En silencio y con pancartas marchan unas 30 personas al Zócalo para exigir paz
Mariana Labastida
Unas 30 personas vestidas de blanco y en silencio caminaron del Asta Bandera al Zócalo para exigir justicia y no más violencia, motivadas por el asesinato del joven Andrés Palacios durante una balacera en la colonia Progreso, el pasado 16 de agosto.
Antes, en el Zócalo integrantes de la iglesia cristiana Profecía, de la colonia Granjas, realizaron un evento de oración para pedir por un Acapulco tranquilo, mientras que por la tarde feligreses católicos del Barrio de La Fábrica realizaron una marcha-peregrinación para bendecir las calles y orar ante los hechos de violencia que han ocurrido en esa zona.
Con banderas blancas, cartulinas con la exigencia de “no más víctimas inocentes”, “no más sangre”, “Acapulco exige paz” y una manta en la que se demandaba un “basta” de crímenes, unas 30 personas vestidas de blanco, convocadas por Manuel Castillo, mejor conocido como Igor Pettit, quien iba al frente con fotos de “Andy” en una cartulina, exigió “paz para Acapulco”.
“Esta marcha es en memoria de nuestros familiares, amigos, conocidos, víctimas inocentes de la violencia, pedimos paz, que todos volvamos a sonreír, tomados de la mano caminar, dejar las puertas abiertas y otra ver volver a la vida”, indicó el coordinador de grupos vulnerables del gobierno del estado.
Al llegar al Zócalo los manifestantes aprovecharon el templete que se encontraba colocado en la explanada, al cual subieron y desde ahí el coordinador de jóvenes de libertad sexual del PRD, Alberto Valdivieso, exigió la renuncia del presidente de la república, Felipe Calderón Hijonosa, a quien le preguntó qué sentiría si algunos de los muertos de la “guerra” contra el narco fuera uno de sus hijos.
Héctor Conrado Mendoza Segura, participante de la marcha, expuso que su exigencia es por la seguridad de sus hijos y familia, que puedan salir a las calles a hacer una vida normal, regresar salvos, sanos y completos, por ello convocó a orar por la paz “que es lo único que puede funcionar ante la ineptitud de las autoridades”.
En la marcha participó el diputado local del estado de México, Juan Carlos Aziz Checa, quien dijo que se solidarizaba con Acapulco para exigir un “alto a la guerra” y que se invierta mejor en más educación que en balas, y anunció una propuesta para reactivar el turismo en coordinación con los estados de Hidalgo y Morelos.
Ahí, nuevamente Igor Pettit llamó a los ciudadanos a “levantar la voz como lo consideren necesario” para exigir paz en Acapulco y recuperarlo “porque poco a poco se nos está yendo de las manos”.
A las 3 de la tarde, cristianos de diferentes congregaciones se reunieron en el Zócalo de la ciudad para hacer oración, llamar a todos los ciudadanos a acercarse a orar para pedir a Dios, recordar que existe la justicia divina y compartir el mensaje de esperanza de que Acapulco vuelva a ser un lugar tranquilo.
Por su parte, feligreses de la iglesia del Barrio de La Fábrica a las 6:30 de la tarde salieron en peregrinación de la iglesia de San José Obrero, por las calles de la zona, para orar, bendecir y pedir por las víctimas de la violencia, así como el cese de la misma, debido a los actos de inseguridad que están ocurriendo en esa área.




