Exigen maestros el retiro de retenes de las salidas de Tixtla y condenan el estado de sitio
*La presentación de los 43 normalistas detenidos desaparecidos bastaría para tener un proceso electoral en paz, argumentan. Anuncian las autoridades “filtros” en la ciudad para evitar acciones de inconformes en las elecciones del domingo
Lourdes Chávez
Tixtla
Con un mitin en la entrada de Tixtla, sobre la carretera libre, maestros exigieron el retiro de los retenes policiacos en todos los accesos a la cabecera municipal donde policías estatales y federales revisan los vehículos con más de dos personas, y en el transporte público a todos los jóvenes a quienes criminalizan por su apariencia.
Los manifestantes condenaron el estado de sitio que hay en la ciudad, pero aclararon que pese a la presencia de los uniformados, ratifican la consigna de suspender la elección el próximo domingo, por la presentación con vida de los 43 alumnos de la Normal Rural de Ayotzinapa detenidos desaparecidos el 26 de septiembre de 2014 en Iguala. Aseguraron que su presentación bastaría para tener un proceso electoral en paz.
El grupo Coordinación Guerrero anunció ayer en un comunicado que colocaría “filtros” en Tixtla para evitar acciones de inconformes en la jornada electoral del domingo, y que van a garantizar que las votaciones se realicen “con libertad y total respeto a los guerrerenses”.
Desde temprano, se observaron policías de las dos corporaciones con equipo antimotin en la carretera de cuota Tierras Prietas-Tixtla, así como en el libramiento Chilpancingo-Tixtla, y se menciona que también había en el paso de Quechultenando, donde hay presencia de la Policía Comunitaria de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC), en la comunidad de El Troncón.
Versiones extraoficiales señalaron que el paso de la papelería electoral será por esa ruta, y los Policías Comunitarios están enterados, pero ya no participan en el boicot electoral, sino en el desarrollo de las elecciones.
Incluso, recordaron que el candidato de Movimiento Ciudadano a alcalde de Tixtla, Luis Vázquez Muñoz es fundador de la Policía Comunitaria de Zacazonapan, ubicada en la ruta hacia Quechultenango, también fue dirigente de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación (CETEG) en el sexenio pasado. La Policía Comunitaria se coordina con la CRAC de San Luis Acatlán, que está negociando la realización del proceso electoral.
Los grupos de policías federales y estatales, respaldados por decenas de uniformados con equipo antimotin, revisan a todo vehículo que sale de la ciudad, revisan a los ocupantes como si hubieran cometido una infracción, piden que abran bolsas, mochilas y maletas que llevan en el interior. Cuestionan de dónde vienen, a dónde van, a qué se dedican y les exigen mostrar sus identificaciones cuando mencionan una profesión u oficio, por ejemplo a los maestros y a los periodistas.
A primera hora, los uniformados impidieron el paso a ocho camiones que se dirigían a la ciudad de México a una reunión, y tras una ríspida negociación, les dieron el paso después de una estricta revisión a todos los ocupantes.
En el trayecto, se les informó que se suspendía el encuentro porque se retrasaron en el camino, y volvieron a la Normal.
A las 10 de la mañana, los maestros protestaron en la carretera federal, en el arco que marca la entrada a la Normal Rural, para denunciar el acoso y la intimidación de la fuerza pública.
Condenaron la agresión a los normalistas un día antes, cuando los policías impidieron el paso de activistas a Chilpancingo con gases lacrimógenos y gas pimienta. Denunciaron que no puede haber un enfrentamiento entre estudiantes y policías que tienen entrenamiento militar, por lo que la agresión fue una represión del movimiento social.
Convocaron a los ciudadanos a poner un alto a las agresiones del Estado, y a sumarse a la lucha por la presentación con vida de los 43 alumnos de la Normal Rural de Ayorzinapa, pues 14 de ellos son originarios de este municipio.
Convocaron a hacer conciencia sobre el Estado que envía toda la fuerza pública a reprimir a los luchadores sociales, pero nada hizo para abatir la delincuencia y la inseguridad.
Precisaron que esta acción se enmarca en la huelga nacional que convocó la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), que está protestando contra el proceso electora, en apoyo a los padres de los desaparecidos de la Normal de Ayotzinapa.
Insistieron en que los crímenes de Ayotzinapa despertaron las conciencias de miles en el país y en el mundo sobre la corrupción y la colusión de los gobernantes con el crimen organizado en México.
Dijeron que los partidos políticos ya no representan a los ciudadanos, y son responsables de las reformas laboral, educativa y energética que benefician a los más ricos, coartan los derechos ganados con años de lucha y agravian a los más pobres del país.
Convocaron a los ciudadanos a evitar la instalación de las casillas electorales, y a que durante los próximos seis meses se den la oportunidad de implementar un gobierno ciudadano a través de consejos municipales populares.
Afirmaron que tienen propuestas de gestión, de seguridad, pedagógicas y de trabajo comunitario. Señalaron que el derecho a la vida debe ser privilegiado sobre el derecho a la elección que sólo beneficia a los caciques de la política.
“Pedimos a la comunidad que nos entienda, ésta es una lucha digna, por la vida, quienes exigen el derecho al voto no se dan cuenta que estamos sitiados, que nos intimidan”, dijo un docente muy joven que participa en el movimiento.
El mayor de los tres voceros acreditados indicó que los maestros no pueden permanecer indiferentes, “sabemos que Tixtla tiene 14 desparecidos y es una obligación moral participar en este movimiento, es básico lo que se pide, la presentación de los 43, y las elecciones se realizan con tranquilidad”.
Denunció que las investigaciones de la Procuraduría General de la República no han dejado conformes a los padres de los desaparecidos, tampoco a muchos ciudadanos que han dado seguimiento puntual a la información.
Pero añadió que los docentes están demostrando ante la opinión pública, “que sólo luchando podemos hacer un cambio, las elecciones se denigran cada vez más en cada proceso, y es responsabilidad del maestro poner un granito de arena en esta lucha y seguir hasta el final con los padres de los 43”.
Desde la noche del miércoles, los maestros de Tixtla instalaron un campamento frente al ayuntamiento para dar seguimiento al proceso electoral, que en la cabecera municipal se maneja con mucha discreción para evitar el boicot de las actividades de organización.
El gobierno municipal que operaba en sedes alternas (espacios rentados) también paró labores desde el miércoles para exigir, en esta coyuntura política, prestaciones y el pago de la segunda parte del aguinaldo de 2014, que aún se les adeuda a trabajadores sindicalizados.
Existen versiones sobre el trabajo de los candidatos a alcalde, que por primera vez se reunieron para evitar la anulación del proceso en el municipio. Se menciona, que en casas particulares hablan de la operación para llevar a grupos compactos a los sitios donde estarán ubicadas las casillas.
Mencionaron que colocarán casillas especiales en la preparatoria 26 de Tixtla, donde también se supo que habrá un convoy de militares para cuidar las urnas.




