Carlos Toledo Manzur
Lo que dicen las encuestas
Ya estamos en la recta final de Las campañas; ya están desplegando sus actividades de proselitismo electoral todas las candidatas y candidatos, tanto a la gubernatura como a las diputaciones federales y locales, y a los ayuntamientos. En este marco, existe una suerte de guerra de encuestas en la que aparecen tanto resultados de empresas que tienen cierto grado de confiabilidad como otros que simplemente pretenden ser instrumentos de convencimiento, al colocar a ciertos candidatos como triunfadores con márgenes muy altos, y que definitivamente están lejos de ser creíbles.
Analizando los resultados de aquellas que tienen mayor credibilidad, se puede llegar a ciertas conclusiones a pesar del ruido que generan las que son elaboradas sin la mínima consistencia técnica y a pedido de ciertos candidatos.
Una primera conclusión es que se confirma el hecho de que la elección para la gubernatura es una batalla fundamentalmente entre dos, el candidato del PRI-PVEM y la candidata del PRD-PT. Está conclusión deriva del hecho de que el resto de los candidatos se encuentran en niveles de preferencia abajo de estos dos contendientes, y muy lejos de ellos. En efecto, mientras que los dos punteros tienen entre 30 y 40 por ciento de intención del voto, el resto de los contendientes se encuentran por abajo del 15 por ciento, incluso el más posicionado de ellos, que es Luis Walton, está entre los 8 y los 13 puntos, y en ninguna de las estimaciones mínimamente serias se encuentra en una posición de competitividad con respecto a los dos contendientes más aventajados.
Este hecho nos lleva claramente a asumir el planteamiento del voto útil, es decir, que sufragar por los candidatos con menos aceptación representa un desperdicio, ya que en realidad la disputa se encuentra entre los dos con mayor aceptación.
Una segunda conclusión es que parece existir una clara ventaja a favor de la candidata Beatriz Mojica Morga, que oscila, según las diferentes fuentes serias, entre 3 y 8 por ciento. Esta diferencia, además, expresa una tendencia a incrementarse ya que al inicio de la campaña, la candidata de la Izquierda estaba empatada o ligeramente abajo del contendiente priista, y en las últimas semanas ha repuntado claramente, por lo que es de esperarse que si la tendencia se mantiene llegará al día de la elección con una ventaja aún mayor.
Otra circunstancia que favorece a Beatriz Mojica Morga es que, como fue reconocido y apuntado por los directores de las principales empresas encuestadoras en el programa Es la hora de opinar, la candidata del PRD-PT tiene una mucho mejor imagen que el candidato priista, y a pesar de las circunstancias críticas que vive el estado transmite una mayor frescura y una visión de juventud y cambio generacional, mientras que Astudillo expresa la imagen del viejo PRI.
Una tercera conclusión es que la ventaja que el PRD-PT tiene en la actualidad sería mucho mayor si no existiera la dispersión y división de los candidatos de la izquierda.
Efectivamente, la suma de la intensión del voto de todos los candidatos de izquierda, es decir PRD-PT, movimiento ciudadano, Morena y Partido Humanista haría que la diferencia con su más cercano perseguidor fuera contundente, de entre 15 y 25 por ciento.
Lo anterior pone nuevamente en la discusión el tema de las declinaciones y de la suma de las opciones de izquierda en la práctica. Así, más allá de las declaraciones de Walton en el sentido de que de ninguna manera va a declinar, los datos de las encuestas constituyen un poderoso argumento que debería hacer reflexionar al candidato de Movimiento Ciudadano sobre la gran conveniencia que tendría para él, para su partido y para la izquierda en su conjunto, que asumiera una posición madura y generosa, y le diera su apoyo a la candidata del PRD-PT.




