En zona de riesgo, 30 asentamientos nuevos en la parte alta de Praderas de Costa Azul
*En la calle Cerrada de Monte Verde hay casas de madera y algunas de concreto, y los vecinos indican que Invisur se niega a darles escrituras, “pero no nos dan opciones”
Aurora Harrison
En la calle Cerrada de Monte Verde, en la parte alta de la colonia Ampliación Praderas de Costa Azul, hay unos 30 asentamientos humanos nuevos, de casas de madera y algunas de concreto, ubicados sobre el cauce de un arroyo y en laderas inestables.
Los habitantes de esas zonas dijeron que el Instituto de Vivienda y Suelo Urbano de Guerrero (Invisur) les ha informado que no pueden vivir ahí porque es una zona de riesgo, pero no les dan opciones para tener una vivienda segura.
Los vecinos aseguraron que han hecho la solicitud a Invisur para tener escrituras del terreno que les vendieron, pero que les responden en el organismo que están en zona de alto riesgo y no los quieren reconocer, a pesar de que algunos tienen más de 12 años viviendo en esa zona, pero tampoco les dan opciones.
A unos 10 días de la temporada de lluvias y huracanes, algunos colonos señalaron que de la Dirección de Protección Civil no les han ido a informar cuál es su refugio, aunque una vecina dijo que sí subieron pero no todos se encontraban en sus casas, aunque aclaró que el arroyo no crece mucho.
La Dirección de Protección Civil municipal ha informado que ya se formaron cuadrillas para avisar a quienes habitan zonas de riesgo y revisar los refugios temporales, pero los vecinos de Monte Verde insisten en que no les han notificado nada.
Las viviendas se encuentran sobre laderas, algunas cuentan con muros de contención y otras tienen piedras en sus alrededores. No hay servicio de agua potable ni drenaje, pero los vecinos tienen pozos artesanos para consumo de agua porque las pipas no llegan al estar dentro de un arroyo.
Ayer en el recorrido se observó a una niña de unos 10 años cargar una cubeta de 20 litros de agua a su casa, y así lo hace cuando el agua debido a la poca fuerza no sube.
Otra señora estaba lavando cerca de los pozos artesanos, donde hay mangueras que conducen el agua a las casas.
El cauce del arroyo no tiene mucho agua y se observan residuos sólidos como envases de plástico, llantas y hasta un refrigerador.
Allí también hay pozos artesanos cerrados, lo que pone en riesgo a los niños que podrían caerse.
La basura los vecinos la tienen quemar porque la calle por donde pasa el camión recolector está lejos y cuando éste pasa no se encuentran en sus casas.
Elida Villanueva contó que tiene más de un año viviendo en ese lugar y que su esposo le compró el terreno a una persona; “sabemos que no hay servicios pero tenemos una casa que con esfuerzo hemos construido. Sabemos que es zona de riesgo pero nos dijeron que no pasaba nada, que el arroyo no crece mucho”.
“Acabo de llegar, tengo un año”, dijo la señora, y aseguró que empleados de Invisur han acudido y les han dicho que es zona de riesgo y por eso no pueden escriturar, “pero nosotros queremos tener una casa”.
Su vivienda está construida de madera de palma de coco y se encuentra en medio del arroyo, cerca de otras tres casas de concreto, una de las cuales, según los vecinos, el año pasado con las lluvias empezó a “desgajarse” de la parte de abajo, pero que para evitar que volviera a suceder tiene concreto y un muro de piedras.
De los trabajadores de Protección Civil, Elida Villanueva indicó que “no han venido a notificar ni a alertarnos de las lluvias. Sabemos por los medios de comunicación y de esa manera estamos al pendiente, pero las autoridades no se preocupan”.
Doña Joaquina tiene 23 años viviendo en ese lugar. Su casa está sobre la ladera y también es de madera y techo de lámina.
Dijo que cuando es temporada de lluvias “no dormimos por el miedo de que el arroyo crezca”, y recordó que durante la tormenta tropical Manuel en esa parte no pasó nada, “lo feo fue abajo, en Costa Azul”, y en otros lugares del municipio.
Recordó que cuando llegó a ese lugar eran muy pocas las casas y que actualmente se ha estado poblando, que de 10 años a la fecha se han formado nuevos asentamientos; “ha venido gente de Invisur y nos dice que no podemos estar aquí, que es zona de riesgo y que no salgamos ¿pero a dónde nos vamos, le decimos? y no dan opciones, no nos responden nada”.
“Queremos pagar tener nuestro documento de nuestra casa y nos los niegan, nos dicen que no”, contó Doña Joaquina, que recordó que han pasado varios fenómenos y “gracias a Dios estamos bien, no ha pasado nada, el arroyo no ha crecido mucho en las lluvias”.
Otra de las vecinas, Micaela Santiago, que caminaba por el canal para arreglar su manguera y que le llegara el agua a su casa, aseguró que sí han ido empleados de Protección Civil a notificar, que año con año lo hacen. “Les dicen a las personas que están en zona de altos riesgo pero no tienen otro lugar a donde vivir y se asientan, construyen su casa”.
Recordó que tiene 16 años viviendo en la colonia, pero que su casa no está en el arroyo, como otras que recientemente se construyeron, que ella sí cuenta con escrituras de Invisur pero que algunos de sus vecinos “que están cerca del arroyo les dijeron que no les van a dar porque están en zona de alto riesgo”.
Aunque doña Zoila Hernández vive desde hace 12 años en una ladera, en Cerrada de Monte Verde, y está cerca del arroyo, explicó que ha hecho la solicitud a Invisur para que le den escrituras pero “no quieren reconocer, nos dicen que estamos en una zona de riesgo, y que han pasado varias lluvias, tormentas y no nos ha pasado, no quieren darnos nada”.
“Nos insisten en que estamos en zona de riesgo pero no nos dan opciones, nosotros queremos pagar, tener nuestras escrituras y saber que el terreno donde estamos viviendo por muchos años nos pertenece y que nadie nos puede sacar”, declaró Zoila Hernández.




