Las FARC suspenden el alto al fuego tras ataque del Ejército que deja 26 muertos
“Estamos preparados para enfrentar las represalias, pero insistiremos en la búsqueda de la paz”, ataja el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, luego del bombardeo de la Fuerza Aérea contra un campamento de la guerrilla que antes había causado 11 bajas a las fuerzas castrenses de ese país
DPA
Bogotá
Las FARC suspendieron ayer el cese del fuego unilateral e indefinido que cumplían desde hace cinco meses a raíz de un bombardeo de la Fuerza Aérea de Colombia contra uno de sus campamentos, que dejó 26 muertos y un herido, a lo que el presidente Juan Manuel Santos respondió que su gobierno está preparado.
“Estamos preparados para enfrentar represalias de las FARC, pero insistiremos en búsqueda de la paz”, respondió Santos al anuncio hecho ayer por la mañana por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) a través de un comunicado publicado en Internet.
La guerrilla aseguró en el texto que tomó la decisión de suspender “el gesto humanitario y de desescalamiento del conflicto” debido a “la incoherencia del gobierno (del presidente Santos)”.
El bombardeo fue llevado a cabo este jueves en contra de un campamento del frente 29 de las FARC detectado cerca del municipio de Guapi, a 480 kilómetros al suroeste de Bogotá, en el departamento de Cauca.
Las primeras informaciones periodísticas indicaron que 18 guerrilleros habían muerto en el ataque, pero Santos confirmó ayer que fueron 26 los guerrilleros abatidos y advirtió que la ofensiva seguirá en medio del proceso de paz que las partes sostienen en Cuba desde 2012 para dar fin al conflicto de cinco décadas.
El presidente afirmó que los hechos se enmarcan en su orden de continuar los ataques, pues una tregua bilateral solamente será aceptada por el gobierno cuando las negociaciones de paz estén en una fase más avanzada.
“Desde el día que se iniciaron las conversaciones de La Habana he sido claro en que las operaciones de nuestras Fuerzas Armadas contra la subversión no se detendrán”, enfatizó.
El jefe de Estado dijo que después de ese bombardeo las FARC pensarán “en acciones de retaliación” (represalia) y afirmó que precisamente esa “espiral de violencia, odio y venganza” es lo que se debe acabar cuando las partes firmen un acuerdo final.
Poco después de la declaración de Santos, las FARC anunciaron la suspensión del cese del fuego unilateral e indefinido que empezaron a cumplir el pasado 20 de diciembre.
“Nos duelen por igual las muertes de guerrilleros y soldados, hijos de un mismo pueblo y procedentes de familias pobres. Debemos parar este desangre”, señalaron las FARC en un comunicado firmado en las “montañas de Colombia” por su Secretariado del Estado Mayor Central.
“Contra nuestra voluntad tenemos que proseguir el diálogo en medio de la confrontación”, expresó el grupo al recalcar que seguirá insistiendo “en la necesidad de acordar cuanto antes el cese bilateral de fuegos”.
Santos había pedido a las Fuerzas Militares suspender los bombardeos contra ese grupo en marzo, pero en abril ordenó reanudarlos a raíz de un ataque del frente 29 de las FARC que dejó 11 miembros del Ejército muertos y cerca de 20 heridos en el municipio de Buenos Aires, en Cauca.
Sobre los hechos, la Oficina de las Naciones Unidas en Colombia dijo estar preocupada por el escalamiento del conflicto en los últimos meses que, sólo en los dos hechos citados anteriormente, ha dejado casi 40 colombianos muertos.
Asimismo, la ONU destacó que durante la tregua las acciones violentas de las FARC se redujeron “en un 66 por ciento en comparación con el mismo periodo del año anterior”, por lo que pidió a las partes a “enfocar todos sus esfuerzo en concluir exitosamente los diálogos”.
El gobierno y las FARC han llegado a acuerdos preliminares en aspectos como el desarrollo agrario, la participación en política de los guerrilleros que se desmovilicen y la lucha conjunta contra el narcotráfico.




