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Trabajadores de una obra escolar en San Jerónimo denuncian maltrato y abusos; anuncian paro

Los trabajadores contratados en la construcción de la secundaria de la comunidad Hacienda de Cabañas, en el municipio de Benito Juárez, anunciaron un paro de la obra, por maltrato y abuso de la constructora.
Los afectados anunciaron que si el martes el dueño de la constructora, Isidro Luna Zuleta, no atiende sus demandas, paralizarán los trabajos.
Acusaron que muchos de sus compañeros han sido despedidos, sin que hubiera argumentos válidos, y sospechan que hay una nómina inflada en la obra.
Precisaron que algunos comenzaron a laborar desde diciembre de 2014, “pero nos hacen trabajar horas extras, cuando la entrada es de 7 de la mañana a 7 de la noche, pero si llegan carros de material en la noche o madrugada, nos obligan a venir o nos amenazan con que si no vamos nos despedirán, pero no nos pagan horas extras”.
Abundaron que además los hacen trabajar en días festivos, “el Día del Trabajo aquí estuvimos, en la obra, al igual que el Día de la Cruz, cuando es un día en que dan descanso y si se trabaja lo pagan doble, pero aquí nada”.
Citaron que algunos ya tienen más de seis meses y no les dieron reparto de utilidades, por el contrario, descubrieron que los hacen firmar en nóminas con un sueldo que no se les entrega a ellos, “pero como un compañero descubrió y preguntó porque pagan mil 200, si en donde firmo aparecía 2 mil 200, ahora nos pagan en un cuaderno de raya, ya no con la nómina”.
Señalaron que además sufren maltrato psicológico por parte del dueño de la constructora, o su mujer, que se queda en su lugar cuando él no está, “a uno chavos que son menores de edad casi los golpean, uno de ellos lloró, tienen 14 años, y la vez pasada se acabó el agua de garrafón y la esposa del dueño lo mandó a llenar de la llave, pero un compañero lo vio y no la usamos”.
Pidieron la presencia de la comisión regional de derechos humanos, porque la constructora tiene varias obras y la queja es igual en todas.
Al trabajador Alejandro Ramírez Escalante, lo corrieron de su puesto de velador, después de seis meses sin ningún finiquito.
En la obra también hay mujeres, y a una de ellas que trabaja de 7 de la mañana a 7 de la noche, “la corrieron porque faltó un día, porque nunca nos dan descansos, ni los domingos”.
Pidieron que el dueño se preste al diálogo con la dirigencia sindical de la CTM, y deje de intimidar a los trabajadores que defienden, pues sólo exigen un trato y salarios justos. (Francisco Magaña / San Jerónimo).

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