No se concen, dicen en careo panistas acusados del asesinato de Maganda
Mariana Labastida
Los presuntos responsables del asesinato del dirigente estatal del PAN, Braulio Zaragoza Maganda, el dirigente municipal de ese partido, Benito Manríquez Contreras y Eder Andy González Rodríguez negaron conocerse en el careo efectuado ayer.
Ahí, Eder González Rodríguez ratificó su declaración preparatoria donde indicó que él nunca dijo nada de lo que aparece en la declaración ministerial donde señala a Benito Manríquez como la persona que le dio el dinero para pagar a quien cometió el homicidio ni tampoco que pidiera que citara a Braulio Zaragoza; y que si aparecen sus huellas fue porque las pusieron bajo tortura.
Como parte del procedimiento constitucional antes de que se cumpla el plazo y el juez dictamine si Benito Manriquez será puesto en libertad o le dará auto de formal prisión, ayer acudieron a petición del detenido sus dos sobrinas como testigos, una de ellas la esposa del desaparecido Braulio, Melissa Guadalupe Zapata Manríquez.
En el careo constitucional que pidió el abogado del acusado, Jorge Rangel, solamente se precisó que ni el procesado ni el inculpado se conocían.
Por su parte, la abogada de Eder González, Jaqueline Orta, pidió que se hiciera un careo procesal para el proceso que sigue su defendido.
En dicho careo, tanto Braulio como Eder nuevamente ratificaron que no se conocían.
Eder le dijo a Braulio: “ya ve cómo es la justicia, existen pruebas de que me torturaron, de tortura extrema, yo ni su nombre sé”, subrayó.
En un momento del careo, Eder le preguntó a Benito su nombre, y le dijo que él no tenía porque incriminar a una persona que no le ha hecho nada e indicó que a él no le importa la política, “eso de las regidurias ni me interesa”, en relación a lo que está plasmado en su declaración ministerial en la cual indica que Benito, como su hermano y Jorge Isacc Pérez, querían espacios en regidurias y diputaciones “por eso es que mataron a Braulio por no respetar los acuerdos”.
Manríquez Contrras le dijo a Eder que nunca había tenido trato con él, se presentó como una persona que siempre se ha dedicado a trabajar.
“La persona que mataron es de mi sangre, está casado con mi sobrina” le manifestó a Eder y agregó que su vida es transparente, que no tenía porque haber pisado ese lugar (la cárcel) y que no era justa su detención, por lo que nuevamente exigió al juez que le den su libertad para que le permitan trabajar nuevamente en lo que se dedica.
Antes, las dos sobrinas de Benito Manríquez expusieron al juez como fue que se enteraron de la muerte de su tío Braulio, donde fue que lo vieron, que acompañó a Melissa Zapata al hotel El Mirador, donde fue asesinado.
Como parte de los testimoniales, la defensa del detenido pidió la presencia del secretario del PAN, Alejandro Martínez Sidney, a quien también solicitaron que presentara los videos y pase de lista de la reunión de los panistas en Chilpancingo el 27 de septiembre, con el objetivo demostrar que no fue posible que Benito se hubiera reunido con Eder en Acapulco en dos ocasiones el mismo día cuando no se encontraba en el municipio.
Sin embargo, Martínez Sidney no asistió a la comparecencia.
Hoy a las 4 de la tarde se vence el plazo constitucional para que el juez, luego de que el detenido presentó pruebas en su defensa, dictamine su libertad o formal prisión.




