Acuerdan el diálogo para resolver un conflicto agrario los ejidatarios de Alpoyeca e Ixcateopan
*Resuelven también suspender la construcción de obras en el terreno en conflicto hasta que el TUA dé su resolución sobre el litigio
Carmen González Benicio
Tlapa
El conflicto agrario entre los bienes ejidales de Ixcateopan y Alpoyeca, que el martes ocasionó el bloqueo de la carretera federal Tlapa-Puebla y tensión entre los ejidatarios que llevaban armas de fuego, se frenó con el llamado de las autoridades estatal y agrarias a una mesa de diálogo y atención.
Según la minuta firmada, los bienes ejidales de Ixcateopan y Alpoyeca acordaron el diálogo como la única forma de dirimir las diferencias, una tregua para que no haya obras en el terreno en conflicto hasta que el Tribunal Unitario Agrario dé su resolución sobre el litigio, una mesa de diálogo urgente para atender el asunto con las autoridades correspondientes, y que la maquinaria que se quedó en el terreno sea resguardada por policías municipales, por lo que se procedió a levantar el bloqueo que ambos ejidos mantenían en un extremo y otro de la carretera, a las 7:45 de la noche.
El 23 de junio como a las 11 de la mañana ejidatarios de la comunidad de Ixcateopan llegaron con maquinaria pesada al terreno que mantienen en conflicto desde hace décadas con Alpoyeca, y empezaron a abrir calles sobre las tierras, lo que originó que los vecinos de Alpoyeca sonaran las campanas de la iglesia para detener los trabajos de los de Ixcateopan.
Cerca de las 12 del mediodía, unos 100 vecinos de Alpoyeca se trasladaron al lugar de conflicto, situado en la carretera Tlapa- Puebla, a unos metros de la entrada a esta cabecera municipal, se mencionó que algunos iban armados y que los acompañaron policías municipales.
Ahí, los vecinos de Alpoyeca que llevaban armas de fuego le pidieron al operador de la máquina que dejara de trabajar, mientras otros se dirigieron a los ejidatarios de Ixcateopan y se llevaron a nueve vecinos, en camionetas y con el apoyo de la Policía Municipal, al Ayuntamiento.
Esto ocasionó que los vecinos de Ixcateopan que se quedaron en los límites del conflicto avisaran a sus paisanos tocando las campanas de la iglesia para que se presentaran en el lugar al que arribaron cerca de 100 vecinos y molestos bloquearon la carretera para pedir la intervención de las autoridades estatales.
Aunque la detención de los nueve vecinos no duró más que el traslado del lugar a la presidencia, porque al llegar fueron liberados al no haber motivos legales para detenerlos, según informó el secretario general, Julio Ayala.
Los detenidos fueron Carlos Catorce Rivera, Teodomar Esco-bar Torres, Alejandro Rodríguez Ibarra, Lucas Miguel Gaspar Escobar, Leonardo Prudente Macías, Lucas Codallo Vázquez, Darío Rosales Santiago, Othón Martiniano Damián Delgado y Francisco García Reyes quienes llegaron al lugar donde se mantenía el conflicto, cuando ya de ambos grupos de ejidatarios bloqueaban la carretera.
Los detenidos salieron de Alpoyeca en una combi del servicio público y sin lesiones, según comentó el secretario general, que dijo que les tomaron fotos para que no se tergiversara la información.
Acudieron a mediar con ambos grupos el delegado regional de Gobernación, Jorge Rodríguez Ponce, el delegado regional de la Comisión Estatal de Defensa de los Derechos Humanos (Codehum), Celso Vázquez Vivar, y cuatro sacerdotes que se encontraban en el lugar.
Los ejidatarios de Ixcateopan y el comisariado ejidal Benito Méndez Vivar les dijeron que los de Alpoyeca habían llegado armados con machetes y armas de fuego, y detuvieron a nueve vecinos.
Les manifestaron que hay una carpeta básica donde le reconocen 2 mil 800 hectáreas de terreno, y ahora Alpoyeca les reclama 127 hectáreas que no están localizadas, por lo que de manera arbitraria se quieren apoderar de terrenos planos que están a un lado de la carretera.
Tras el diálogo, llegó un sacerdote para proponer un diálogo con los de Alpoyeca, que se encontraban en el otro extremo de la carretera.
Reunidos en los límites de los ejidos, los campesinos de Alpoyeca encabezados por el comisariado, Antonio Ayala Ramírez recibieron a los funcionarios estatales y al sacerdote que les plantearon las propuestas por lo que después de horas se acordó firmar la minuta y levantar los bloqueos.
El problema es añejo, pero se acentuó con Procede, explica el secretario del Ayuntamiento
El secretario general del Ayuntamiento, Julio Ayala contó que el problema agrario entre Ixcateopan y Alpoyeca “tiene muchos años, ni sabemos”, pero desde que fueron asignados los terrenos comunales y ejidales a Alpoyeca e Ixcateopan, estaba esa superficie que las autoridades federales no le asignaron a ninguno de los dos.
Dijo que cuando entró en operación el Programa de Certificación de Derechos Ejidales y Titulación de Solares (Procede), en las comunidades empezaron los problemas porque Ixcateopan empezó a meterse a los terrenos limpiando y rozando, y recuerda que hace unos cinco años, los ejidatarios de Ixcateopan cercaron el terreno; luego, los de Alpoyeca quitaron el cerco porque son terrenos de paso; más recientemente veían que estaban trabajando y eso alentó la inconformidad, porque el asunto sigue en los tribunales.
Aunado a eso, dijo, se sumó la supuesta detención del presidente interino Heladio Carmelo Ramírez Guerrero por los de Ixcateopan, luego de que fue a su terreno, cerca del lugar en conflicto, por sus albañiles, y ahí fue abordado, lo que le ocasionó problemas de salud, por lo que ya había adelantado que dejará el cargo.
Mencionó que tiene información de que el conflicto se dirime en el TUA, donde se determinará la propiedad del terreno, y sabe que Alpoyeca mostró unos pergaminos certificados por el Instituto Naciona de Antropología e Historia (INAH), donde se ven las tierras en disputa; pero al final el TUA será el que decida sobre la propiedad.
Dijo que algunos vecinos sugieren que las tierras en conflicto sean destinadas a obras en beneficio del municipio.
Los conflictos entre Alpoyeca e Ixcateopan se remontan a décadas, y no sólo por tierras sino por asuntos religiosos, políticos y administrativos, por ejemplo, que los de Ixcateopan culpan a Alpoyeca de quitarles la sede parroquial. El otro desagravio es que Alpoyeca les despojó de la cabecera municipal en los años treinta.
A este escenario se suma la reciente elección para renovar el Ayuntamiento, en la que la comunidad de Ixcateopan respaldó a los candidatos del Partido del Trabajo, y antes de la elección retuvo al síndico municipal por la supuesta falta de obras en la comunidad, responsabilizando del problema al candidato a diputado local por el distrito 27 y presidente con licencia, Marco Antonio García Morales.




