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Plantean autoridades medicar a reos para integrarlos a la sociedad

*Familiares de los internos denuncian que tienen instalaciones inadecuadas, hacinamiento y en ocasiones falta de agua para el aseo

Agencia Reforma

Ciudad de México

Las autoridades penitenciarias desarrollaron un programa de reinserción social que considera la conducta delictiva como una discapacidad social que requiere, en algunos casos, tratamiento psicofarmacológico.
El Programa de Tratamiento Técnico Multidisciplinario para la Reinserción Social 2015, al que Reforma tuvo acceso, establece que para integrar a los reos a la sociedad es necesario que trabajen, se les capacite, realicen deporte y tengan atención a su salud.
Las autoridades proponen que después de hacer un análisis de cada interno y conocer su situación psicosocial, se inicie un tratamiento que puede incluir la medicación.
El Programa de Tratamiento Psicosocial Jerárquico para la Rehabilitación de Internos con Discapacidad Psicosocial también contempla la necesidad de dignificar la ingesta de alimentos.
Además plantea desarrollar actividades de acondicionamiento físico, talleres de lectura y terapias grupales, como la relajación muscular progresiva
Un aspecto en el que habrá una mayor atención es el mantenimiento de la higiene por parte de los reos, para proyectar conductas de autocuidado como lavar diariamente sus trastes o su ropa, y que se bañen.
Los reos deberán cubrir diversas etapas de su tratamiento mientras se revisa su progreso.
Las autoridades señalan que será necesario vigilar aspectos bizarros como trastornos de la percepción, relaciones interpersonales y de orientación sexual.
En el documento, las autoridades capitalinas aceptan que su índice de sobrepoblación es superior al 60 por ciento, lo que las obliga a adecuar distintos espacios para habilitarlos como dormitorios.
También señalan que para el programa no cuentan con recursos financieros ni espacios adecuados.
Familiares de internos dijeron que tienen instalaciones inadecuadas, hacinamiento y en ocasiones falta de agua para el aseo.
Agregaron que la comida conocida como “rancho” es mala, y que hay abusos por parte de otros internos, además de corrupción de los funcionarios penitenciarios.
Según las autoridades, actualmente a los internos tiene la oportunidad de recibir educación desde la alfabetización hasta estudios universitarios, con la colaboración del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos, la UNAM y la UACM.
También cuentan con el apoyo de cuatro empresas privadas que proporcionan empleo a la población penitenciaria, y según los registros el 40 por ciento de internos son laboralmente activos.

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