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Concluye el Vikondii o Día de Muertos en el pueblo mixteco de Buenavista de San Luis Acatl

Sergio Ferrer

Buenavista

Después de que durante varios días se realizó la celebración del Día de Muertos, la población de esta comunidad mixteca acompañó a sus difuntos en la vigilia del 1 de noviembre en el camposanto, para después despedirlos con una misa y procesión este miércoles.
Es martes al mediodía; una de las dos bandas de esta localidad del municipio de San Luis Acatlán recorre junto con un cantor algunas casas para tocar y orar en honor a los difuntos bajo petición particular de sus pobladores. Mientras que en el centro de salud hombres acuden a la reunión informativa mensual, en las casas del pueblo otras mujeres preparan comida y algunoa señores ensartan flor de cempazúchitl en cordones que serán llevados al camposanto.
Uno de ellos es Gregorio Calleja Rivera, quien junto con su yerno ensartan la flor de cempazúchitl criolla, la cual afirma que se da en la región. El indígena de 55 años contó que estuvo un mes y 10 días en Tlalnepantla, Morelos, cortando nopales en un campo agrícola, con un gesto de alegría dice, “así es la creencia, ya no todos lo hacen pero así como uno recuerda a los difuntos” y asevera que pronto llegará su hijo que está en Estados Unidos.
Las mujeres de Buenavista, en su mayoría las adultas mayores y algunas niñas, portan el traje típico que consta de una falda con tres holanes en tonos vivos y huipil de tejido de punto, bordado o en menor medida de telar de cintura, su peinado de dos trenzas se une al final con un cordón acompañado de motas de colores.
El Centro de Salud de Población Rural Dispersa, es atendido por el médico Ignacio Esquivel quien labora en la localidad desde hace seis meses, cuenta que entre la población de aproximadamente 3 mil habitantes, existen cerca de 15 parteras y parteros. Con base en diagnósticos hay niños con anemia, en su dieta les dan mucho café y refresco. La prioridad de atención se brinda a las enfermedades respiratorias y a las embarazadas que presentan complicaciones, “cuesta trabajo que las embarazadas se realicen estudios, aunque el hospital de San Luis no cobre, el problema es el traslado, los gastos de pasaje redondo son de 120 pesos aparte de los gastos de su acompañante, porque no pueden viajar solas. Además deben gastar en alimentos lo que deriva un gasto fuerte que a las familias les resulta difícil costearlo”, asegura Esquivel. En este centro faltan medicamentos y al médico le paga el programa Oportunidades.
Para llegar a esta comunidad mixteca desde la desviación en la carretera Marquelia-Tlapa cerca de Potrerillo, se pasan las comunidades de Tuxtepec y Pueblo Hidalgo. A la entrada del pueblo, un retén de prevención de la policía comunitaria revisa a los tripulantes de los vehículos que entran; así fue acordado para todas las comunidades adscritas a este sistema de impartición y procuración de justicia.
A Buenavista la custodian Yukusavi, Cerro de la lluvia, Yukukandoo, Cerro cantor, y Yukutikaka, Cerro del cuervo, los campesinos siembran plátano, maíz, piña, café o aguacate principalmente. Al interior de su comisaría municipal hay una serie de murales con motivos prehispánicos y contemporáneos.
Miguel Silva Galindo cantor del pueblo,  reconoce en entrevista afuera de la iglesia que existen solo cinco de ellos en el pueblo, en cuanto a esta labor que llama “servicio social” asegura que se está extinguiendo porque los jóvenes no quieren prestar servicio a la iglesia sin pago, “antes era respetada ahora ya le hacen poco caso a la costumbre además de la migración que hay  para México, Acapulco o a otros lugares”, dice resignado.
Llega el atardecer, familias de la comunidad y localidades aledañas, se dirigen al camposanto donde dejan los collares de flores, las velas, comidas, los músicos tocan, el cantor reza, algunos lloran arrebatados por el aguardiente, otros conversan, entre los más jóvenes algunos dejan oír una canción desde su celular.
Desde otro punto del poblado ñu savi, el panteón se ilumina como “una pequeña ciudad de fuego” hasta la madrugada, policías comunitarios vigilan y visitan el camposanto. El miércoles, un sacerdote oficia una misa, después los cantores rezan acompañados de la banda de viento, cohetes y copal en la iglesia.
La procesión también con collares de flores y velas camino al camposanto para después de la despedida para regresar a sus hogares. Los principales, las bandas de viento, el comisariado municipal y algunos pobladores, acuden a la casa de Eleuterio Rafael Ruíz, quien junto con otros dos señores fue designado mayordomo de las santas ánimas.
Los tres mayordomos tiene 40 ayudantes, cuya labor fue pedir cooperación a la comunidad para comprar una res, aguardiente y flores para el convivió donde hay chicha, una bebida dulce y picante que lleva aguardiente. Se han ido los difuntos, esta fiesta concluye, los vivos proceden a celebrar.

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