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No le surten medicamentos a su padre en la clínica 28 del IMSS en El Coloso, denuncia una vecina

Abel Salgado

La señora María Elena Valeriano Aparicio denunció que en la clínica 28 del IMSS, en El Coloso, es continua la deficiencia en medicamentos, y que su padre, quien padece de cáncer de próstata y artritis reumatoide, desde hace ”al menos dos” años no le proporcionan medicamentos, obligándolo a comprar por su cuenta el tratamiento.
En una llamada telefónica a El Sur, María Elena Valeriano se quejó de que en el servicio de farmacia de la clínica 28 del IMSS, “nunca entregan el tratamiento completo” a su padre, Germán Valeriano Díaz, a quien se lo entregan con un retraso de casi 25 días, y en “varias” ocasiones, los encargados de farmacia no le entregan medicamentos “porque ya están retrasados”.
El señor Germán Valeriano padece de cáncer de próstata, artritis reumatoide e insuficiencia renal. Y necesita medicamentos como bicalutamida, metotrexato y deflazacort mejoran su condición de vida, que ha sido mermada por las enfermedades.
Los padecimientos del Germán Valeriano iniciaron desde hace más de cinco años, contó su hija, que se ha hecho responsable de su tratamiento, y precisó que en el último año la carencia de medicamentos se intensificó.
Elena Valeriano dijo que el año pasado presentó su queja en las oficinas de la delegación, porque llevaba tres meses sin recibir completamente el tratamiento para su padre, “y continúan igual”, lamentó.
Se dijo cansada de la burocracia que se maneja en las farmacias: “¿Cómo es posible que abusen con el sufrimiento ajeno? Los pacientes no se curan con papeles o la receta, se curan con medicamentos”.
Refirió que un medicamento de los que necesita tiene un costo en el mercado de 500 pesos, un precio que se le dificulta pagar.
Pidió a los directivos que cumplan con gestiones, para que los medicamentos los entreguen “en tiempos razonables”.
La señora también pidió sensibilidad a los funcionarios del IMSS y relató que el lunes habló con el administrador de la clínica 28 en El Coloso, “el señor, ignorándome, porque ni me regresó a ver”, pidió al delegado que “tome cartas en el asunto, de las carencias que existen en sus clínicas”.

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