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Se negocia la liberación de los desaparecidos, revela un hermano en reunión del Sntsa

*Julio César Mejía ha sido torturado, informa a trabajadores de Salud

Líderes sindicales de la subsección 01 de la Sección 36 del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Secretaría de Salud (Sntsa), se reunieron con sus agremiados de la Jurisdicción Sanitaria 07 de Acapulco y les pidieron no propagar rumores sobre la desaparición de los médicos en las redes sociales.
Durante la intervención de la secretaria General de la subsección 01, Dolores Huerta dio a conocer que hay negociaciones entre los familiares de los desaparecidos, y ellos darían a conocer sobre el caso.
Ayer en el auditorio del parque Papagayo convergieron todos los afiliados, ante el rumor de un paro laboral como manifestación para exigir la aparición con vida de los médicos Marvin Hernández Ortega, Raymundo Tepeque, José Oswaldo Ortega Saucedo y el abogado Julio César Mejía Salgado.
El representante del Sntsa, Hoguer Aldrete Ramírez manifestó que Julio César Mejía Salgado era integrante de la Jurisdicción 07 y miembro activo de la subsección 01.
Informó ante un auditorio lleno de trabajadores del sector Salud que desde el momento que tuvieron conocimiento de la desaparición, se comunicaron con la dirigente Beatriz Vélez Núñez.
Hoguer reconoció que como trabajadores de la Secretaría de Salud y de una organización sindical, no tienen un protocolo de actuación para casos como el de los cuatro desaparecidos. Pidió a los asistentes discreción porque los líderes del sindicato hablaron con los familiares de su compañero Julio César Mejía, y decidieron que sería la familia quien “marcara las pautas de actuación” para emitir información.
En su intervención, la secretaria general de la subsección 01 de la Jurisdicción Sanitaria 07 Acapulco, Dolores Huerta Baldovinos pidió la solidaridad a los trabajadores discreción, además de “cordura y la actuación con mucha responsabilidad en las redes sociales”.
Resaltó que los comentarios o filtraciones en Facebook o WhatsApp podrían “afectar las negociaciones que hoy (ayer) se están dando para que nuestros compañeros regresen a casa”.
La reunión a la que se le prohibió la entrada a los medios de comunicación, pero este reportero tuvo acceso, fue custodiada por los trabajadores.
Dolores Huerta Baldovinos informó que en la búsqueda de los desaparecidos “hemos ido a terrenos prohibidos para nosotros”.
Al finalizar su discurso tomaron la palabra trabajadores que dieron sus testimonios, tres doctores y enfermeras expusieron que familiares directos como hijos, sobrinos o hermanos fueron secuestrados en el estado y los habían matado. Uno de los asistentes pidió a todos sus compañeros en el auditorio y al presídium pararse para realizar una cadena de oración.
Otro de los trabajadores, expresó que con referencia a las autoridades “no vayan a salir con la estupidez que ellos tenían nexos con el narco” propuso que como protesta se fueran a un paro laboral.
El hermano del abogado desaparecido Julio César Mejía, agradeció a los asistentes por el apoyo del gremio en la búsqueda. A modo de consejo pidió llevar “una vida tranquila (…) a veces es mejor vivir con poco dinero pero con una estabilidad emocional”.
Ante un auditorio que lo observaba y comentaba lo que el hermano decía, fue guardando silencio cuando reveló: “Yo sé que la situación de mi hermano Julio César no es buena, yo sé que hay más posibilidades de malestar que bienestar, lo que sabemos hasta ahorita es posible que ha sido torturado”, en ese momento a Carlos Mejía se le quebró la voz, el silencio fue evidente por un segundo, seguido por un murmullo casi al unísono entre los asistentes que decían: está vivo.
El contador público hermano de Julio César Mejía, finalizó su relato y con la voz todavía entre cortada soltó “está muy golpeado compañeros”, fue intervenido por aplausos de los trabajadores y continuó “pero tenemos esa leve esperanza de que mi hermano regrese con vida”.
Al finalizar la reunión que duró una hora se insistió a los agremiados no informar a los medios de lo que allí se trató. (Abel Salgado).

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