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Empatan sin goles Chivas y Atlas en un encuentro con pocas acciones de peligro

*El Rebaño liga cinco partidos sin ganar. Querétaro sorprende a Veracruz y le gana 2-1

Agencia Reforma

Guadalajara / Querétaro

Tomás Boy confía mucho en el Estadio Jalisco.
El Atlas sacó un buen empate 0-0 ante Chivas en el Omnilife, con un planteamiento rácano, en el que demostró mucho respeto por el Rebaño y apenas interés en atacar, sobre todo en el primer tiempo. El cuadro rojiblanco ligó cinco partidos de Liga sin ganar, tres de ellos como local.
Disputado en lo físico, pero con pocas acciones de peligro en ambos marcos, fue el Guadalajara el que hizo el gasto.
Con un 4-4-2 inicial, José Manuel de la Torre probó con Raúl López como volante por izquierda, resguardado en la lateral por Néstor Vidrio; Carlos Salcido debía encargarse de conectar las líneas y fue el más activo en el arranque del partido… pero se lesionó solo y dejó la cancha al 30’.
Su relevo, Jorge Enríquez, no logró imponerse como lo estaba haciendo Salcido, quien rompía el ritmo al tirarse a la banda y acompañarse, sobre todo, con un participativo Carlos Fierro por la izquierda. Eso se acabó con su baja.
Los Zorros esperaban detrás de la media, sin siquiera presionar la salida. Los tímidos intentos de contragolpe acababan con pases imprecisos en dirección de Rodrigo Millar, quien apenas olía la pelota. Qué decir de Luis Nery Caballero, encargado de resguardar a distancia el toque de la zaga de Chivas para comenzar las jugadas.
Apenas al 15’, Marco Fabián anotó tras un pase filtrado, pero el gol no subió al marcador por un apretado fuera de lugar. Esa acción y un tiro libre del Dedos que sacó Federico Vilar en su poste fueron las únicas acciones de peligro antes del descanso.
Para el complemento, Atlas buscó retener más el esférico cuando le caía y alargaba las posesiones, pero sin crear demasiado peligro. Luis Michel no tuvo una sola intervención relevante. Lo más interesante de los rojinegros fue un cabezazo en el centro del área que Juan Carlos Valenzuela desperdició pese a encontrarse completamente solo, al 67’.
Después, un tiro de Fabián que pasó cerca del arco en jugada prefabricada levantó a los aficionados de sus asientos hasta el 80’; luego fue el “Chatón” quien la tuvo, pero su remate fue desviado por Vilar, ya en la compensación.
El Chepo mostró sus cartas y modificó como pudo al cambiar piezas y parado ante la pasividad del Atlas.
Boy recuperó al lesionado Alfonso González, lo puso de inicio en lugar de Aldo Leao, pero nada pudo hacer Ponchito por la ofensiva rojinegra. Poco tenía que hacer, esa no era la intención de su técnico, quien buscaba salir intacto del Omnilife y recordarle a Chivas que Atlas pasa con el empate a cero. Falta ver si lo mantiene en la vuelta.

Cortaron el juego: Chepo

José Manuel de la Torre calificó como justo el 0-0 de la ida de los Cuartos de Final, un partido más caracterizado por los golpes y las visitas de los jugadores al césped que por el talento y esa explosividad que mostraron ambos al chocar en la Fase Regular.
“Les convenía cortar jugadas, sabían que la velocidad les hace daño, ellos lo jugaron así, nada más.
“Es muy disputado, el equipo trabaja mucho en conjunto, en la recuperación y en poder buscar el contraataque en función del mismo equipo, de hacer bloque y de salir rápido. El partido va a ser duro, ellos no pueden regalar nada y nosotros a hacer un gol para hacer diferencia”, dijo el timonel de las Chivas.
El Chepo aceptó que en la vuelta, el domingo en el Jalisco, se tomaran más riesgos porque Chivas necesita marcar si quiere ser semifinalista.

Termina conforme Tomás Boy

El técnico del Atlas, Tomás Boy, salió conforme con el empate a cero con el que salió del Estadio Omnilife, aunque espera mejoría inmediata para la vuelta de Cuartos.
“Mi equipo puede jugar mucho mejor, aunque tuvimos dos oportunidades clarísimas, mucho más claras que ellos. Sobre todo el cabezazo de (Juan Carlos) Valenzuela y la última jugada”, analizó el técnico.
Boy elogió la intensidad de Chivas, al que, sin decirlo abiertamente, calificó como precavido.
“Así ha jugado Chivas todo el año. No vi el cambio. Fue muy intenso. Trabajó mucho la recuperación de la pelota. Estuvo muy bien, igual que mi equipo”, afirmó.
“A veces se dan este tipo de cosas. Quizá el partido se cortó demasiado y no se pudo ver algo realmente importante”.
Pese a que el empate a cero le da el pase a los rojinegros por la posición en la tabla, Boy no cree estar arriba.
“Ventaja, nadie la tiene. Cero-cero, puede pasar cualquier cosa. Lo que sí creo es que mi equipo tiene que jugar mejor. Jugar, no correr; porque corrió al parejo, metió la pierna al parejo; luchó al parejo, y le marcaron disparejo”, dijo.
“Me parece justo (el empate). No tuvimos ni ellos ni nosotros casi nada”.
Del gol de visitante no se preocupa, por el estilo conservador del Rebaño y porque el Atlas sabe echarse para atrás.

Querétaro 2-1 al Tiburón

Sacudió la cresta y mató al Tiburón.
Gallos Blancos nunca se cansó de intentar, dejó la vida ante su gente y se llevó el premio del 2-1 en el primero de la serie de Cuartos ante Veracruz.
Cuando parecía que los Tiburones Rojos saldrían con una sonrisa del Corregidora, se metió hasta la cocina Yasser Corona, justo al 90’, para encender la Liguilla en la capital queretana con el gol de la victoria.
Atrás quedó ese dolor con el que arrancó el partido para los locales, cuando no se le marcó un penal para su causa, cuando se tuvieron que comer una jugada de maestría de los jarochos para el primer tanto, cuando Ronaldinho estuvo a punto de generar un quiebre en el grupo al irse molesto al salir de cambio. Todo se olvidó con el festejo final.
Ahora Gallos tendrá que mantener su ventaja en el Puerto Jarocho, con la conciencia de que sí se puede hacer daño a los escualos, si éstos optan por la defensiva.
Porque Veracruz bien pudo resolver el partido antes de que se lo quitaran de la bolsa, pero no quiso.
Los Tiburones hicieron la jugada más estética de la noche, al 29’, la cual nació en los pies de Julio Furch. El sudamericano raspó el balón, se quitó de encima a dos emplumados y filtró para Daniel Villalba, quien dio a su vez para Juan Ángel Albín, suspendido en el aire para rematar a placer.
Pero apareció el toque de William da Silva para emparejar la situación nueve minutos más tarde, después de algunos esbozos de Ronaldinho de mostrar magia en la definición.
En el complemento, Veracruz dio señales de apostar por el empate, al colocar dos bloques de cuatro hombres en medio campo y defensa, sin mover ya demasiado el balón por los costados y dejar el contragolpe para Albín y Furch.
Y lo pagó caro porque Querétaro no bajó los brazos, presionó la salida, robó cuanto quiso para meterse al área, amenazar y concretar en una, la que originó Sinha con su tiro al travesaño y el rebote que canalizó Corona.

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