La Liga española toma color azulgrana tras empate del Real Madrid con Valencia
*Los Merengues se tienen que conformar con un 2-2, que los aleja ahora a cuatro puntos del líder Barcelona, que derrotó 2-0 a la Real Sociedad, cuando restan sólo dos jornadas para que concluya el campeonato. Chicharito fue titular, pero no anotó. Cristiano Ronaldo falló un penalti
DPA
Barcelona / Madrid
La Liga española de futbol adquirió ayer un color muy azulgrana después de la victoria del Barcelona sobre la Real Sociedad por 2-0 y del empate 2-2 que cedió el Real Madrid ante el Valencia en un trepidante duelo por la fecha 36.
A dos jornadas para la conclusión del torneo español, la combinación de ambos resultados abrió un hueco de cuatro puntos entre ambos equipos y dejó al Real Madrid, segundo con 86 unidades, con escasas opciones de conquistar el título.
“Está mucho más complicado, pero todavía seguimos, tenemos dos partidos y tenemos que ganarlos los dos”, asumió Carlo Ancelotti, el técnico del Real Madrid, con cara muy larga, tras el tropiezo de su equipo.
“Es casi imposible porque el Barcelona no pincha, pero vamos a dar la cara”, añadió el español Isco, autor del segundo gol de los blancos, después de que el Barcelona se impusiera a la Real Sociedad con goles del brasileño Neymar (50’) y del español Pedro (85’).
Infalible en la Liga de Campeones y también en la competición doméstica, el Barcelona, que atraviesa un excelente momento de forma y de juego, tiene el campeonato a su merced: le basta una victoria en las dos jornadas que restan para levantar el trofeo.
“Hemos sumado tres puntos clave. Estoy orgulloso de todo lo que nos está ocurriendo”, señaló con sobriedad Luis Enrique, el técnico azulgrana, mientras sus jugadores celebraban en el vestuario los goles del Valencia ante el Real Madrid.
Los blancos sumaron su segundo tropiezo consecutivo en menos de una semana después de caer el martes ante la Juventus en la ida de las semifinales de la Champions y prácticamente dijeron adiós a una Liga que todavía mantiene un resquicio de emoción.
Cabe aún un traspié del Barcelona, que en la próxima fecha se medirá al Atlético de Madrid en el estadio Vicente Calderón, si la huelga convocada por el sindicato de futbolistas españoles no acaba parando la Liga, mientras el Real Madrid visitará la cancha del Espanyol.
El conjunto dirigido por Carlo Ancelotti fue ayer víctima de la efectividad del Valencia, de sus fallos defensivos y también de la mala suerte, pues tras protagonizar un épico remonte, no pudo pasar de la igualada.
Tres palos y un penal fallado por el portugués Cristiano Ronaldo figuraron el balance de los blancos en el intermedio del partido, cuando ya perdían por 2-0.
El Valencia, que salió muy intenso, aprovechó dos fallos de la zaga madridista para adelantarse con dos zarpazos y luego se encomendó a Diego Alves para resistir el feroz empuje del Real Madrid.
El arquero brasileño del Valencia salió del duelo como un súper hombre después de atajar un penal pateado por Cristiano Ronaldo segundos antes del descanso y de abortar con sus fabulosas intervenciones las constantes amenazas de los blancos.
En el penal, Alves adivinó la trayectoria elegida por el crack portugués, de la misma manera que minutos antes había intuido el lugar al que el galés Gareth Bale envió un balón que llevaba veneno.
Para entonces, el Real Madrid ya había encajado dos tantos y perdido a Toni Kroos por lesión en seis minutos infernales que le pueden costar la Liga y quién sabe si también la participación del centrocampista germano en el próximo choque frente a la Juventus.
El primero fue obra del español Paco Alcácer en el minuto 19 tras aprovechar un despiste del portugués Pepe. Seis minutos más tarde, y justo uno después de que Kroos abandonara la cancha lesionado, Javi Fuego cabeceó sin oposición otro buen servicio al área chica de los blancos para marcar el segundo tanto valencianista.
Sin excesivo demérito, todo se le ponía cuesta arriba al Real Madrid, que apeló a la épica para voltear el duelo después de que Ancelotti retocara el equipo con dos laterales más ofensivos.
Sus diez minutos iniciales de acoso sin tregua a la vuelta del descanso acabaron con un tanto de cabeza de Pepe, que dio inicio al decidido intento del Real Madrid de responder al triunfo del Barcelona volteando el duelo.
Alves no lo permitió. El arquero brasileño del Valencia sucumbió de nuevo ante un fortísimo disparo desde la frontal del área del español Isco en el 83’, pero antes y después siguió protagonizando atajadas decisivas para la suerte del encuentro.
Roto el partido y con las fuerzas escasas, ambos equipos acumularon ocasiones para llevarse la victoria, pero tuvieron que conformarse con un punto que no acabó de complacer a nadie.
El Valencia, con el empate y 73 puntos, se situó a tres unidades de la tercera plaza del Atlético de Madrid.




