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Involucra el cantante Armando Vega Gil a los niños en su show con problemas del país

Convencido de que los menores son perceptivos de la tensión social que se vive en México, Armando Vega-Gil comparte con ellos temas de la agenda nacional.
Eso hizo ayer en su show El marciano y el ciempiés y su ukelele loco, en el que dedicó La danza de la lluvia a Mario Luna, líder yaki de Sonora y defensor del agua en su localidad, quien en 2014 fue acusado de secuestro por la procuraduría de su estado.
El músico dejó a los papás que llegaron al Lunario la tarea de explicar a sus hijos sobre el caso, para que ellos analicen lo que es justo y lo que no.
“De repente pensamos que los niños están aislados de lo que está ocurriendo en el mero corazón, en las entrañas del país, y sí les afecta en un montón de sentidos, desde cómo ven las noticias”, comentó el integrante de HH Botellita de Jerez en entrevista al fin del recital, al que acudieron unas 150 personas, según organizadores.
Aunque para el compositor la formación de las personas mejora en ambientes sin violencia, la educación también debe progresar en las instituciones.
“Los modelos de educación son como del siglo XIX: escuelas fábricas donde todos los niños repiten lo mismo y hay como una tendencia a separar el arte y las cosas emocionales de lo científico. Las necesidades actuales son bien diferentes, las maneras de entrarle a la reflexión de la realidad son bien diferentes, y en reflexiones más profundas, pues sí, hay una crisis general en el país”. (Enrique Navarro / Agencia Reforma / Ciudad de México).

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