El gobernador debe entender que es necesario limpiar policías: Jesús Mendoza
Daniel Velázquez
Los gobernadores deben “entender” que para combatir la inseguridad es necesario depurar a las policías, dijo el coordinador de la pastoral social de la arquidiócesis de Acapulco, Jesús Mendoza Zaragoza.
“Llega el momento en que entiendan, se convenzan, asuman esta tarea que tarde o temprano hay que hacerla”, dijo.
El lunes, en la sesión del Consejo Nacional de Seguridad Pública, el presidente Felipe Calderón reprochó a los gobernadores el retraso en la depuración de las corporaciones policiacas locales.
El gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero, dijo ahí que la realidad que enfrentan los estados es diferente y no se puede aspirar a tener una policía como la de Suiza u otros países avanzados, debido entre otras cosas a los precarios salarios que reciben; en respuesta, el presidente Calderón dijo que los mexicanos pueden aspirar a tener la mejor policía del mundo en su municipio, en su estado y en el país.
En declaraciones en la parroquia de San Nicolás de Bari, ubicada en la colonia La Laja, el padre Jesús Mendoza dijo que la depuración de las policías “conviene a todos”.
El sacerdote admitió que el compromiso de limpiar las policías implica el riesgo de “tocar cabezas” que están en las estructuras de seguridad y que en ocasiones son las que generan resistencias, y el gobierno para “llevársela suave” prefiere no actuar.
Añadió que el segundo paso, después de la depuración de las policías, es la limpieza en los gobiernos locales, porque también se debe avanzar en ese tema pues las policías dependen de los gobiernos locales.
Mendoza Zaragoza criticó que las instituciones han sido parte del problema de la violencia y no la solución, porque “han propiciado y han favorecido el desarrollo del crimen organizado al tener instituciones, en este caso de seguridad, que no son confiables”.
Agregó que en la medida en que la policía se someta a los ciudadanos a rendir cuentas y los ciudadanos exijan y confíen en sus policías se podrá avanzar en ese tema y los ciudadanos participarán en las labores de seguridad.
Puso como ejemplo el caso de la Policía Comunitaria y dijo que ahí los policías están comprometidos con los ciudadanos porque son los ciudadanos quienes ponen a los policías y es a ellos a quienes les rinden cuentas.
Propuso que la rendición de cuentas de la policía en ciudades urbanas como Acapulco puede ser mediante comités vecinales que estén pendientes de las acciones que la policía realiza en su colonia.
Consideró que la insistencia del presidente de la República en la depuración de las policías es porque ya se dio cuenta del error en que comenzó la guerra contra el narcotráfico, y por eso insiste en la depuración de las policías, porque con cuerpos de seguridad que no son confiables no se pude combatir la violencia.
Agregó que el error del presidente Calderón, de iniciar una ofensiva contra la delincuencia organizada sin tener policías confiables, ya costó muchas vidas, por eso se debe iniciar ese proceso lo antes posible.
“Si se tarda más, mayor va a ser el costo en el número de muertos”, dijo.
Indicó que la resistencia expresada por los gobernadores en la reunión del Consejo Nacional de Seguridad Pública sobre la depuración de los policías demuestra que no han avanzado en el tema, aun cuando fue un compromiso que se firmó en 2009.
Sobre la insistencia del presidente en la depuración de la policía de Acapulco, Mendoza Zaragoza señaló que eso se debe a que el puerto se convirtió en un punto rojo para el gobierno federal.
Indicó que la urgencia del Calderón en depurar la policía no sólo es porque se va a terminar su periodo, sino porque es uno de los pasos que se deben dar para avanzar en el tema de la seguridad y no se puede retrasar porque en algún momento se debe empezar.
Agregó que los gobiernos necesitan “voluntad política” para cumplir con los compromisos de depurar las policías y definir si lo que se quiere es sólo guardar las apariencias de que se está interesado en resolver el tema de la inseguridad.
Respecto a la postura del gobernador Ángel Aguirre Rivero, de que no se puede aspirar a tener una policía como Suiza porque las condiciones salariales de los policías son diferentes, Mendoza Zaragoza dijo que se deben poner metas que sean factibles de cumplir, porque los ciudadanos quieren una policía confiable.
Del diferendo entre el presidente y el gobernador consideró que se trata de “gajes del oficio”, en el que ambos habrán de asimilar sus expresiones y avanzar en el tema de la depuración de policías.




