Podría surgir un movimiento social semejante al de 1968, advierte especialista
Se perdió la confianza en un modelo de desarrollo que ya no sirve para los jóvenes, dice
Cristóbal Martínez / Agencia Reforma
Monterrey
Dada la situación social y política de México es cuestión de tiempo para que surja un movimiento social similar al de 1968, consideró Sergio Raúl Arroyo García, director del Centro Cultural Universitario Tlatelolco y especialista en el movimiento estudiantil de aquél año.
“Lo que vemos es el quiebre de un modelo de desarrollo. Pasa algo que sí es semejante a lo del 68, se perdió la fe y se perdió la confianza en un modelo de desarrollo que ya no sirve para todos estos jóvenes”, señaló en rueda de prensa.
“Creo que eso sí es grave, y creo que sucede en todas partes, lo que no quiere decir que, automáticamente en México se presente, pero puede suscitarse, tiene todas las condiciones para que se desencadene un problema social severo, estamos verdaderamente sentados en un polvorín”.
El etnólogo y ex director del Instituto Nacional de Antropología e Historia, quien impartió anoche la conferencia 1968: Entre la Historia y la Memoria en el Museo de Historia Mexicana, advirtió que no se debe reducir el 68 a la masacre, sino analizar los factores que dieron vida al movimiento.
Entre ellos, dijo, destacan la rebeldía encausada a un objetivo específico, además de la negación de los jóvenes a aceptar la realidad como algo establecido e inamovible.
“Lo que sucedió en el 68 tiene dos o tres valores muy importantes. Primero, el papel de la rebeldía para transformar el mundo a favor de la gente. En segundo lugar, lo que nos es dado no es para siempre, sino es algo que puede cambiar y que la sociedad, de manera organizada, puede hacerlo. La tercera es no dejar la política en manos de la política oficial. La única política que, desde mi punto de vista, es válida, es la que se refleja en nuestra vida cotidiana, la que tiene qué ver con los cambios que sentimos, que percibimos, no la de la retórica y el discurso en la que todo es abstracto”.
De acuerdo con el especialista, la mayor herencia del movimiento estudiantil fue la lección de que, si la sociedad se organiza, se pueden lograr cambios sustanciales.




