Boca recibe hoy a Corinthians en la final de ida de la Libertadores
DPA
Buenos Aires
El experimentado Boca Juniors, que busca su séptimo título continental, recibe hoy en Buenos Aires al Corinthians de Brasil, que por primera vez disputará la final de la Copa Libertadores.
“Boca tiene historia en la Copa, pero esta final hay que jugarla ahora, en el presente, y el pasado no cuenta”, dijo el entrenador “xeneize”, Julio Falcioni, que contará en su once inicial con Juan Román Riquelme, capitán y figura.
El único partido que Boca perdió en la Copa fue ante el Fluminense de Brasil en la fase de grupos precisamente en La Bombonera -que mañana estará repleta-, donde luego hilvanó cinco triunfos consecutivos. Así, llegó por décima vez a la final del torneo.
El “xeneize” impone respeto en el continente al punto de que el entrenador del Corinthians, Tite, pasó una noche sin dormir para estudiar a su adversario de cara la final de ida y aseguró que su equipo está preparado para dar la sorpresa.
Corinthians, que llegó invicto a su primera final de la Copa, tuvo un buen recorrido como visitante en la competencia: ganó dos partidos (frente a Nacional de Paraguay en la fase de grupos y ante Santos de Brasil en las semifinales) y empató los otros cuatro encuentros.
“Tenemos que hacer las cosas de la mejor manera para ser campeones porque enfrentaremos a un buen equipo. Lo seguimos durante todo el torneo. Corinthians es compacto y muy rápido, tan merecedor de estar en la final como nosotros”, dijo Falcioni.
Mientras que Paulinho, emblema de Corinthians, sostuvo que su equipo deberá tener “mucho cuidado” con Riquelme que “tiene una calidad indiscutible para dar una asistencia y dejar un compañero de frente al gol”.
El mediocampista brasileño dijo que su equipo “tiene una forma parecida de jugar a la de Boca, con marca agresiva”, y se ilusionó con “hacer un gran juego en La Bombonera para luego definir de local”.
A diferencia de las fases anteriores de la Copa, los goles que se anoten de visitante no tendrán valor agregado, por lo que ante un empate global tras los dos partidos se irá directo a la definición por penales. Sin embargo, ninguno de los dos equipos necesitó de ese plus para avanzar en la Libertadores.
Sobre once partidos, el historial general favorece a Boca, que ganó cinco, empató tres y perdió tres. La única vez que se cruzaron por la Libertadores fue en 1991, cuando el “xeneize” eliminó a los brasileños en los octavos de final tras ganar 3-1 en La Bombonera y empatar 1-1 en el Morumbí.
La primera final será arbitrada por el chileno Enrique Osses y la definición de la serie será el miércoles 4 de julio, cuando vuelvan a enfrentarse en el estadio Pacaembú de San Pablo.
El Corinthians conducido por Tite no responde a las clásicas características del futbol brasileño relacionadas al “jogo bonito” sino que propone un juego físico, firme en defensa y con destacado juego aéreo, con un sistema 4-4-2 con la particularidad de que sus dos volantes centrales, Danilo y Paulinho, llegan al gol.
Tite devolvería al titularidad al delantero Emerson, que cumplió la suspensión tras ser expulsado en la ida por las semifinales, por lo que saldría del once inicial Willian. Este sería el único cambio en relación al equipo que eliminó el pasado miércoles al Santos de Neymar.




