Clausura Profepa la obras y actividades de remodelación del gobierno estatal en La Quebrada
La construcción carece de MIA emitida por la Semarnat, para la extracción de material en acantilados, informa la dependencia
Karla Galarce Sosa
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró obras y actividades del proyecto de remodelación en La Quebrada, trabajos que forman parte de la remodelación que el gobierno del estado denominó “compromisos presidenciales”, uno de los seis proyectos subsidiados por la Secretaría de Turismo (Sectur), mediante el Fondo Nacional de Turismo (Fonatur), porque carece de Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) emitida por la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), para la extracción de material en acantilados.
La clausura se realizó el martes en la noche y la información fue difundida por el área de comunicación de la dependencia nacionalmente. En una visita que este medio efectuó en las obras, no se observaron a simple vista sellos o lonas de clausura, aunque sí una lona volteada en un andamio en el área clausurada.
Los trabajos se desarrollan en los acantilados de La Quebrada, y de acuerdo con la Profepa, se desarrollaban en una pendiente de 90 grados.
El reporte indica que la construcción es ilegal e incluye el levantamiento de un puente de madera y varilla provisional, que se encuentra en los límites del restaurante La Perla, dentro del hotel El Mirador, cuya longitud es de 14 metros, anclado con alambre a la pared o muro.
Al final del puente provisional, añade el reporte, se realizaban perforaciones, donde había dos árboles que fueron derribados para liberar el paso; existe la colocación de anclajes para amarres de cuerdas para el aseguramiento de los trabajadores, por lo que dichas actividades de perforación son hechas con un talador, accionado por una compresora, provocando áreas de rodamiento en la parte inferior en dirección al acantilado.
“Los inspectores se percataron de la conexión de una rampa construida a base de madera, con soporte de acero, con una longitud de 36.5 metros y 1.2 metros de ancho, la cual funciona como riel para el acarreo del material de banco extraído de la obra a través de un contenedor de metal, dicho material se deposita en el inicio del acceso principal que, posteriormente, lo acarrean camiones de carga”, explica el texto.
Se informa que los inspectores solicitaron la autorización de la MIA o Exención, pues son obras y actividades que se encuentran en un litoral costero, pero el residente de la obra no exhibió la documentación, por lo que se procedió a la clausura total temporal, comenzó un procedimiento administrativo, y fueron asegurados dos malacates y un compresor en estado físico regular.
El texto añade que fueron colocados dos sellos de seguridad en partes visibles de la obra, y tres sellos en la maquinaria, sin embargo cuando este medio recorrió el lugar no se observaron sellos, tiras plásticas o lona alguna que indicara el estado de la obra.
Uno de los vigilantes de la zona dijo que en la obra de Fonatur laboran 40 personas, entre albañiles, herreros y peones.
Mientras que un representante de la asociación de clavadistas, dijo que los cuatro espectáculos que se ofrecen a los visitantes, fueron suspendidos.
La Secretaría de Fomento Turístico del Estado (Sefotur) presentó las obras que conforman los Compromisos Presidenciales, a asociaciones y empresarios de los sitios turísticos que serán rehabilitados y equipados por parte de la Fonatur para el Tianguis Turístico 2015, en Acapulco, durante 2014, sin embargo ninguna de las seis obra ha sido concluida.
Entre los proyectos que la Sefotur presentó están la construcción del muelle de la Isla de La Roqueta, así como la edificación de un museo en el faro; la construcción del museo de las Ocho Regiones; la remodelación de la Glorieta de La Diana y del Zócalo.
La colocación de una gradería en los acantilados de La Quebrada fue la obra que comenzó ocho meses después de lo anunciado e incluso días antes de que comenzara el Tianguis Turístico, que fue en marzo pasado.
Todos los “compromisos presidenciales” debían quedar concluidos antes de la realización del Tianguis, pero ninguno de ellos está terminado al cien por ciento, a pesar de que se trataba de presentar obras que mejorarían la imagen del puerto.




