Se lleva Güeros cinco Arieles en ceremonia donde recuerdan a los 43 normalistas
*Reclaman a Peña Nieto los recortes en cultura y le exigen que defienda a la industria cinematográfica
Mario Abner Colina y Arturo Perea / Agencia Reforma
Ciudad de México
El Ariel se pintó anoche de “güero” en el Palacio de Bellas Artes.
Güeros, de Alonso Ruizpalacios, ganó cinco premios (Sonido, Fotografía, Ópera Prima, Director y Película) y se convirtió en la gran triunfadora de los galardones de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas.
El cineasta, quien fue llamado “Alfonso Riva Palacio” por el veterano realizador Jorge Fons cuando recogió su trofeo, alzó la voz contra los recortes a la cultura.
“Me parece que los recortes presupuestales son una estupidez. Tenemos que luchar por que no ocurra”, dijo Ruizpalacios.
Blanca Guerra, presidenta de la Academia, también estuvo en la tesitura. Pidió al Presidente Enrique Peña Nieto abogar por el cine mexicano tal y como hizo recientemente con la industria textil ante las importaciones.
“Con todo respeto, señor Presidente, defiéndala (a la cinematografía nacional) igual”, exclamó.
Adriana Paz (La tirisia) sorprendió al ganar como Actriz y Juan Manuel Bernal triunfó como Actor por Obediencia perfecta, su película sobre la pederastia en la iglesia que obtuvo tres premios, al igual que Cantinflas y Las oscuras primaveras.
“Quiero dedicarlo a las víctimas de abuso sexual. Mientras estamos celebrando, un niño o una niña están siendo abusados”, dijo Bernal.
La dictadura perfecta, la más taquillera de 2014, y la historia de migración, Guten tag, Ramón, se fueron en blanco.
La velada, que no sobrepasó las tres horas, fue conducida por Regina Orozco y Enrique Arreola, y narrada por el sonidista nominado al Óscar, Martín Hernández.
Otros reclamos sociales fueron Ayotzinapa, caso por el cual se contó hasta 43, y la salida de MVS de Carmen Aristegui.
“Aristegui no se calla aunque la quiera callar, señor Presidente”, dijo Giovanna Zacarías, que ganó Mejor Corto de Ficción por Ramona.
Este año se estrenaron dos categorías, Revelación Femenina y Masculina, que fueron a las manos de Nora Isabel Huerta (Seguir viviendo) y Sebastián Aguirre (Obediencia perfecta).
En su debut en cine, Emmanuel del Real, de Café Tacuba, alzó junto con sus hermanos el galardón a Música Original por Las oscuras primaveras.
Relatos salvajes ganó como Mejor Película Iberoamericana, pero nadie fue a recoger su presea.
Sólo hubo dos ovaciones de pie y fueron para los destinatarios del Ariel de Oro.
Miguel Vázquez, técnico de efectos especiales de Fitzcarraldo, recibió el primero. El segundo fue para Bertha Navarro, productora de El laberinto del fauno.
“Debemos sentir júbilo por el éxito del otro y vivirlo como propio. Cada reconocimiento nos aporta a todos”, dijo Navarro en un discurso enfocado en la empatía en la industria.
Sebastián Aguirre, una estrella en ciernes
A sus 17 años, a Sebastián Aguirre le atemorizaba pasar por la alfombra roja anoche en la 57 ceremonia del Ariel, pues no sabría reaccionar ante la vorágine de periodistas que querrían entrevistarlo.
Pero hasta eso, contó con suerte el joven actor, nominado por partida doble en la misma categoría, Revelación Masculina, por las películas Güeros y Obediencia perfecta, pues justo cuando llegó al Palacio de Bellas Artes la lluvia arreció y tuvo que pasar rápidamente hacia el interior del recinto.
Amaneció sin nervio alguno, como si fuera un día normal, aunque no fue a sus clases en la preparatoria, donde cursa el segundo año.
Pero en el fondo, no era un día normal. Se trataba de su primera vez en la gala de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC).
“Fue un día aparentemente normal, de rutina, realmente en la mañana no estaba nervioso hasta que llegó la hora de salir. Estoy muy emocionado, la verdad no sé qué esperar, no sé qué va a pasar, así que estamos en camino a una sorpresa”, expresó el actor desde su hogar.
Aguirre, quien encarna en Güeros a un adolescente que busca a su ídolo musical, eligió un esmoquin negro para asistir a la ceremonia, a la que acudió acompañado de sus padres, Ulises Aguirre y Flavie Boëda, de quien recibe el apoyo y consejos a la hora de elegir sus proyectos.
“La opinión más importante es la mía, pero de todos modos recibo el consejo de parte de mis papás, recibo consejos de parte de mis amigos y de las personas más cercanas a mí.
“Lo que me gusta es que un guión me sorprenda y que me den ganas de meterme en algo que me va a llevar meses, lo básico es que me guste y que vea una diversión más adelante”, agregó.
Alrededor de las 16:15 horas, la familia Aguirre abordó su automóvil con rumbo a Bellas Artes. Durante el trayecto, el actor compartió que nunca imaginó que formaría parte de una entrega de premios.
“Yo no pensaba llegar hasta aquí, ni tampoco asistir a una premiación en toda mi vida. La verdad es que es muy rico y padre que te den un reconocimiento”.
Además de sus compañeros en ambas películas, varios familiares del actor también lo felicitaron y reconocieron su trabajo.




