Marchan 500 activistas en Tixtla, “clausuran” el INE y el PRI y quitan propaganda política
“La mentira histórica ha quedado al descubierto, sabemos que el Ejército participó de manera directa en Iguala”, dice el vocero de los padres de Ayotzinapa. Si el gobernador Rogelio Ortega “firmó acuerdos con las organizaciones, los padres jamás se van a doblegar”, advierte Felipe de la Cruz
Lourdes Chávez
Tixtla
“La mentira histórica” del exprocurador Jesús Murillo Karam ha quedado al descubierto, afirmaron padres de los 43 alumnos de la Normal Rural de Ayotzinapa desaparecidos, durante la marcha de ayer en Tixtla en el Día del Maestro.
En la manifestación participaron unos 500 estudiantes, familiares de presos y policías comunitarios, quienes clausuraron de manera simbólica las oficinas municipales del PRI y la delegación del Instituto Nacional Electoral (INE), retiraron propaganda política de algunas casas particulares, y revelaron que el exdirector de la Policía Municipal de Iguala, Francisco Salgado Valladares reconoció que 18 de los 43 estudiantes desaparecidos estuvieron detenidos en la comandancia de esa corporación, y los entregaron a policías municipales de Cocula.
Ayer durante la protesta iban cerrar las casas de campaña en la ciudad, pero nada se supo de su ubicación que se maneja con discreción para evitar el boicot a los actos políticos por el comité promotor del Concejo Municipal Popular en Tixtla.
Frente a las oficinas del PRI el vocero de los padres de Ayotzinapa, Felipe de la Cruz denunció que tras la intervención del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), auspiciado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), se confirmó la intervención del Ejército y de los policías federales en los ataques del 26 de septiembre en Iguala en contra de los normalistas.
“Nosotros podemos decir que la mentira histórica ha quedado al descubierto, sabemos que el Ejército participó de la manera directa en Iguala, que los policías municipales secuestraron a los jóvenes y los llevaron a barandillas y que de manera personal él (el director) se los entregó a los policías de Cocula”. “No vamos a descansar hasta encontrarlos”, reiteró.
Por la descomposición política evidenciada en Iguala, advirtió que el 7 de junio no habrá elecciones, “a todos los políticos que creen que van a saltar como chapulines de un puesto a otro, les digo que el pueblo se está organizando y rechaza la forma de gobierno impuesta por partidos que no son más que delincuentes que se han dedicado a saquear al país”.
Añadió que con la versión del basurero de Cocula, de que todos los estudiantes fueron muertos y quemados hasta las cenizas, “pensaron que de esa manera iban a engañar al pueblo, pensaron enterrarlos y no se dieron cuenta que eran semillas, y han germinado en el país y el mundo”.
Añadió que cuando tengan información real y certera de los hechos, el presidente Enrique Peña Nieto no terminará su periodo de gobierno.
Convocó a la población a trabajar por un gobierno del pueblo, “sin políticos chismosos que quieran cambiar las líneas de investigación”.
En el mitin político el padre de un joven desaparecido de Tixtla, Emiliano Navarrete confirmó que presenció parte de la declaración del exdirector de la Policía Municipal de Iguala, y éste reconoció que vio a los 18 estudiantes con los rostros cubiertos con sus propias playeras en la comandancia de la Policía Municipal.
Agregó que no puede hacer como si no pasara nada, “el gobierno nos tendrá que soportar porque tenemos derecho a manifestarnos. No nos detendremos por ninguna persona que se nos atraviese, nos duelen nuestros hijos, que les hayan pisoteado sus derechos, su dignidad, no descansaremos hasta dar con ellos y que se castigue a los culpables”.
La protesta comenzó a las 11:30 de la mañana en la escuela Normal Rural de Ayotzinapa, avanzó a paso lento hacia la carretera federal, hizo una parada de media hora en la vía federal mientras gritaban consignas y pintaban en los señalamientos viales.
La marcha entró a la ciudad y recorrió las calles principales hasta las 2 de la tarde e hizo paradas de protesta frente a las oficinas ya clausuradas del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC).
Además en las oficinas alternas del Ayuntamiento, a tres cuadras del Zócalo, hicieron pintas contra el síndico procurador que identificaron como David, a quien llamaron traidor, quien es un docente egresado de la Normal Rural de Ayotzinapa que de acuerdo con los manifestantes, dice que llamará a la fuerza pública para contener las acciones de protesta, y amenazó con presentar una denuncia por la elaboración de un mural que diferentes artistas están realizando al interior de las oficinas de Servicios Públicos municipales.
Responsabilizaron a las autoridades municipales de cualquier represión al movimiento social.
En las oficinas municipales del PRI advirtieron que no van a descansar hasta llegar a las últimas consecuencias, y que en Tixtla ya comenzaron el cambio de una dictadura perfecta (que representa ese partido) hacia una soberanía popular, “definitivamente las ratas que viven aquí tienen que desaparecer para que podamos vivir en paz”.
Al gobernador Rogelio Ortega Martínez, el vocero le mandó a decir que “si firmó acuerdos con las organizaciones, los padres jamás se van a doblegar, cada día que pasa nos llenamos de rabia y de coraje”.
Participaron en la protesta policías comunitarios de la Casa de Justicia La Patria es Primero de El Fortín, como acostumbran desde la detención de los principales representantes de la Casa de Justicia de El Paraíso de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC), iban uniformados, armados y con el rostro cubierto.
Por separado se vio a familiares del promotor de la CRAC Gonzalo Molina González, alumnos de Ayotzinapa. Detrás de los padres y familiares de los estudiantes desaparecidos marcharon maestros y activistas de organizaciones que conforman el comité promotor del Concejo Municipal Popular de Tixtla.




