de El Tambor. Los dos camiones quedaron estacionados atrás de la iglesia del pueblo. Uno de los dirigentes de ese movimiento ecologista fue Lázaro Bautista Catalán. Los bloqueos continuaron uno se realizó en la entrada de la ciudad de Atoyac.
Después el 20 de octubre del 2000, alrededor de 100 cafeticultores priistas afiliados a la Confederación Nacional Campesina (CNC) bloquearon la carretera que sube de la cabecera municipal de Atoyac a Puerto Gallo, en la entrada de la comunidad de El Paraíso, y no dejaron pasar a nadie que fuera con dirección al Festival de la Selva Cafetalera que había comenzado en la comunidad de La Pintada.
Los cafeticultores fueron encabezados por el líder municipal de la CNC y regidor del Ayuntamiento, Humberto Gómez Flores, y colocaron una manta en la carretera que decía: “Señor gobernador, los ejidos cafetaleros del municipio de Atoyac exigimos igualdad de trato y solución al conflicto ejidal de El Paraíso”. Aseguraban que el primer mandatario de la entidad tenía preferencias por la cooperativa La Pintada y que estaría en la inauguración del Festival.
Por eso comenzaron a bloquear la carretera a las 11 de la mañana y se levantaron a las 7 de la noche, después de llegar acuerdos con los secretarios de Desarrollo Económico, César Bajos Valverde y de Planeación, Carlos Sánchez Barrios.
Ese día yendo rumbo a La Pintada llegamos, con Francisco Magaña corresponsal de Radio y Televisión de Guerrero y encontramos el bloqueo, entrevistamos a los dirigentes y pasamos rumbo a El Paraíso para almorzar y realizar algunas llamadas. El bloqueo estaba en una curva antes de llegar a la comunidad hasta donde nos regresamos. Estábamos platicando con algunos campesinos cuando en un vehículo llegaron Obdulio Severiano Gómez, Pablo Alonso Sánchez y Horacio Galeana. Luego que don Obdulio entró a una casa a platicar, un grupo de mujeres se dirigió hacia a mí con toda la intención de sacarme del lugar o de lincharme. Diciéndome –tú eres gente de María de la Luz–. Estaban muy violentas, con temor les contesté que sí, que había trabajado con ella. Pero que también lo había hecho Mario García Marcelo quien se encontraba entre los dirigentes de esa movilización, después de mi respuesta me dejaron en paz.
Los de El Paraíso, los principales promotores del bloqueo, querían que se resolviera su conflicto ejidal porque estaban impugnando la elección del presidente del comisariado ejidal, José Luis Sotelo Aguilar, un cafeticultor muy cercano a la presidenta municipal, María de la Luz Núñez Ramos.
Los primeros en llegar al bloqueo fueron un grupo de reporteros de Acapulco, que en una Suburban iban a cubrir el acto en La Pintada. Los priistas no los dejaron pasar y se regresaron. Luego se regresó también un grupo de la Base de Operaciones Mixtas (BOM) integrado por efectivos del Ejército, Policía Federal, estatal y judiciales. El personal policiaco se quedó acampando todo el día a prudente distancia del bloqueo. También había un campamento del Ejército a la entrada de la comunidad de Río Verde.
Corno a las 4:30 de la tarde llegaron en un helicóptero Bajos Valverde y Sánchez Barrios y el director de Gobernación, Rey Hilario Serrano, y el subsecretario de Asuntos Agrarios, Esaú Tapia, quienes iniciaron negociaciones con los miembros del plantón. César Bajos se comprometió con los manifestantes a que no habría represalias contra todos los que participaron en esa movilización. Carlos Sánchez dijo que se elaborará el proyecto de una torrefactara y que se gestionará ante el gobierno federal que las instalaciones del Inmecafé que desde entonces estaban en manos del Ejército fueran devueltas a los cafeticultores.
Por la noche, el dirigente de la Cooperativa La Pintada, Arturo Martínez Nateras, informó que el festival se inauguró como estaba previsto, y que el bloqueo afectó el programa porque no pudo pasar el grupo de teatro ni los periodistas de Acapulco.
Entre otros acontecimientos importantes el 9 de noviembre del 2000, el secretario de Desarrollo Rural del gobierno del estado, Héctor Manuel Popoca Boone, inauguró en El Paraíso los trabajos del segundo Congreso Estatal del Café en el que participaron cerca de 400 delegados de los 11 municipios cafetaleros de la entidad y representantes de las principales organizaciones campesinas.
Durante los trabajos estuvieron presentes el delegado de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural (Sagar) en Guerrero, Joel Dueñas Rodríguez; el coordinador del Consejo Estatal de Café, Esteban Castro Sánchez; el presidente municipal, Acacio Castro Serrano; el diputado local Javier Galeana Cadena, la ex alcaldesa de Atoyac, María de la Luz Núñez Ramos y el fundador de la Cooperativa La Pintada Arturo Martínez Nateras.
Llegaron delegados de municipios de La Montaña como Malinaltepec, Zapotitlán Tablas y de Cuautepec y San Luis Acatlán en la Costa Chica. Pero en su mayoría los delegados eran de Atoyac que es el principal productor de café en el estado. Las organizaciones campesinas representativas como la Unión de Ejidos y Comunidades Luz de la Montaña, la Coalición de Ejidos de la Costa Grande, la Unión Estatal de Productores de Café de la CNC, la Cooperativa La Pintada registraron sus delegados para defender sus posiciones en el Congreso.
El encuentro se inició con conferencias magistrales como la del director de Asuntos Ambientales del Consejo Mexicano del Café, Hugo Martínez Paz, quien habló del cultivo del café bajo sombra y de la importancia que tiene en el cuidado del ambiente. Expuso el proyecto donde se pretendía cobrar un bono por protección ambiental, porque, dijo “no podemos hablar de protección al ambiente si tenemos gente que no tiene para comer todos los días”.
El congreso de clausuró el 10 de noviembre del 2000 por la tarde, en esta comunidad de la sierra de Atoyac. La clausura estuvo a cargo del presidente municipal, Acacio Castro Serrano, y estuvo presente el presidente del Consejo Mexicano del Café, Ricardo Lecumberri López. Presidieron la plenaria y el acto de clausura el secretario de Desarrollo Rural, Héctor Manuel Popoca Boone, quien llevó la representación del gobernador del estado, René Juárez Cisneros; el delegado de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural (Sagar) en Guerrero, Joel Dueñas Rodríguez; el presidente de Coyuca de Benítez, Julio César Diego Galeana; el diputado federal Celestino Bailón Guerrero y el local Javier Galeana Cadena.
El lugar donde se realizó el evento fue insuficiente para albergar a más de 600 cafeticultores participantes, muchos se quedaron afuera y no pudieron entrar a la plenaria.
Después de leer las resoluciones de las cuatro mesas de trabajo, el presidente del comisariado ejidal del El Paraíso, José Luis Sotelo Aguilar, dio a conocer el manifiesto a la Nación que emitió ese Congreso.
Luego unos 3 mil cafetaleros, con un grupo mayoritario de El Paraíso, llevaron a cabo un bloqueo durante seis horas en la carretera federal Acapulco-Zihuatanejo, a la altura de la comunidad de la Y griega, 22 de enero del 2001.
Los cafetaleros marcharon a mediodía desde las instalaciones del Cecafé hasta la carretera federal con mantas que decían: “Entrega inmediata del beneficio de Atoyac”, que sigue ocupado por soldados de la 27 Zona Militar. “Demandamos recursos para la revolución productiva”, “Suspensión del decreto de libre importación del café”, “Reconstrucción inmediata de la carretera Atoyac-Paraíso-La Pintada”. La manifestación fue atendida personalmente en el lugar de los hechos, por el secretario de Desarrollo Rural Héctor Manuel Popoca Boone.
Este movimiento aglutinó a productores de café de todas las tendencias políticas, tanto perredistas encabezados por Decidor Silva Valle; de la cooperativa La Pintada, dirigidos por Arturo Martínez Nateras; y los productores priistas al mando de Humberto Gómez Flores y Lázaro Bautista, que bloquearon la carretera de la sierra en octubre del año anterior intentando boicotear el festival de la Selva Cafetalera que se llevaba a cabo en La Pintada. Asimismo, se encontraban los dos grupos políticos antagónicos de El Paraíso, el primero encabezado por el presidente del comisariado ejidal, José Luis Sotelo Aguilar, y el segundo por Lázaro Bautista Catalán y Mario García Marcelo.
Recuerdo que ese día, el líder del PAN en El Paraíso, Juan Lucena, invitó a creerle a Popoca, pero si no cumplía pidió a los presentes “quemarlo” la próxima vez que visitara el municipio de Atoyac. Dijo que si por eso él iba a la cárcel, “que digan que fue Juan Lucena el que dijo eso”. Pero que no sólo quemarían a Popoca también a los líderes corno Leonel Jaimes, Lucio Mesino, Lázaro Bautista, José Luis Sotelo y Arturo Martínez Nateras.
Después de la plática con el secretario los líderes se llevaron a su gente, pero todavía un pequeño grupo, encabezado por Santos Fabián y José Luis Arroyo, se quedó bloqueando por otros cinco minutos. A las 6:15 de la tarde pasaron los primeros vehículos.




