Sigue tomada Chilapa por civiles armados; conviven con Ejército, Gendarmería y Policía Estatal
*Patrullan la ciudad e instalan cuatro retenes en las entradas
*Dicen que los pueblos que apoyan la medida tienen 78 desaparecidos, que no hay transporte público y los maestros no quieren subir a trabajar por miedo
*Renuncia el secretario de Seguridad a petición del grupo armado
*Se deslinda la CRAC de la acción; fue organizada por Los Ardillos, señala
*No hay actividades en el tianguis dominical
Sigue tomado Chilapa por civiles armados con Ejército, Gendarmería y Policía Estatal
*Patrullan la ciudad y establecieron cuatro retenes en las entradas. Dicen que de los pueblos que apoyan el ingreso a la cabecera tienen 78 desaparecidos, además de que no hay transporte público y los maestros no quieren subir a trabajar por miedo. Indicó que el grupo que llegó el sábado está integrado por comisarios, comandantes, topiles y sus suplentes, y mujeres que los respaldan
Redacción
Con el respaldo de efectivos del Ejército, la Gendarmería y la Policía Estatal, unas 400 personas armadas de al menos 11 comunidades del sur de Chilapa mantienen el control de la cabecera municipal, y pidieron la renuncia del secretario de Seguridad Pública en el municipio y terminar con el crimen organizado del que han sido víctimas sus vecinos, según declararon sus voceros.
Por la tarde se confirmó la renuncia del funcionario municipal, Job Encarnación Cuenca.
Los civiles armados, que se presentan como policías comunitarios, patrullan la ciudad en camionetas particulares o en las dos de la Policía Municipal que el sábado se llevaron de la comandancia, y se encuentran en cuatro retenes que establecieron en las entradas, o vigilan las calles. Realizan estas actividades ante efectivos del Ejército, de la Policía Federal de la Gendarmería y de la Policía Estatal, que comparten los mismos sitios, y se ubican a pocos metros, como si estuvieran para respaldar la toma de la ciudad por lo civiles armados.
Chilapa desde el año pasado ha sido disputada con violencia extrema por dos grupos de la delincuencia organizada vinculados al narcotráfico, Los Rojos y Los Ardillos. Los civiles armados que ayer hablaron no mencionaron a alguno.
Mientras, 40 elementos de la Policía Preventiva municipal permanecen acuartelados, luego de que el sábado por la tarde un comando irrumpió en la comandancia para desarmarlos, y tomaron dos de sus patrullas y equipo tácito con el que recorren la ciudad.
Los civiles armados mantienen filtros de revisión en la glorieta Eucaria Apreza y en tres entradas a la ciudad, la que está en el arco de bienvenida, en el crucero que va a la comunidad de Atzacoaloya y la salida a la comunidad de Acatlán, a la altura del hotel California.
En la entrada a la ciudad, frente a la estatua de Eucaria Apreza, ayer en la mañana, junto al retén de los civiles armados se encontraban vigilando el área, con las armas preparadas, decenas de soldados del Ejército y policías federales, en evidente apoyo al retén.
También realizan recorridos en taxis del servicio local que decomisaron a su arribo a presuntos informantes del grupo delictivo que opera en la ciudad, según dijeron.
Ayer por la mañana, integrantes de este grupo de autollamados “policías comunitarios” cubiertos con pañuelos y pasamontañas y armados con palos, escopetas, machetes y armas cortas, declararon a la prensa el motivo de su irrupción a la cabecera.
Las personas autorizadas para hablar dijeron que el objetivo de la presencia de aproximadamente 400 personas de todas las comunidades de la zona sur es “terminar” con el crimen por lo que a su llegada revisaron casas de seguridad e implementaron un operativo en casas y negocios para dar con algunas las personas responsables.
Aseguraron que de todos los pueblos que decidieron apoyar el ingreso a la cabecera tienen contabilizadas a 78 personas desaparecidas, además de que no hay transporte público y de que los maestros no quieren subir a trabajar por miedo.
Los grupos que están desplegados en la cabecera, dijo, están conformados por los comisarios, sus suplentes, los comandantes, sus suplentes y los topiles, además de mujeres que los están apoyando.
Justificaron que la gente de las comunidades que baja a Chilapa a vender su ganado, productos del campo, artesanías o son choferes de transporte público hay ocasiones en que ya no regresan porque son raptados a la fuerza por el hecho de ser de esa parte del municipio, dijeron.
“Pretendemos que el alcalde cambie al director, sabemos que están involucrados y coludidos, hay pruebas”.
“Una de dos, que cambien al director de Seguridad (Pública Municipal, Job Encarnación Cuenca) o que caigan los tres líderes del grupo delictivo, y nosotros nos retiramos”, dijeron.
Añadieron que a las personas que retuvieron el sábado en la tarde y en la noche, ya todos habían sido liberados.
Los pobladores armados hicieron público un documento donde piden la intervención de la Marina pues, sostuvieron, no confían en el gobierno municipal.
El documento dirigido al comandante de la Octava Región Naval, Ángel Enrique Sarmiento Beltrán, indica que su intervención es con la finalidad de terminar con “la ola de violencia que se vive” a diario en la cabecera y sus localidades.
Indica que las Fuerzas Especiales de la Policía Estatal han infundido pánico en los pobladores, que los militares no han dado resultado y que la Gendarmería sólo ha decomisado vehículos de presuntos delincuentes, dejando en libertad a estos últimos “por falta de pruebas”.
En nuestras comunidades, dice, no hay secuestros, extorsiones, cobros de cuotas, robos, levantones ni algún otro delito que los afecte; y que la problemática sólo se manifiesta en la cabecera municipal.
El documento da otra cifra de desaparecidos pues indica que son más de “30 en los últimos cuatro meses” y que son personas dedicadas a la albañilería, al campo, a las artesanías y al transporte público.
Las autoridades comunitarias que firman el documento son de las comunidades de Ayahualulco, Coaxingo, Tlamixtlahuacan, San Ángel, Atenxoxola, Colotepec, Zacazonapa, Xiloxuchican, El Jaguey, San Pedro y Juxtlahuaca.
Policías y militares sólo observan
La Agencia Reforma difundió en una nota informativa que tras la aparición del grupo de hombres armados, el sábado, llegaron de refuerzo más elementos del Ejército, la Gendarmería, y Policía Estatal.
Pero la gente no se explica cómo los autollamados policías comunitarios entraron a la ciudad si en sus dos accesos ya había retenes del Ejército y la Gendarmería.
Según la misma agencia, el grupo que se presentó como policía comunitaria, proviene de comunidades que según las autoridades, es corredor que tiene bajo su control el grupo de Los Ardillos.
Una nota publicada en el portal de la revista Proceso informa que ayer su reportero realizó un recorrido por la zona de conflicto y pudo constatar que el Ejército y los policías federales y estatales se han limitado a observar los cateos, el desarme de los municipales, la retención de civiles (lo que ocurrió el sábado) y los retenes que mantiene la guardia comunitaria sobre el bulevar Eucaria Apreza, ubicado sobre la carretera federal Chilapa-Tlapa.
Según la publicación, la percepción de los habitantes de esta ciudad frente a la actitud omisa de las autoridades es que de esta forma los gobiernos federal y estatal pretenden desplazar a Los Rojos y dejar que Los Ardillos asuman el control de esta plaza: “quitar un mal con otro mal”, señaló un joven consultado por el reportero de Proceso.
“A las autoridades les dijimos que se abrieran a la verga porque nosotros sí vamos a matar a El Chaparro y su gente”, expresó un supuesto guardia comunitario, quien agregó que decidió participar en “esta guerra” porque sicarios al servicio de Los Rojos habrían desaparecido a cinco de sus familiares.
Indica que El Chaparro es Zenén Nava Sánchez, que es señalado como el líder de Los Rojos.
“Con nosotros se acabaron los secuestros, asesinatos y extorsiones que realiza el pinche Chaparro”, indicó el joven de complexión robusta, ojos rasgados, tez morena y pistola tipo escuadra fajada a la cintura.
Mientras que del alcalde priista de Chilapa, Francisco García González, señalado públicamente de proteger a Zenén Nava, hasta el momento se desconoce su paradero, dijo la publicación.
Renuncia el secretario de Seguridad de Chilapa a petición del grupo armado que controla la ciudad
Luis Daniel Nava
Chilapa
Tras la exigencia de hombres armados de las comunidades del sur del municipio que desde el sábado mantienen el control de la ciudad, el secretario de Seguridad Pública municipal, Job Encarnación Cuenca, renunció a ese cargo.
Fuentes del gobierno municipal dijeron que el encargado de la seguridad presentó su renuncia “en atención a la petición” de los civiles armados que el mismo sábado por la tarde ingresaron a la comandancia de la policía municipal y desarmaron a sus elementos.
El nuevo encargado, dijeron, es un comandante de la Secretaría de Seguridad Pública del estado, del cual aún no conocen su nombre.
Aseguraron que, incluso, el ahora ex secretario de Seguridad Pública municipal ya estaba en proceso de entrega recepción.
El capitán retirado del Ejército, Job Encarnación, había asumido ese puesto el 21 de julio de 2014, luego de que el gobernador Ángel Aguirre anunció la destitución del anterior jefe de la policía, Silvestre Carreto González “por no ser confiable” para el Grupo de Coordinación Guerrero (GCG), tras las balaceras en la ciudad que dejaron al menos 14 personas muertas entre presuntos sicarios y la Policía Estatal.
Ayer por la mañana las autoridades comunitarias que están al mando de los civiles armados tuvieron una reunión con representantes del gobierno municipal, entre los que se encontraba Job Encarnación.
Las autoridades de las comunidades relataron, frente a mandos de la Gendarmería y el Ejército, los delitos de los que han sido víctimas sus pobladores al ingresar a esta ciudad en los últimos meses y de cómo la inseguridad mantiene colapsado el transporte, comercio y la educación de sus hijos.
Una exigencia de los comisarios fue que el alcalde, Francisco Javier García González, nombrara a otro encargado de la Seguridad Pública.
Encarnación puso sobre la mesa su renuncia si consideraban que eso calmaría el conflicto y admitió que la corporación ya había sido rebasada en cuestión de números por la delincuencia. “Si consideran que mi renuncia es para dar beneficio para ustedes, con gusto lo hago mañana o hoy mismo presentó mi renuncia”.
Job, explicó la situación de la dependencia y dijo que hay 53 plazas vacantes debido a que no hay personas que quieran ingresar a la corporación. “Nadie quiere darse de alta; de los 36 elementos que han ido sólo cuatro han pasado sus exámenes de control y confianza”, señaló.
Dijo que cuentan con sólo cuatro patrullas con 16 elementos para atender a las más de 160 comunidades del municipio y la cabecera; con 28 fusiles de los cuales sólo 22 sirven.
Dijo que logró que su plantilla pasara de 91 a 161 elementos.
Y justificó que no podría actuar contra los delitos de los que habían sido víctimas porque las leyes les impiden investigar y que cuando se reporta la desaparición de una persona la suben a una instancia superior para que se boletine o les piden ir ante al Ministerio Público para asentar la denuncia.
“Les soy sincero, hemos sido rebasados en cuestión de números, no puedo mandar a la horca a 16 elementos contra 40 o 50 gentes armadas”, dijo.
Se deslinda la CRAC del grupo armado que tomó Chilapa; fue organizado por Los Ardillos, señala
*El bloque de la Policía Comunitaria de los Pueblos Originarios, que tiene presencia en la región, denunció que la banda delictiva usurpa su nombre y entrega playeras con su logotipo para confundir a los ciudadanos
Lourdes Chávez
Chilpancingo
La banda de narcotraficantes Los Ardillos, de Quechultenango, están usando a los vecinos de las comunidades rurales de de Chilapa para cerrar el paso a policías y militares a la cabecera municipal, mientras buscan a sus rivales, integrantes del cártel de Los Rojos, denunció coordinador de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC) que opera en la región, Bernardino Sánchez.
En una llamada a la Redacción, deslindó a la Casa de Justicia de Rincón de Chautla, que se coordina con la CRAC de los pueblos originarios, de la toma de la cabecera municipal y el cierre de la carretera el fin de semana, que encabezaron pobladores bajo presión de Los Ardillos.
Denunció que la banda delictiva, que tiene su sede en Tlanicuilulco, municipio de Quechultenango, entregó playeras con el logo la organización comunitaria a los pueblos que está usando como valla contra las autoridades, para confundir a los ciudadanos, usurpando el nombre de la CRAC, pero la organización comunitaria “no anda asesinado personas”, subrayó.
El luchador social Cirino Plácido Valerio, representante de la CRAC de los Pueblos Originarios, uno de los bloques separados de la organización, también denunció vía telefónica que tuvo información de los bloqueos en la carretera federal y que había riesgo de enfrentamientos a balazos.
Deslindó a la CRAC de esas acciones y precisó que la organización no tiene interés de entrar a la cabecera municipal, “primero, porque ahí no hay comunitarios, ni es parte del territorio de la CRAC”.
En septiembre de 2014, se informó sobre la integración de la Casa de Justicia de Rincón de Chautla, de la CRAC-PC, en el municipio de Chilapa, con pueblos de Chilapa, Hueycantenango y Zitlala, para defenderse de la delincuencia, detener la persecución judicial y evitar el despojo de sus tierras por parte del gobierno.
Bernardino Sánchez informó que en Chilapa hay 11 comunidades integradas a la organización comunitaria, y saben que desde el 3 de mayo, integrantes de la banda de Los Ardillos acudieron a los pueblos aledaños, para organizar las protestas del sábado y domingo.
Aseguró que ofrecieron a los comisarios seguridad para sus pueblos, a cambio de avalar con sellos de las comunidades esta acción, “según ellos, les dicen que les van a dar protección y que los van a apoyar en todo, pero los están llevando a la muerte”.
Estimó que llevaron a personas de 20 comunidades, “y si se arma una balacera, van a matar a civiles. Es que nos dicen que unos tienen machetes, otros garrotes en la mano, si el gobierno empieza a presionar va a entrar la policía, mientras Los Ardillos están buscando a Los Rojos y los civiles cierran el paso a la ciudad”.
Aclaró que en sus pueblos de influencia están en alerta por los eventos en la cabecera municipal, y colocaron retenes en los accesos, para evitar que entren los delincuentes.
Dijo que a la fecha, Los Ardillos no han entrado ni presionado a los pueblos incorporados a la CRAC, tal vez porque están organizados.
Pero se enteraron a través de fotografías en redes sociales, que en los bloqueos en Chilapa, los pobladores usan playeras de la CRAC, “el gobierno va a decir que la CRAC está matando a inocentes”.
Desolado, el tianguis en Chilapa; los artesanos no llegan porque están los civiles armados
*En los distintos puntos de la glorieta donde se establecen los vendedores, sólo se observa a hombres armados que la resguardan, además de la presencia de efectivos del Ejército y Fuerzas Especiales
Beatriz García
Chilapa
El tianguis dominical estuvo ayer desolado, pues la mayoría de los artesanos no acudió a vender, después de que el día anterior un grupo de civiles armados irrumpió en la cabecera municipal y tomó las instalaciones de la Secretaría de Seguridad Pública, además del control de la ciudad.
Después de que este sábado ingresaron a la ciudad civiles armados, hombres y mujeres, provenientes de las comunidades Ayahualulco, San Ángel, El Jagüey y Xiloxuchicán; la población de Chilapa nuevamente se llenó de pánico y zozobra al desconocer el motivo de su presencia.
Aunque después, los civiles armados dijeron que fueron en busca de presuntos delincuentes y a resguardar la ciudad.
Los domingos, comúnmente desde las 6 de la mañana, comienzan a llegar los artesanos provenientes de diferentes comunidades, entre ellas Ayahualulco, de donde proviene la mayor cantidad.
Sin embargo, en esta ocasión la mayoría no acudió por seguridad.
En los distintos puntos de la glorieta donde el tianguis se establece cada domingo, sólo se observó a los civiles armados que la resguardaban.
Además de la presencia de elementos del Ejército y fuerzas especiales, que también ocuparon los espacios donde se establece el tianguis artesanal, y más tarde se sumaron policías antimotines.
Este domingo, no se miraron las artesanías de laca que provienen de la región del Balsas. Tampoco a los artesanos que trabajan con palma, carrizo, totomoxtle y raíces.
Sobre el tramo afuera de la secundaria técnica Ignacio Manuel Altamirano, se pudo observar sólo a ocho vendedores que ofrecían su mercancía.
A un costado de la misma secundaria, por lo general hay un corredor de vendedores de comida, que ofrecen pozole, pancita, caldo de res, tacos, tostadas y chalupas. Pero ayer sólo dos vendedores estaban, los demás locales permanecieron cerrados.
Un vendedor apuntó que seguramente fue por que no se quisieron arriesgar, por si llegara a suceder algún evento violento, dijo que estaban conscientes de que se estaban arriesgando por haber ido a vender.
Otros puestos, que no son precisamente de artesanía, pero que se establecen cada domingo, incluso algunos diario, de igual forma permanecieron cerrados, y a cuenta gotas se miraron unos abiertos.
Este domingo la ciudad no parecía Chilapa. No hubo los apretujones de la gente por transitar en los pasillos reducidos del tianguis.
En Chilapa no es común que se suspenda el tianguis dominical.
El 15 de septiembre de 2013, debido a la tormenta Manuel, los vendedores no pudieron establecerse por las intensas lluvias que inundaron los espacios.
Otra ocasión que también se observó desolado el tianguis, fue el 13 de julio pasado, después de los enfrentamientos armados que se originaron en distintos puntos de la ciudad, los días 8, 9 y 10 de julio de ese mismo año.
Este 10 de mayo, en el centro de la ciudad hubo establecimientos que permanecieron cerrados, cuando regularmente están abiertos, pues los domingos en el municipio son conocidos como días de plaza o de tianguis.
Incluso, los vendedores que por el Día de las Madres se colocan en los alrededores del Zócalo, tuvieron que recoger su mercancía cerca de las 6 de la tarde, ante la incertidumbre por la presencia de los civiles armados.
Y este domingo, desde temprano, algunos puestos ya no abrieron, otros comenzaron a recoger y otros tantos siguieron sus ventas.
En las calles pasó lo mismo, donde hubo poca afluencia de vehículos y pobladores.




