Documentan el hallazgo en México de un archivo fotográfico sobre la Guerra Civil Española
*Un tema fundamental del film es la memoria histórica, asegura la cineasta Trisha Ziff, quien posee 4 mil 500 negativos –conocidos como La maleta mexicana– de los fotógrafos Robert Capa, David Seymour Chim y Gerda Taro, recuperados en el DF
Érika P. Buzio / Agencia Reforma
Ciudad de México
En diciembre de 2007, la cineasta Trisha Ziff llegó a Nueva York con tres cajas con más de 4 mil 500 negativos de la Guerra Civil Española (1936-1939), conocidos como La maleta mexicana, recuperados de un armario en la ciudad de México.
Estas fotografías tomadas por Robert Capa, David Seymour Chim y Gerda Taro llegaron al International Center for Photography (ICP) después de una espera de 12 años y de infructuosos intentos de Cornell, hermano de Capa, por recuperarlos.
Ziff reconstruye el viaje de los negativos, de Francia a México, en el documental La Maleta mexicana, (www.themexicansuitcase.-com).
La directora inglesa adquirió los derechos para la película del cineasta Ben Tarver, quien descubrió en 1995 los negativos entre los efectos personales del general Francisco Aguilar González y los recibió como herencia. Sin pago de por medio, aceptó entregarlos doce años después, convencido por Ziff de que debían estar en el ICP junto con el archivo de Capa y Taro.
Con ayuda del documentalista Everardo González, Ziff registró el momento en que por primera vez Tarver le mostró los rollos de película, guardados en un armario victoriano.
No pensaba en hacer una película, sólo quería capturar ese momento histórico.
En octubre de 1939, ante la avanzada de Hitler, Capa abandonó su departamento de París y encargó todos sus negativos a su técnico de laboratorio. Csiki Weisz elaboró tres cajas de cartón e identificó cada rollo de su puño y letra en las respectivas tapas.
En su huida de la Francia ocupada, Weisz habría entregado los negativos a un tercero para ponerlos a salvo. Cómo llegaron a manos del general Aguilar González, representante de México ante el régimen de Vichy entre 1941 y 1942, es un misterio.
Ziff lamenta que Weisz, quien tenía la llave para explicar la historia, muriera en enero de 2007 sin saber que los rollos, que se creían perdidos, estaban en México, donde vivía desde 1942. De hecho, estuvieron a tan sólo unas cuadras de distancia de su casa.
“Csiki vivía en la colonia Roma y los negativos estaban en la casa del general Aguilar, en la calle de Amsterdam, en la Condesa… una caminata de apenas cinco minutos”, cuenta la directora de Chevolution.
Con su viaje a Nueva York, Ziff cumplió un deber postergado por el general Aguilar: entregar los rollos de película a sus legítimos dueños.
“Hay gente que me pregunta ‘¿por qué devolviste los negativos si México abrió las puertas a los exiliados? Mi postura es que los expertos están en Nueva York y los familiares de los fotógrafos (Capa, Chim y Taro) viven en este momento en Estados Unidos”, explica la realizadora.
El material ha sido escaneado en el ICP, que organizó una exposición en septiembre de 2010. El clima de la ciudad de México contribuyó a no exacerbar su deterioro y su estado de conservación es bueno. “Lo esencial no es que esté aquí sino que sea accesible para todo el mundo”, añade.
Los negativos, con los principales reportajes de Taro, Capa y Chim sobre la Guerra Civil, han permitido desentrañar su método de trabajo. “Es como tener los cuadernos de Picasso”, se explica en el documental. Sus imágenes con escenas de combate eran novedosas, al no limitarse a captar los instantes previos o posteriores a la batalla.
Los tres fotógrafos murieron en zona de guerra trabajando: Taro fue embestida por un tanque en España, en 1937, Capa falleció al pisar una mina en Indochina, en 1954 y Chim fue ejecutado en Suez, en 1956.
Ziff describe su documental de 90 minutos, con banda sonora del compositor británico Michael Nyman, como una “trenza”. Si bien el foco principal descansa sobre la maleta, su hallazgo y los tres fotógrafos, en la trama se entretejen los testimonios de los exiliados y de sus descendientes en México.
“Un tema fundamental del documental es la memoria histórica”, reflexiona.
La recuperación de los negativos ocurrió unos meses después de que en España se aprobara la Ley de la Memoria Histórica, el 31 de octubre de 2007, que reivindica a las víctimas de la Guerra Civil y a los represaliados por la dictadura franquista. La película recoge los esfuerzos de sus descendientes por recuperar los restos de sus familiares en las fosas comunes. “Los arqueólogos son los héroes de mi documental”, zanja Ziff.
La maleta mexicana, cuya realización demoró dos años, filmando en cuatro países, se presentará en el Festival Internacional de Cine de Morelia, del 15 al 23 de octubre: “Confiamos en conseguir un distribuidor en México”.
Rinde homenaje al juez Garzón
La maleta mexicana es un homenaje de su directora, Trisha Ziff, al juez Baltasar Garzón, suspendido de sus funciones desde mayo de 2010, y quien enfrenta un proceso judicial en España por declararse incompetente para investigar los crímenes del franquismo.
El magistrado aparece en el documental, no como entrevistado, sino dictando una conferencia en la Universidad de Seattle, en Estados Unidos.
“Acojo las ideas de Garzón, lo que ha sucedido en España en estos meses es una vergüenza. ¿Qué dice sobre un país la remoción de una persona que ayuda a gente de todo el mundo a encontrar la verdad?”, dice Ziff.




