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La crisis laboral de universitarios, porque sólo reciben teoría y no práctica, dice investigador de la UNAM

La lucha del magisterio disidente “va hacia el fracaso”, porque en sus protestas no son propositivos, afirma Jesús Carlos Guzmán

 

Jacob Morales Antonio

El investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Jesús Carlos Guzmán, afirmó que la crisis laboral de los jóvenes que terminaron una licenciatura, es porque sólo reciben preparación teórica y no práctica en las universidades, lo que no va acorde con las necesidades que las empresas demandan.
El doctor, integrante del Consejo Mexicano de Inves-tigación Educativa, en declaraciones afirmó que la lucha del magisterio disidente “va hacia el fracaso”, porque en su lucha no son propositivos, además de que la población muestra un hartazgo a la forma de las protestas que realizan en Guerrero, Oaxaca, Michoacán y Chiapas.
“Los estudiantes de Oaxaca llevan 20 años sin tener un ciclo escolar completo. Una de las cosas que afecta a los alumnos es no recibir una educación completa, lo que está afectando a la gente pobre y la condena a seguir siendo pobre”, aseguró.
Abundó que los maestros disidentes no han dado propuestas alternas para mejorar la educación, “y sólo luchan por sus intereses”. Sin embargo, no está de acuerdo en cómo de manera vertical el gobierno aplica la reforma educativa y como se conformó por la Secretaría de Educación: “Sigue siendo poco clara e incoherente”.
“Están haciendo una lucha suicida. Deben de hacer propuestas educativas, deben de aceptar que son servidores públicos y que dan un servicio. Si fuera una lucha educativa la gente saldría a apoyarlos”, subrayó.
En el último día del encuentro Internacional de Investigadores, organizado por la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), el investigador de la UNAM participó con la ponencia magistral Mitos, realidades y retos de las competencias en educación.
El doctor en pedagogía habló del tema desde la perspectiva psicopedagógica y una experiencia de 15 años impartiendo cursos sobre el tema.
Indicó que la crisis generalizada para encontrar un trabajo saliendo de las universidades, es parte del sistema educativo que no va acorde a las necesidades de las empresas que generan empleos.
Abundó que la educación en las aulas universitarias es teórica, misma que no es funcional cuando se sale al campo laboral, donde opinó que debería ser como las empresas y el sector que genera trabajo lo demande.
En declaraciones se le preguntó si la educación debe de ser técnica, para que se cumplan las expectativas del capital humano que requieren las empresas, “es una gran falacia, y eso lo manejan mucho gente progresista y de izquierda, que uno debe de formarse la parte teórica, porque el sistema sólo te quiere para obra de mano calificada y que no pienses”.
“Detrás de ese argumento que manejan grupos progresistas o de izquierda, se esconde una reacción enorme, además se desprecia el trabajo manual”, subrayó.
En su ponencia ponderó que la realidad y los problemas del modelo por competencia son el desconocimiento de los docentes, la confusión por la amplia gama de evaluaciones, además de la resistencia al cambio de pensamiento de los mentores.
Otro de los factores que consideró impiden la implementación adecuada del modelo educativo, es que las autoridades educativas y las instituciones de nivel superior no capacitan, ni actualizan a los maestros y no hay cambio en las formas de enseñanza, ni de evaluación.
El gobierno y las instituciones educativas sólo modifican las leyes, normas y regulaciones del modelo educativo, pero no existe una preocupación para que los cambios se den en el aula, sólo se da la pauta para que el maestros cumpla las normas, pero no se les dice cómo hacerlo.
“Es una simulación, porque es lo mismo que se hacía con la educación tradicional”, expresó. El investigador dijo que los cursos de actualización que imparten las instituciones “sólo son para actualizar el curricular” de los maestros, se pronunció para modificar la formación y la actualización.
“Es un grave problema, porque se forman a los maestros, pero siguen enseñando igual… los que van a los cursos de manera voluntaria, son muy buenos y no los necesitan”, pero los que sí necesitan no asisten.
Afirmó que el modelo por competencias va hacia el fracaso si no se aplica de forma correcta, y ejemplificó con la pirámide de Edgar Dale, donde el alumno sólo aprende el 5 por ciento cuando el maestro es quien sólo habla e imparte la clase.
Pero si la clase va en torno a decir y discutir los temas con los alumnos, además de decir y hacer, la retención de lo aprendido va del 50 al 90 por ciento.
Subrayó que la finalidad del modelo por competencia es mejorar la calidad del estudiante, que tengan conocimientos relevantes y pertinentes. Pero en muchos casos los maestros piensan que es preparar al estudiante para pasar al siguiente grado y no en la enseñanza inmediata.
Insistió en que la educación por competencias no es sólo enseñar a través de las exposiciones de los alumnos, sino que debe de existir una interacción entre el maestro y el educando.

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