Registrará Melba Arellano en Atlas de la extinción lugares urbanos que desaparecen poco a poco
*Con ese proyecto fue seleccionada para ingresar al Sistema Nacional de Creadores de Arte
Óscar Ricardo Muñoz Cano
Un catálogo de lugares en vías de extinción dentro de las grandes urbes llamado Atlas de la extinción, será el trabajo a desarrollar por la fotógrafa guerrerense Melba Arellano Cortez, quien resultó seleccionada para ingresar al Sistema Nacional de Creadores de Arte (SNCA) a partir de este año como Creador Artístico por tres años.
“Estoy muy contenta luego de ver los resultados por la mañana y ver mi nombre en la lista”, dijo en entrevista telefónica desde la ciudad de México donde radica.
Quien actualmente trabaja como docente y fotógrafa independiente, explicó que el proyecto “es un trabajo donde me propuse hacer una especie de un atlas de la extinción, que así se llama, y que contendrá imágenes de lugares que yo considero están en vías de extinción en diferentes centros urbanos del país”.
En ese sentido, la nacida en San Jeronimito, en la Costa Grande guerrerense, detalló que dichos lugares “son aquellos que ofrecen bienes y servicios pero por no tener capital, ciertos lineamientos o porque los consumidores les perdieron interés, están desapareciendo tales como los estudios de fotografía analógicos, las misceláneas, los circos y hasta los cabarets”.
Desde que estaba estudiando foto su proyecto final fue sobre los cabarets en la ciudad de México, recordó. “Me interesó mucho cómo es que empezaron a desaparecer para darle paso a los tables dance y darme cuenta con los clientes, con las vedettes, sobre esa decadencia y empecé a observar qué otros lugares tenían la misma dinámica y que en unos años ya no van a estar”.
La importancia de ello, añadió, “es dar cuenta de algo que nosotros, a lo mejor por la dinámica de la vida diaria, no nos detenemos a ver; es como dejar algo, un registro, una colección, una memoria fotográfica, un catálogo”.
Por ello, abundó en que además de las imágenes “hay que investigar material sobre aquellos lugares, hacer entrevistas, tener como la historia de cada lugar porque muchas veces no sólo es la imagen sino además las historias de los personajes, por ejemplo”.
Arellano Cortez además recalcó que una de las funciones de la fotografía es precisamente eso, dejar un registro de la historia; “de hecho esa fue su primera función, dejar algo tangible sobre el paso de los años y eso es lo que permite el medio”.
“Ahora, todo lo que registramos con los celulares de la ciudad en la que vivimos tiene que ver con nuestro presente, nuestra ideas, pero no volteamos a ver a lo otro porque no tiene tanto atractivo para las personas pero que contiene historias que le dan carácter a cada ciudad”.
Asimismo, indicó que a lo largo de estos tres años realizará viajes a diferentes ciudades para llevar a cabo su proyecto y entre ellas estará Acapulco.
“Voy a viajar a diferentes centros urbanos, estoy haciendo la investigación documental sobre los lugares que se pueden prestar para el proyecto y me gustaría también incluir la zona urbana de Acapulco, y Chilpancingo que son las ciudades más grandes del estado”.
Finalmente, adelantó que “estoy por empezar a organizarme porque también me han invitado a dar varios talleres, incluso en Guerrero” y al respecto, dijo que serán en el mes de agosto en Zihuatanejo y Petatlán y serán de manera independiente; “unos talleres abiertos a todas las personas de todas las edades” aunque al momento aún no tiene los detalles de los mismos.




