Gana el cubano Leonardo Padura el Premio Princesa de Asturias de las Letras
*Por su “interés por escuchar las voces populares y las historias perdidas”, el escritor, que también tiene la nacionalidad española desde 2011, recibe el galardón en pleno deshielo de las relaciones entre la isla y Estados Unidos
DPA
Oviedo
Desde el barrio habanero de Mantilla, el escritor cubano Leonardo Padura destripa desde hace más de 20 años la realidad de su país a golpe de tecla y novela policiaca: ayer se alzó con el Premio Princesa de Asturias de las Letras por su “interés por escuchar las voces populares y las historias perdidas”.
El jurado del galardón vio en él a “un indagador de lo culto y lo popular” y, sobre todo, a un “intelectual independiente” y de “firme temperamento”, según destacó ayer en Oviedo, en el norte de España.
El novelista cubano más reconocido a nivel internacional, crítico con el gobierno de los Castro, pero también con el embargo de Estados Unidos a Cuba, se mostró “conmovido” y “enormemente feliz” al saberse ganador del premio.
“Quiero expresar (…) mi enorme gratitud por este gran honor que me conceden y que asumo como reconocimiento a tantos años de trabajo, llenos de las incertidumbres, las dudas, los temores de la creación”, destacó en un comunicado.
Padura (La Habana, 1955) se impuso en esta XXXV edición de los llamados “nobel españoles” a autores como el japonés Haruki Murakami o el poeta sirio Adonis. “Su obra es una soberbia aventura del diálogo y la libertad”, reseñó el jurado durante la lectura del acta.
El escritor cubano, que ostenta también la nacionalidad española desde 2011, refleja a través de sus novelas el desencanto de su generación, que entrelaza con la crítica a la sociedad cubana y al gobierno de su país, en el que reside.
“Hacer de la literatura un acto abiertamente político es confundir las exigencias y posibilidades de una y otra manifestación. A veces sólo con mostrar la realidad es suficiente”, explicó en una ocasión en entrevista con DPA.
Padura recibe el Princesa de Asturias en pleno deshielo de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. “El día que sea normal la relación (entre ambos países), para los cubanos que vivimos en Cuba y los que viven en Miami va a ser como despertar de una pesadilla”, expresó hace un año a DPA desde Miami.
El escritor nació en La Habana cuatro años antes del triunfo de la Revolución Cubana. Estudió Literatura Latinoamericana en la Universidad de La Habana y comenzó su carrera como periodista en 1980 en la revista literaria El Caimán Barbudo y en el periódico Juventud Rebelde.
Esos años dedicados al periodismo fueron “fundamentales” para convertirse en el novelista que es. “Soy un escritor con muy poca imaginación, me hacen falta hechos, certidumbres reales para poder crear una historia”, explicó a DPA.
Este mismo año publicó su trabajo más reciente: Herejes, una novela que narra la historia de un grupo de judíos que intenta exiliarse a Cuba a principios de la Primera Guerra Mundial.
Pero sus obras más conocidas son las protagonizadas por el detective Mario Conde, su personaje más famoso, además de la célebre El hombre que amaba a los perros (2009). Con esta última, basada en la historia de Ramón Mercader, el asesino de León Trotsky, alcanzó un gran éxito internacional.
El Princesa de Asturias se suma ahora a otras distinciones recabadas a lo largo de su carrera, entre las que destacan el Premio Nacional de Literatura (Cuba, 2012), la Orden de las Artes y las Letras de Francia (2013) o el Premio Café Gijón (1995), uno de los primeros galardones que recibió a nivel internacional.
El de ayer es el sexto de los premios concedidos anualmente por la Fundación Princesa de Asturias, que este año adapta su denominación a la nueva heredera del trono español tras la proclamación de Felipe VI como rey.
Recientemente fueron distinguidos el cineasta estadunidense Francis Ford Coppola (Artes), la economista francesa Esther Duflo (Ciencias Sociales), el filósofo español Emilio Lledó (Humanidades), las bioquímicas francesa y estadunidense Emmanuelle Charpentier y Jennifer Doudna (Investigación) y los jugadores de baloncesto españoles Pau y Marc Gasol (Deportes).
Todos ellos recibirán 50 mil euros (55.570 dólares) y una escultura del artista Joan Miró. La ceremonia de entrega tendrá lugar en octubre en Oviedo y estará presidida previsiblemente por los reyes de España, Felipe VI y Letizia.
La política, un componente que le exige a los lectores de su obra
Leonardo Padura consideró ayer que su obra literaria va más allá de cualquier crítica al gobierno de Raúl Castro y se distanció de una lectura sólo política de sus libros.
“Yo soy un escritor cubano que escribe sobre Cuba”, se definió Padura tras ser distinguido con el Premio Princesa de Asturias en España, uno de los galardones más prestigiosos de las letras hispanas.
La obra se centra sobre todo en “los problemas de Cuba y los problemas de mi generación”, explicó Padura a la agencia DPA y deploró al mismo tiempo que lo definan únicamente como un escritor “crítico con el régimen” cubano.
“No me gusta que me pongan esa etiqueta”, dijo Padura. “Me gusta que valoren mis libros por lo que son literariamente”, pidió. Destacar que es ante todo un crítico del gobierno “me abarata como escritor”, consideró.
“Yo trato de que la política sea un componente que pongan los lectores”, dijo el novelista que trabajó durante años también como periodista en la prensa oficial cubana. Aseguró sentirse “muy orgulloso” de recibir con el Princesa de Asturias un premio que “no esperaba”.
“Hay premios que uno a veces espera y los gana o no los gana. Este premio, de verdad, no esperaba ganarlo”, dijo Padura a DPA.
Padura se mostró satisfecho de que todos sus libros hayan sido publicados en su país, una suerte que no comparten muchos escritores cubanos que han vertido críticas a la política de la isla en su obra.
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