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Permanece cerrada la galería de Palacio Nacional desde 2013, aunque fue nombrada Museo Nacional

*Atribuyen historiadores al tema de seguridad, más que de recursos, la parálisis del espacio, por las constantes manifestaciones en el Zócalo

Yanireth Israde / Agencia Reforma

Ciudad de México

Ni rastro de los tumultos en la galería de Palacio Nacional, que atrajo más de 2 millones de personas en sus exhibiciones gratuitas. La última muestra que alojó fue Los Mayas. Revelación de un tiempo sin fin, inaugurada en diciembre de 2013. Después cerró puertas.
Aunque fue elevada a rango de Museo Nacional y le invirtieron 200 millones de pesos del dinero de los mexicanos, la galería ahora carece de recursos para presentar exhibiciones temporales este año, confirmó la Conservaduría de Palacio Nacional, unidad administrativa que coordina el espacio, en respuesta a una solicitud de Transparencia.
Agregó que tampoco están contempladas exposiciones nacionales o internacionales para lo que resta del sexenio.
Incluso exhibiciones previstas para el sitio fueron frenadas o pospuestas, por ejemplo Los espíritus, el oro y el chamán, colección de orfebrería colombiana que alistaba el INAH el año pasado. Las 35 obras del pintor Raúl Anguiano que donó Brigita Liepins, viuda del artista, para exhibirse en la galería, permanecen embodegadas. Otra exposición que involucra al INAH, sobre máscaras mexicanas, tampoco tiene fecha, aunque el Programa de Exposiciones del organismo la situaba entre mayo y diciembre.

Asedio de manifestantes

El historiador Alejandro Rosas, curador de El Palacio en la mira: 1913, la penúltima muestra presentada en la galería, atribuye al tema de seguridad, más que de recursos, la parálisis del espacio. “Durante el periodo de esta exposición estaban los maestros en el Zócalo y prácticamente permaneció cerrada por temor a un conflicto con ellos. Creo que no quieren Palacio abierto públicamente”.
Sin embargo amerita, por su relevancia, una apertura permanente, destinada a muestras de divulgación histórica, sugiere.
“Se está castigando la cultura”, opina la historiadora María del Carmen Aguilar Zinser. La escasez de recursos, considera, no justifica la inacción, pues podrían conseguir exposiciones por intercambio.
Coincide con Rosas en que las manifestaciones del Zócalo pueden desalentar la continuidad de un programa de exhibiciones, aspecto que también señala la historiadora Louise Noelle. “Puede que no sea mala idea mantener abierta la galería, las exposiciones han sido muy buenas, pero, por otro lado, cada vez que alguien no está de acuerdo establece sus tiendas en el Zócalo. Además el edificio no fue hecho para museo: es Palacio Nacional. Alguien puede decir: ‘No es la vocación del edificio’, y puede tener razón”.
La escritora Margo Glantz considera que debería permanecer abierto el lugar: “Una galería en Palacio Nacional debe servir para lo que está hecha, para exhibir cosas importantes. No creo que se necesiten tantos recursos”.
La inactividad en el sitio demuestra también una distancia con la Revolución, en opinión de la politóloga Soledad Loaeza.
“Éste es un gobierno que no menciona ni por error a la Revolución Mexicana. El discurso de ayer ya lo perdieron. Quizás estamos hablando de otro partido que nada más se puso el nombre del anterior. Antes el PRI se identificaba con la ideología de la Revolución, ahora no sabemos con qué se identifica”, añade la académica de El Colegio de México, quien escribe un ensayo sobre el tema.

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