Reclaman en Chilapa por 16 desaparecidos; crece el rechazo a la ocupación
*Marcharon ayer unos 300 vecinos contra la presencia de los civiles armados
*Denuncian que la Gendarmería y el Ejército se han negado a actuar
*Se suman 15 comunidades a la irrupción armada, informa un comisariado
*Buscan administrar el Ayuntamiento mediante un Concejo Municipal y van a impedir las elecciones si antes del 7 de junio no les resuelven el problema de inseguridad, advierte un comandante
Vuelven a marchar vecinos de Chilapa contra los civiles armados; reclaman a 16 desaparecidos
*La Gendarmería y el Ejército se niegan a actuar, se quejan los manifestantes. Acuden a la comandancia municipal, donde se encaran con las presuntas guardias comunitarias y demandan al encargado de Seguridad, Juan Suástegui, que los saque de la ciudad
Redacción
Chilapa
Unos 300 vecinos marcharon por las principales calles de la ciudad para demandar al nuevo encargado de Seguridad Pública, Juan Suástegui Epifanio, que saque a los civiles armados que irrumpieron en la ciudad el sábado, y para exigir la presentación de sus familiares que desaparecieron después de su llegada, de los cuales reportaron que son 16.
Por segundo día consecutivo marcharon en esta ciudad de Chilapa, y en esta ocasión se observó a una cantidad mayor de manifestantes.
Cerca de las 5:20 de la tarde, concentrados frente a la catedral, salieron en marcha e invitaron a la ciudadanía unirse.
Durante su recorrido gritaron consignas como “el pueblo unido jamás será vencido” y “el pueblo callado jamás será escuchado”.
Exigieron al nuevo encargado de seguridad pública del municipio, Suástegui Epifanio, que si él tiene el control de la seguridad retire a los civiles.
Una mujer que acompañó el contingente informó que desde que llegaron los civiles armados hasta este martes tienen contabilizadas a aproximadamente a 16 personas desaparecidas, además de personas que han sido detenidas por ellos y golpeados, que los señalan tener algún nexo con algún grupo delictivo.
Refirió que además hay personas que no han denunciado por temor.
En su caso dijo que tiene a un hermano desaparecido, que el domingo cerca de las 9:30 de la noche ya no regresó a su casa.
Otro poblador manifestó que también su hermano está desaparecido, también desde el domingo, su hermano salió a ver a su novia aproximadamente a las 8:15 de la noche, incluso dijo que la última conversación vía watsapp fue a esa hora.
Posteriormente llamaron a su teléfono celular y ya no entró la llamada, desde ahí no supieron más de él.
Ambos pobladores expusieron que ya acudieron a dialogar con los civiles armados para preguntar por sus familiares y éstos negaron tenerlos.
El varón dijo que los civiles armados pidieron pruebas de que ellos tenían a su hermano, además le dijeron que no tratarían con hombres, sólo con mujeres. Sus hermanas acudieron a hablar con ellos, sin éxito.
Dijo que lo denunciaron ante soldados del Ejército y policías federales de la Gendarmería, pero tampoco los escucharon, le dijeron que no pueden hacer nada. Sin embargo, sabe que los civiles armados cuando aprehenden a alguien lo reportan a la Gendarmería.
El contingente acudió a las instalaciones de Seguridad Pública para hablar con Suástegui Epifanio, para darle a conocer sus exigencias.
Se dirigieron hacia las instalaciones que se ubican en la glorieta Eucaria Apreza, donde están concentrados los civiles armados, quienes cuando vieron al contingente, como un día anterior, todos se dirigieron hacia ellos.
En esta ocasión se mostraron más tranquilos y durante el encuentro entre el bullicio de ambos grupos finalmente dialogaron, los manifestantes expusieron los motivos de su acercamiento a la glorieta, que era hablar con el nuevo encargado de Seguridad Pública.
Los civiles armados accedieron y se retiraron poco a poco y el contingente de manifestantes finalmente llegó a la comandancia.
Se suman 15 comunidades a la irrupción armada en Chilapa, informa un comisariado
Redacción
Chilapa
Por cuarto día, civiles armados con escopetas, palos, machetes y armas cortas, provenientes de comunidades ubicadas al sur del municipio, mantuvieron el control de esta ciudad.
Ayer el presidente del comisariado Ejidal de Xiloxuchicán, José Apolonio Villanueva Jiménez informó que se han sumado 15 comunidades para exigir seguridad en la cabecera y patrullar para dar con los responsables de la violencia.
Las comunidades son Ayahualulco, Acalco, Vista Hermosa, Cuauhtenango, Tlamixtlahuacán, Coatzingo, Matlala, San Pedro, El Jagüey, Xiloxuchicán, Zacazonapa, Colotepec, San Ángel, Atenxoxola y Juxtlahuaca.
Dijo que han recibido de la ciudadanía reportes de levantones que han sufrido jóvenes en taxis del servicio local.
Comentó que no entrarán al municipio de Zitlala o a la comunidad de Acatlán como lo hicieron en Chilapa, porque el problema está focalizado en esta cabecera.
En la tarde cientos de ciudadanos, encabezados por la regidora y secretaria general del PRI con funciones de presidenta, Maricruz Tapia García y la candidata a la primer regiduría por el PRI, Edith Flores García, marcharon de nuevo en las calles para pedir la salida de los pobladores armados y que les entregaran a sus 16 familiares que, aseguraron, han sido desaparecidos desde su incursión a la cabecera.
La situación que se vive en esta zona de la Montaña baja ha provocado la suspensión de labores en más de 600 planteles escolares del municipio de Chilapa, y esta mañana también cerraron las escuelas de la cabecera de Zitlala, reportó la Agencia Proceso.
Anoche continuaban instalados tres retenes de revisión en las entradas a la ciudad por decenas de hombres armados.
Se mantiene la presencia de soldados del Ejército y policías federales de la Gendarmería, pero en la zona urbana no hay agentes de Tránsito ni policías municipales.
El sábado en la tarde unas 400 personas armadas de 11 comunidades del municipio irrumpieron en la cabecera, catearon casas particulares, negocios y retuvieron a transportistas, además de que entraron a la comandancia de la Policía Municipal y desarmaron a los elementos.
Su objetivo, aseguraron, es terminar con la delincuencia en la cabecera municipal que ha provocado que el comercio, la educación y el transporte en la zona rural se encuentren colapsados, además de que han contabilizado a 78 personas originarias de las comunidades levantadas en la ciudad, entre campesinos, albañiles, artesanos y transportistas.
Su primera exigencia fue la destitución del secretario de Seguridad Pública municipal, Job Encarnación Cuenca, quien al día siguiente en la mañana renunció. La Secretaría de Seguridad del estado designó al oficial Juan Suástegui Epifanio como encargado de la corporación.
Ayer se notó una mayor presencia de mujeres, así como de adultos con pancartas en las que decían “Xiloxuchican exige paz y justicia para las comunidades, no más levantones”, “En El Jagüey las mujeres exigen paz y tranquilidad, no más secuestros”, y otra donde solicitan la intervención del alcalde priista Francisco Javier García González, “¿Dónde estás Tepache? Queremos paz”.
En la tarde cientos de ciudadanos, encabezados por la regidora y secretaria general del PRI con funciones de presidenta, Maricruz Tapia García y la candidata a la primer regiduría por el PRI, Edith Flores García, marcharon de nuevo en las calles para pedir la salida de los pobladores armados y que les entregaran a sus 16 familiares que, aseguraron, han sido desaparecidos desde su incursión a la cabecera.
Sigue sitiada Chilapa por civiles armados;?ahora dicen que no se van hasta que el gobierno federal o estatal vaya a dialogar
*Participan más de 50 de las 146 comunidades del municipio, informa el comandante Juventino Abarca. Buscan administrar el Ayuntamiento mediante un Concejo Municipal y van a impedir las elecciones si antes del 7 de junio no les resuelven el problema de inseguridad, advierte. Hace dos meses presentaron los nombres y las ubicaciones de tres de los jefes de la delincuencia organizada, pero las autoridades no hicieron nada y sufrieron represalias, afirman
Zacarías Cervantes
Chilapa
Un día después de que el gobierno del estado dijo que soldados, policías federales y estatales asumieron el control de Chilapa, esta cabecera municipal sigue sitiada por habitantes –dicen ellos– de más de 50 de un total de 146 comunidades que integran el municipio, y advirtieron que no se van a retirar hasta que alguien del gobierno estatal o federal acuda a dialogar con ellos.
Ayer uno de los comandantes del movimiento, Juventino Abarca Chavelas, de la comunidad de Ayahualulco, rechazó lo que declaró el lunes el gobernador sustituto Rogelio Ortega Martínez, en el sentido de que no tienen el reconocimiento del gobierno del estado como policía comunitaria, y que no hay ningún dirigente visible con quién negociar.
Al respecto respondió que: “aquí estoy yo, no me cubro el rostro porque no soy un delincuente, no soy de la delincuencia organizada, pero nadie ha venido a dialogar con nosotros”, se quejó.
Ayer en la entrada de la ciudad, en el arco que da la bienvenida a los visitantes, los integrantes del grupo irruptor mantuvieron un retén en el que revisan los vehículos que les parecen sospechosos. Los civiles están cubiertos del rostro, armas al hombro, rifles 22, escopetas, machetes y garrotes. Todos en alerta.
Adelante, a unos 200 metros, hay otro retén de policías de la Fuerza Estatal que, indiferentes, dejan que los inconformes realicen sus actividades de revisión. A un lado de ellos se observa un espectacular con la imagen del candidato a presidente municipal del PRI que fue ejecutado, Ulises Fabián Quiroz y en la parte inferior se lee el eslogan de campaña del PRI: “Orden y Paz”.
Más adelante, al pie de la estatua de la líder indígena de la Revolución Mexicana, Eucaria Apreza, cientos de hombres y mujeres indígenas se mueven inquietos a su alrededor, la mayoría portan palos y machetes en las manos, alguno que otro rifles calibre 22 o escopetas.
También muestran pancartas con sus demandas, consignas y advertencias: “Tlanixtlahuacán unido por el municipio de Chilapa”, “En Zinantla queremos paz, basta de secuestros”, “En Xiluxuchicán queremos paz y justicia para las comunidades, no más levantones”, “Xochitempa unido por la paz y la justicia”, “Las mujeres unidas por la lucha y por la paz exigimos seguridad, basta de inseguridad”, “En Atenxoxotla orden y paz pero para el pueblo. Queremos seguridad”.
“El alcalde es de la banda de delincuentes”
Al frente un hombre indígena, igual que los demás, se diferencia porque no está cubierto del rostro.
Es el comandante Juventino Abarca Chavelas del pueblo de Ayahualulco, quien de entrada se queja ante el reportero respecto a las declaraciones del gobernador Rogelio Ortega, quien el lunes pasado dijo que no tienen el reconocimiento del gobierno del estado como policía comunitaria, y dijo que nadie del gobierno estatal o federal ha acudido a dialogar con ellos.
–¿Y el alcalde? –se le pregunta.
–¿Y ese para qué lo queremos?, si es de la misma banda de delincuentes que nos han secuestrado, levantado y extorsionado.
Advierte que el movimiento en el que participan más de 50 de un total de 146 comunidades buscan administrar el Ayuntamiento, y que para ello van a conformar un Concejo Municipal, porque van a impedir que haya elecciones si antes del 7 de junio no les resuelven el problema de inseguridad en sus pueblos.
Agrega que no es cierto que no haya un dirigente con el que el gobierno pueda negociar, “no sé por qué se hacen tontos, ellos saben quién es el comandante de cada comunidad, aquí estamos, es lo que estamos buscando: el diálogo con el gobierno, pero nadie ha venido a buscarnos”.
Otro de los hombres que está al frente del grupo pero encapuchado y quien no revela su identidad, rechaza que pertenezcan a algún grupo de la delincuencia organizada, como lo declaró el gobernador cuando dijo que iban en busca de El Chaparro, a quien señalan como el líder de Los Rojos y que identifican como Zenén Nava, “primero que venga a platicar con nosotros, que nos conozca, que escuche nuestras demandas”, dice y luego declara que el gobernador “está mal informado” y que nadie ha acudido a dialogar con ellos.
“Aquí pasa la Gendarmería, el Ejército, la Policía Federal y la Policía Estatal, pero nomás pasan y nos ven, nadie se acerca a preguntarnos lo que queremos ni lo que pedimos”.
En cuanto a su relación con el alcalde de quien se dice sigue fuera de la ciudad, Abarca Chavelas expresa que no les interesa platicar con él, a pesar de que como autoridad debió haber sido el primero en salir a preguntarles sus demandas, pero agrega que ni si quiera él los ha buscado para conocer lo que quieren.
Dice que sólo piden seguridad en sus pueblos, “porque no podemos salir de ellos con el riesgo de que seamos interceptados por los delincuentes que nos piden dinero, nos levantan o nos secuestran, así ya no se puede vivir, sólo queremos vivir en paz, pero nadie nos escucha”.
Otro de los inconformes informa que desde hace dos meses los pueblos que hoy se encuentran movilizados presentaron los nombres y las ubicaciones de tres de los jefes de la delincuencia organizada de Chilapa, pero que las autoridades no hicieron nada y por el contrario, los jefes de la delincuencia ejercieron venganza en contra de quienes los denunciaron.
Juvencio Abarca advierte que por eso no se van a ir, y rechazó que hayan acordado que la Policía Estatal se haga cargo de la seguridad en esa cabecera municipal, “nosotros vamos a permanecer aquí, a menos que vengan a desalojarnos, pero estamos dispuestos a morir, no nos vamos a quitar hasta que alguien venga a hablar con nosotros. Aquí sí hay dirigentes y el gobierno lo sabe, en cada comunidad tenemos un comandante no sé por qué se hacen tontos”.
En cuanto al financiamiento de su movimiento, Abarca Chavelas asegura que “aquí el que es de buen corazón nos ayuda, además nosotros estamos acostumbrados a comer hasta tortillas duras”.
Mientras tanto, en la mañana de ayer se corrió el rumor de que los integrantes del movimiento tomarían Zitlala, la cabecera del municipio vecino, sin embargo el representante dijo que no han tomado ese acuerdo.
Reportes en las redes sociales informaron que la irrupción en esa cabecera municipal sí ocurrió, que los civiles armados entraron en 20 camionetas.
Sin embargo, en Zitlala los trabajadores de la educación y de salud suspendieron sus labores y anunciaron que no van a regresar hasta este 18 de mayo, cuando el gobierno estatal y el federal les garanticen su seguridad.




