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No ha cumplido el gobierno con reforzar la seguridad en los hospitales, se quejan médicos

Karla Galarce Sosa

Médicos del Hospital General de Acapulco y el Donato G. Alarcón, éste último ubicado en la zona suburbana de Acapulco, se quejaron porque el gobierno estatal no ha cumplido con los compromisos pactados para reforzar la seguridad en los nosocomios.
Los médicos acusaron que la cantidad de rondines se redujo, pese al anuncio de mayor presencia policíaca por el programa Guerrero Seguro. “Los incidentes siguen ocurriendo”, se quejó un médico especialista, quien solicitó la omisión de su nombre.
El trabajador del hospital Donato G. Alarcón afirmó que aunque las tres cámaras instaladas durante la administración gubernamental pasada ya funcionan, no se han instalado los arcos detectores de metales y no se han colocado las cámaras afuera de los hospitales.
“Nosotros seguimos trabajando en un clima de zozobra, porque cada día vemos menos rondines, el anuncio que hicieron con el secretario y la federación de médicos, parece que sólo fue de foto porque no hemos visto nada”, reclamó otro de los inconformes.
Explicó que en el hospital Donato G. Alarcón fueron instaladas tres cámaras de circuito cerrado, una está inatalda en el área de Urgencias, otra en el área para ingresar al quirófano –adentro del nosocomio– y una tercera ubicada en el área del reloj checador.
Por las mañanas llegan a pasar los soldados, dijo otro médico, pero reprochó que hay menos policías, pese a la aplicación del programa Guerrero Seguro.
El primer acuerdo de seguridad entre autoridades estatales y el gremio médico se efectuó el 5 de octubre, en las oficinas de la Promotora Turística de Guerrero (Protur) y en la firma del convenio participaron el presidente de la Federación de Médicos, Roberto Martínez de Pinillos, y el coordinador de Proyectos Especiales del gobierno estatal, Ernesto Aguirre Gutiérrez.
El segundo anuncio sobre medidas de seguridad para los hospitales fue anunciado el domingo 9 de octubre y lo hicieron el secretario de Salud, Lázaro Mazón Alonso, y la secretaria general de la Sección 36 del Sindicato Nacional de Trabajadores del Sector Salud (Sntsa), Beatriz Vélez Núñez, en el hotel Crowne Plaza.
En ambos acuerdos, las autoridades estatales se comprometieron de dotar de cámaras de vigilancia, mayor cantidad de rondines por parte de la Policía Estatal, así como el establecimiento de medidas de seguridad más estrictas para garantizar un ambiente de seguridad, tanto para usuarios como trabajadores de los hospitales de todo el estado.
En la información oficial divulgada en el portal de Internet del gobierno estatal, a principios de octubre se puede leer que los compromisos con la Federación Médica incluyeron el establecimiento de 11 puntos dirigidos esencialmente a modificar y reforzar la seguridad en los hospitales guerrerenses, “especialmente en las zonas de Acapulco, Tierra Caliente, Costa Grande y La Montaña”.
Se informa que también que se identificarían las “áreas estratégicas para la instalación externa de cámaras de vigilancia en las unidades que por su capacidad de atención requieran mayor seguridad, destacando los hospitales Donato G. Alarcón y General de Acapulco, así como los hospitales generales de Zihuatanejo, Coyuca de Catalán y Tlapa”.
Se indicó que se realizaría una “evaluación minuciosa de la vigilancia privada contratada en cada uno de los hospitales, para garantizar la certificación del personal y verificar que cumplan con los requerimientos para el que fueron contratados”.
Se destacó también la disposición para que a la llegada de un lesionado por arma blanca, arma de fuego o por accidente, se cuente con el auxilio de un agente del Ministerio Público con el propósito de realizar las actuaciones ministeriales correspondientes, así como el resguardo de la víctima.

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