Desalojan secundaria de La Venta por fumigación “con químicos fuertes” de Salud contra el chinkungunya
*Se queja la directora del plantel que los empleados de la Jurisdicción 07 llegaron en horas de clases y rociaron el líquido, pero que ante el fuerte olor decidieron suspender clases y enviar los alumnos a su casa a bañarse
Debido a que una fumigación con “químicos fuertes” y ante el intenso olor fueron suspendidas ayer las clases en la escuela secundaria general David Alfaro Siqueiros, ubicada en el poblado de La Venta.
La directora de la escuela, María del Rosario Mendoza Gatica, se quejó de que los empleados del sector salud no les advirtieron que tenían que suspender clases también en el turno vespertino.
Como parte de la campaña de fumigación para abatir el mosco transmisor del dengue y del chikungunya, ayer por la mañana empleados de la Jurisdicción Sanitaria 07 acudieron a la secundaria, mientras los estudiantes estaban en receso, y rociaron el insecticida en salones, oficinas y áreas verdes.
Al finalizar el rociado, los empleados de Salud sugirieron a los maestros que suspendieran clases por una hora para evitar intoxicaciones, dijo uno de los alumnos del turno matutino.
De acuerdo con la directora María del Rosario Mendoza Gatica, en otros años que han fumigado la escuela, con una población en el turno matutino de 580 alumnos y 185 en el turno vespertino, se les avisa con días de antelación, pero esta vez no se hizo así.
Consultada a las 3 de la tarde, la maestra reconoció que en el momento en que se fumigó no estaba presente porque estaban en una reunión sindical, pero que en cuanto regresó le tomó por sorpresa la acción por parte de la Secretaría de Salud.
Dijo que quien estaba a cargo en el momento de la fumigación era la subdirectora Laura Ortiz Figueroa, a quien los empleados del sector salud le explicaron que en una hora podían reiniciar las clases.
La directora contó que como medida preventiva se tomó la decisión de suspender clases en el turno matutino y a las 11 de la mañana se retiraron los alumnos.
A las 3 de la tarde se apreciaban cerca de 50 alumnos afuera de la escuela.
De acuerdo con uno de los estudiantes, llegó a la 1:30 de la tarde e iniciaron sus clases con normalidad, pero una hora después los maestros les pidieron que se retiraran a sus casas, además de que se bañaran.
Otro de los alumnos del turno vespertino, Irving Delgado Morales, dijo que entraron a su salón “pero le dijimos a la profa que olía bien fuerte, radioactivo, así que nos salimos”, y que ya en las canchas los maestros les explicaron el porqué; “que fue por el químico que salió mal, pero no pasó a mayores”.
Señaló que en su salón el olor se percibió más fuerte porque tienen aire acondicionado, a diferencia de otros de la escuela.
Reiteró que la orden del personal de la escuela fue de llegar a su casa a bañarse.
La directora del plantel, que ya estaba presente en el turno vespertino, ante la queja de los alumnos de olores fuertes en las aulas, les pidió que se salieran y se mantuvieran en la explanada de la escuela mientras estaba reunida con un doctor del centro de salud de la zona. Y allí determinaron que los jóvenes podían estar en riesgo si continuaban exponiéndose al insecticida.
Mendoza Gatica dijo que fue un “error” haber fumigado en una hora en la que estaban los estudiantes, pero que también fue una falta de “comunicación” del personal del sector salud que les dijo que en una hora podían reiniciar actividades.
Señaló que en recorrido de la escuela se percató de que en las bancas, escritorios y demás superficies donde los jóvenes podían tener contacto había una capa delgada del químico, situación que expuso a los representantes del sector salud.
Manifestó que en la escuela cuentan con un doctor en cada turno y ningún estudiante reportó intoxicación. (Abel Salgado).




