Acusan a empresa minera de China de pagar para ocasionar disturbios en Perú
DPA / EFE
Lima / La Paz
La minera china Shougang les pagó supuestamente a hombres para que se filtraran en una huelga en el Perú y crearan desórdenes que desprestigiaran al sindicato, según un testimonio revelado ayer por medios locales en Lima.
Rubén Soto, uno de los detenidos por los actos que el pasado mayo ocasionaron la muerte de un minero en choques con la policía, aseguró en testimonio ante las autoridades que Shougang les ofreció a los infiltrados 100 soles (unos 33 dólares) por cada día de desmanes.
Según Soto, la empresa utilizó como negociador a su jefe de seguridad, Antonio Arévalo, quien reclutó a más de 20 hombres.
Un portavoz del sindicato, Álvaro Loaces, afirmó que hay videos que muestran a Soto y sus acompañantes cuando atacan una sede de Shougang con la presumible intención de forzar la respuesta de la policía.
Loaces indicó que los infiltrados no eran mineros ni pescadores, los dos gremios comprometidos en las protestas, y no viven en Mancora, el poblado en que está la mina de hierro y en donde ocurrieron los hechos, sino en la vecina ciudad de Ica.
El 25 de mayo pasado, tras días de tensiones por una huelga en reclamo de mejores condiciones laborales, los desórdenes se desbordaron y causaron la muerte de Luis Quispe, un minero de Shougang que recibió un balazo en la cara.
Por otro lado, la Comisión Nacional del Refugiado (Conare) de Bolivia denunció que dos jueces de ese país recibieron dinero y un vehículo por parte del peruano Martín Belaunde Lossio para emitir un fallo favorable al empresario, que fue extraditado la semana pasada a su país para responder por acusaciones de corrupción.
En declaraciones difundidas ayer por medios locales, el presidente de la Conare, César Siles, explicó que existen indicios de que los magistrados de la Sala Penal Primera del Tribunal de La Paz, Ricardo Chumacero y Ramiro López recibieron “al menos 100 mil dólares” y un vehículo del empresario peruano.




