Llama Ortega a la mesura a políticos, pues “cualquier viento puede reavivar el fuego”
“No voy a pelear con nadie. No soy corrupto, tengo las manos limpias, soy académico”, responde el gobernador ante los señalamientos del PRI de que apoya al PRD. Eliseo Moyao es un funcionario “honesto, de un trayectoria impoluta”, defiende a su secretario de Finanzas. Pide al candidato que pierda la gubernatura reconocer los resultados y al ganador que “convoque a una gran unidad” para que venga el “tiempo de la gobernabilidad”
Karla Galarce Sosa
A seis días de las elecciones locales y federales, el gobernador Rogelio Ortega Martínez convocó a los actores políticos del estado a “guardar mesura”, pues sostuvo que “cualquier viento puede reavivar el fuego”, e indicó que actualmente se hacen señalamientos en su contra como parte de las “pasiones políticas”.
En declaraciones al concluir el acto protocolario por el Día de La Marina en el parque de la Reina, defendió de nuevo a su secretario de Finanzas, Eliseo Moyao y aseguró que se trata de un hombre de toda su confianza, a quien calificó como un funcionario “honesto, de una trayectoria impoluta, con el cual nos conocemos desde hace muchísimos años y por supuesto que tiene toda mi confianza y todo mi respaldo”.
En su intervención ante mandos de las fuerzas armadas, Ortega Martínez llamó al perdedor de la contienda electoral por la gubernatura a admitir los resultados y sumarse al vencedor por el bien de la gobernabilidad.
En entrevista al terminar el acto, el gobernador argumentó: “no voy a pelear con nadie. No soy corrupto, tengo las manos limpias, soy académico”, y se comprometió a trabajar por garantizar el voto a la ciudadanía”.
A los señalamientos de los priistas y la exigencia de remover de sus cargos a quienes tienen injerencia en las campañas respondió: “No me peleo con nadie, entiendo que es parte de las pasiones políticas y los movimientos que se tengan que hacer en el gabinete se están haciendo, a consideración y evaluación de quienes nos ha tocado conducir el proceso”.
E insistió a quienes realizan los señalamientos, a evitar que se conviertan en un “escándalo político, o propaganda mediática”, y sugirió que “mejor se proceda ante la instancia correspondiente para presentar las pruebas”.
“Quien acusa está obligado a presentar pruebas y allí está la autoridad para que resuelva y defina al respecto… Lo que a mí me corresponde en relación a evaluar el rendimiento de la gente que participa en mi gobierno, tomo las medidas correspondientes”, expresó el gobernador.
Sobre la participación de funcionarios de su gabinete en campañas de diferentes candidatos y distintos partidos acotó: “heredé un gabinete, he hecho cambios someros, y hay una expresión de amplia pluralidad, hay funcionarios que pertenecen a distintos partidos políticos y por supuesto que en sus tiempos libres tienen el derecho garantizado de participar en las campañas de los partidos de su preferencia, lo he dicho de manera muy clara, quien lo quiera hacer de tiempo completo, mejor que renuncie para hacerlo sin que sea observado por la autoridad o criticado por otros partidos”.
Las protestas deben ser pacíficas
El gobernador reiteró que Tlapa, Chilapa y Tixtla son los focos rojos por la presencia de grupos delictivos que han protagonizado enfrentamientos entre grupos civiles armados y la de oprganizaciones sociales que se oponen a las elecciones en solidaridad con los padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos.
Se dijo respetuoso de las protestas y las diferencias que puedan mantener algunos grupos sociales respecto de la elección, pero insistió que las manifestaciones pueden darse siempre y cuando sean dentro del contexto de civilidad y respeto a la normatividad.
Son focos rojos, dijo, el caso de Chilapa, por el conflicto político y social que aún prevalece, “y lo tenemos que reconocer, pero también tenemos que reconocer que cuando yo llegué había 46 ayuntamientos tomados, hoy quedan unos cuantos, en éstos días habrán de entregarme otros que todavía el movimiento social los mantiene en posesión y creo que es visible cómo se ha atenuado el conflicto sin comprar a nadie, solamente como producto del diálogo, del acuerdo y de compromisos que de acuerdo con el marco institucional y del estado de derecho, por supuesto que se pueden cumplir.
“Es un momento muy difícil para Guerrero, a veces a los candidatos se les olvida que las brazas del conflicto están allí incandescentes y que cualquier viento puede llegar a reavivar el fuego que lo vimos como se expresó en contras de los símbolos del poder y de los políticos corruptos”, argumentó el gobernador.
En la ceremonia del Día de la Marina, efectuada en la plaza Heroica Escuela Naval, Ortega Martínez esgrimió elogió a las fuerzas armadas, y advirtió que Guerrero vive tiempos “críticos y especiales” de cara a la elección del 7 de junio, pues enfatizó que es responsabilidad del estado garantizar que las votaciones se lleven a cabo en paz y civilidad democrática.
En su intervención ante mandos de las fuerzas armadas, entre los que se encontraba el comandante de la Octava Región Naval, Ángel Enrique Sarmiento Beltrán, Ortega Martínez planteó al perdedor de la contienda electoral por la gubernatura, admitir que en la democracia se gana o se pierde, y lo conminó, desde ahora, a sumarse al esfuerzo de la gobernabilidad de Guerrero.
En su discurso también subrayó que el proceso electoral se produjo en medio de una de las crisis más profundas que ha enfrentado el estado de Guerrero en los últimos cien años, por lo que se enfocó la atención en “salvar la economía de Guerrero, en específico la de Acapulco”.
Enfatizó que “dentro de ocho días por el conteo rápido ya sabremos quién ganó la elección. En paz, vamos a emitir nuestro voto”, y sentenció que la jornada del 7 de junio debe convertirse en una fiesta cívica, en la que se debe reconocer que se pierde y se gana por un voto.
Subrayó que “el que gana convoca a una gran unidad de todos y debe dar paso al tiempo de la gobernabilidad”.
Manifestó que “el sistema garantiza la pluralidad en la representación popular, el que pierda deberá felicitar, alzar la mano al ganador, y debe ser una oposición leal a las instituciones”.
Insistió en que “reconocemos un intenso fuego que se atenuó, pero ahí siguen las brasas incandescentes”.
Sobre los líderes de la CRAC presos, y la advertencia que hicieron los integrantes de la Casa de Justicia matriz de San Lis Acatlán comentó en declaraciones a reporteros que su voluntad y convicción “es que las y los guerrerenses procesados fuera de Guerrero que no tienen delitos federales deben ser procesados en Guerrero, es el caso de Nestora (Sazlgado), el caso de Gonzalo Molina, de Arturo Campos y nosotros, junto con sus abogados y sus familiares, en lo que podamos coadyuvar para que puedan ser trasladados a Guerrero, estamos para hacerlo”.
“Hay una parte que litiga contra los líderes sociales, es una parte agraviada, hay que ir a la reparación del daño con ellos y hay que atender junto con los familiares a quienes están procesados. Les he dicho que Guerrero necesita de paz y de armonía, que nos ayuden para que vayamos en una ruta de reconciliación. Todas las instituciones estamos en coordinación para garantizar el derecho de los ciudadanos y las ciudadanas a votar”, concluyó.




