Altos mandos militares de Colombia sabían del asesinato de civiles por soldados:?HRW
*El informe que aborda el periodo entre 2002 y 2008 registra cerca de 3 mil civiles asesinados por miembros del Ejército. Las evidencias señalan que jefes castrenses sabían sobre los casos de “falsos positivos” e incluso pudieron haberlos ordenado o facilitado. En la investigación se menciona a los generales Juan Pablo Rodríguez y Jaime Lasprilla, actuales comandantes de las Fuerzas Militares y del Ejército colombiano
EFE / DPA
Bogotá
El escándalo de las ejecuciones extrajudiciales en Colombia, donde miles de civiles fueron asesinados por militares para hacerlos pasar por guerrilleros muertos en combate y así obtener beneficios, subió ayer de nivel con un informe de Human Rights Watch (HRW) que involucra a altos mandos.
“El rol de los altos mandos en ‘falsos positivos’”, como se conoce el fenómeno en Colombia, es el título que lleva el documento de 105 páginas que pone en tela de juicio a varios jefes militares.
Esta semana la Fiscalía citó a interrogatorio a cuatro generales en retiro del ejército para que expliquen su presunta relación con casos de ejecuciones extrajudiciales de civiles ocurridas entre 2005 y 2008 en varias regiones del país.
Entre los llamados a interrogatorio está Mario Montoya, quien fue comandante del ejército y uno de los artífices de la célebre y controvertida Operación Jaque, que rescató a la ex candidata a la presidencia Ingrid Betancourt, secuestrada durante seis años por las FARC en la selva, así como a cuatro estadunidenses y varios militares y policías.
Precisamente HRW se basa en informaciones como esta para indicar que hay evidencias que “sugieren de manera convincente que numerosos generales y coroneles sabían o deberían haber sabido sobre los casos de ‘falsos positivos’, e incluso podrían haberlos ordenado o facilitado activamente”.
Montoya no es, sin embargo, el pez más gordo, pues también son señalados como posibles conocedores el general Jaime Lasprilla, actualmente comandante del ejército bajo cuyo mando se cometieron 48 presuntas ejecuciones, y el general Juan Pablo Rodríguez Barragán, ahora comandante general de las Fuerzas Militares.
El informe de HRW aborda el periodo entre 2002 y 2008, cuando se produjeron ejecuciones “generalizadas y sistemáticas” que dejan registrados 3 mil casos ante la Fiscalía de Colombia.
“Es difícil encontrar en América Latina un ejemplo similar al de los falsos positivos que demuestre el desprecio total por la vida y la dignidad humana por parte de un ejército”, destacó al presentar el documento en Bogotá el director de HRW para las Américas, José Miguel Vivanco.
Por estos hechos hasta el momento hay condenados unos 800 soldados, algunos oficiales de rango inferior, pocos rangos superiores y un número muy pequeño de coroneles, pero ningún general.
El presidente Juan Manuel Santos, quien fue ministro de Defensa entre 2006 y 2009, pidió a la HRW que no señale a los altos mandos “sin ninguna documentación”, porque “esa no es la forma de vigilar por el respeto de los derechos humanos”.
Por otro lado, un tribunal colombiano condenó ayer a 18 años de prisión a un ex guerrillero por el asesinato en 2008 de alias “Iván Ríos”, uno de los principales jefes de las FARC.
Así también, un tribunal de justicia del oeste de Colombia condenó a 36 años de prisión al ex congresista Ferney Tapasco González al hallarlo culpable del homicidio del periodista Orlando Sierra Hernández, ocurrido el 30 de enero de 2002 en la ciudad de Manizales, informaron ayer fuentes judiciales.




