Los ataques a Ebrard son venganza por lo de la Casa Blanca de Peña Nieto, señalan
Claudia Salazar, Claudia Guerrero y Manuel Durán / Agencia Reforma
Ciudad de México
Un día después de que Reforma informara que la Unidad de Inteligencia Financiera investiga a allegados al ex jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, dicha investigación enfrentó ayer a perredistas y priistas.
Miguel Elías Moreno, ex director de Protección Civil del GDF, acusó al gobierno federal de perseguir a Ebrard por considerar que fue quien filtró el expediente de la Casa Blanca, propiedad de la esposa del presidente Enrique Peña Nieto.
Afirmó que la información de que la Secretaría de Hacienda congeló las cuentas a la ex esposa de Ebrard, Mariagna Prats, y de la Constructora Enalser, propietaria del inmueble que renta el ex funcionario en la colonia Roma, prueba que hay un acto de venganza.
A toda costa, dijo, pretenden eliminar políticamente a un potencial candidato presidencial para 2018.
“Con lo de la línea 12 no pudieron hacer nada contra él, ya impidieron con todos los medios que fuera candidato a diputado y ahora esta investigación. Todo es un acto de venganza política porque dicen que Marcelo Ebrard fue quien filtró el expediente de la Casa Blanca de Enrique Peña Nieto”, indicó.
La cancelación de cuentas a Prats y a la firma Enalser, sostuvo, son acciones para intimidar al ex jefe de Gobierno, dijo e incluso señaló al actual jefe de Gobierno, Manuel Mancera, de participar en la persecución política, cosa que, más tarde el jefe de Gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera, negó, al asegurar que en ninguna de las áreas de su administración se investiga a su antecesor, Marcelo Ebrard. “No tenemos absolutamente ninguna petición y nada que ver en el tema. No tenemos absolutamente ninguna investigación en nuestras áreas”, indicó Mancera.
En tanto, el senador perredista Miguel Barbosa dijo que el gobierno federal debe mostrar pruebas en contra de Ebrard.
“Que esto no se vuelva un asunto de persecución política. Si existen pruebas de actos de corrupción, pues que se sancione a quien deba de sancionarse”, planteó el presidente del Senado. El gobierno federal, insistió, debe actuar de manera transparente y cuidadosa en este caso.
“¿Sospechan de una motivación política?”, se le preguntó.
“Sí. No podemos hablar a medias. Claro que hay una rivalización de altas esferas del poder con Ebrard.
“Si hay pruebas, que se persiga a los responsables con todo rigor y, si no las hay, que quede claro”, respondió.
Castigar desvíos
Por su parte, el senador priista David Penchyna negó que las investigaciones de Hacienda contra el ex Jefe de Gobierno sean producto de una consigna.
Sin embargo, dijo, en caso de encontrar elementos suficientes, la autoridad está obligada a actuar, al margen de la militancia política de los involucrados.
“No hay ninguna consigna de ningún otro tipo y creo que en México el combate al flagelo de la corrupción lo debemos aplicar por igual, y si hay desvío de recursos que se aplique el Estado de derecho y si alguien dice que no desvió recursos, pues que compruebe que no es así”, dijo.
El coordinador de los senadores panistas, Fernando Herrera, advirtió que Hacienda no debe aplicar terrorismo fiscal contra Ebrard.
Pero si se comprueba alguna responsabilidad penal o administrativa, dijo, se debe aplicar la ley al ex funcionario capitalino.
Y el coordinador de los diputados del PAN, Ricardo Anaya, pidió aplicar la ley sin criterios políticos.
“Donde haya un acto de corrupción, debe haber una sanción; donde no lo haya, la autoridad lo debe reconocer”, planteó.




