Sorprende el italiano Paolo Sorrentino con Youth; recibe sonoro aplauso ayer en Cannes
*El cineasta suele dividir a la crítica del prestigioso festival de cine francés, pero escucha pocos abucheos con esta cinta protagonizada por Michael Caine y Harvey Keitel, acompañados de Paul Delano, Rachel Weisz y Jane Fonda
DPA
Cannes
El italiano Paolo Sorrentino es un cineasta que suele dividir a la crítica, pero con Youth, la película presentada ayer a concurso en el Festival de Cannes, perdió unos cuantos detractores.
Tan sólo se escucharon unos pocos abucheos en medio del sonoro aplauso que recibió la película, protagonizada magistralmente por Michael Caine y Harvey Keitel, acompañados de Paul Delano, Rachel Weisz y Jane Fonda. Todos ellos estuvieron presentes ayer en el certamen francés junto al director y defendiendo la película, una reflexión sobre el paso del tiempo y lo que significa ser joven.
“A fin de cuentas es el único tema posible. La única cosa que interesa a la gente es cómo pasa el tiempo, cuánto nos queda y eso me fascina”, dijo Sorrentino.
“El tema me apasiona, como me apasiona la idea de contar una cosa que en realidad es muy sencilla: que el futuro es una gran ocasión de libertad, porque la libertad es una condición que nos da la sensación de ser joven”, explicó el realizador, cuyo anterior trabajo La grande bellezza conquistó el Oscar a la mejor película extranjera después de haberse marchado de Cannes con las manos vacías.
En opinión de Sorrentino, no importa la edad que uno tenga, si tiene esperanza y mira al futuro, se es joven. “Es una película muy optimista”, concluyó el cineasta, que consigue hacer fluir una cierta ligereza de tono con reflexiones más profundas en este trabajo centrado en dos amigos, un famoso director de orquesta retirado (Michael Caine) y un director de cine (Harvey Keitel) que intenta levantar la que será su última película.
Ambos pasan juntos las vacaciones en un lujoso hotel en los Alpes suizos, donde se les une la hija del director de orquesta (Reichel Weisz) y un actor preparándose para su próximo papel (Paul Dano).
A ellos se suma Jane Fonda, que en la trama encarna a una actriz vulgar que decide aceptar un lucrativo contrato en televisión, así como un personaje que recuerda al futbolista Maradona, aunque su nombre no se pronuncie en ningún momento de la cinta.
“La edad es sobre todo una cuestión de actitud y si tienes pasiones en la vida (…), sigues joven y vital”, aseguró Fonda, que suele ser una habitual de la alfombra roja de Cannes, pero más por su trabajo en publicidad que por su labor de actriz.
No es difícil hacer brillar a Michael Caine delante de la pantalla, pero hoy el actor de 82 años cautivó a la crítica con Youth y conquistó a la prensa con ese encanto de gentleman británico que le caracteriza.
Deleitó con sus anécdotas con la reina de Inglaterra, Isabel II, quien al distinguirle como caballero le dijo: “Creo que usted hace lo que está haciendo desde hace mucho tiempo. Y yo casi le dije: ‘Y usted también’. Pero pensé: ‘Michael mantén la boca cerrada, no sea que vayas a perder el título (honorífico) y acabes decapitado en la Torre (de Londres)”.
Caine, que tiene dos Oscar, pero jamás ha sido distinguido en Cannes, podría alzarse como mejor actor de la 68 edición del certamen por este trabajo. Considera a Sorrentino uno de los mejores directores del mundo y estaba dispuesto a trabajar gratis, aunque el actor precisó entre risas que esto último no se lo dijo a los productores.
Al igual que en anteriores largos de Sorrentino, la música ocupa un lugar destacado en Youth. “La música y el cine son dos de las siete formas de belleza organizada que no desaparecerán, sino que se renuevan”, señaló el director, que dedica esta cinta a su colega napolitano, como él, Francesco Rosi (Cristo si é fermato a Eboli), “un gran cinesta de referencia para directores italianos y también extranjeros, como Scorsese”, según señaló Sorrentino.
El paso del tiempo es además el tema central de la segunda película presentada a concurso: Mountains may Depart. El director chino Jia Zhang-ke centra su cámara en la vida de tres amigos en los años 90, en 2014 y en 2025.
“Situarme en el futuro era una manera de cambiar de punto de vista y reflexionar sobre lo que hemos hecho de nuestra vida y cómo entendemos nuestras decisiones del pasado”, señaló el director de 45 años, que hace dos se llevó el premio al mejor guión por A Touch of Sin y en Venecia se llevó el León de Oro en 2006 por Still Life.
La película de Jia no tuvo la cálida acogida de la de Sorrentino, que junto a Nanni Moretti, han conseguido colocar en un lugar privilegiado el pabellón italiano en esta edición del Festival de Cannes, la cita cinematográfica más prestigiosa del mundo.




