Encienden empresarios y asociaciones civiles una luz por la paz de Acapulco
El programa de actividades realizado en la playa El Morro, que incluyó canto, música, danza y un desfile náutico, fue muy atractivo para los visitantes y será una experiencia inolvidable para ellos, lo cual generara noticias positivas del puerto, considera el alcalde Manuel Añorve Baños
Salvador Serna
Con la fe de que el clima de inseguridad causado por la violencia tiene fecha de caducidad, asociaciones civiles, intelectuales y artistas del puerto de Acapulco, participaron ayer en la celebración del evento Enciende una luz por la paz de Acapulco en la playa El Morro de la zona dorada. Ante una concurrida asistencia de turistas y autoridades municipales, entre quienes se encontraba el alcalde Manuel Añorve Baños, el empresario Fernando Reyna Iglesias y su esposa, la actriz Galilea Montijo, en punto de las siete de la noche, y contando con el apoyo logístico de la Dirección de Turismo Municipal, dio inicio el recital con la participación del cantante Leonardo de Jesús Estrada, quien interpreto el tema Aire. Posteriormente, el coro musical de niñas y niños indígenas de los grupos étnicos mas representativos del estado de Guerrero, se apoderaron del escenario para entonar las melodías Amigo del autor brasileño Roberto Carlos y también Amor eterno de la autoria de Juan Gabriel. El clímax de la participación del coro fue cuando entonaron el Cielito Lindo y Que lindo es mi Acapulco, lo que origino ovaciones y aplausos por parte de los turistas que se arremolinaron alrededor del escenario principal. A continuación, Abraham Chavelas presidente de la asociación Más música y menos balas, solicitó a los asistentes que se dirigieran al segundo escenario, para presenciar el ritual místico de un grupo de danza autóctona, cuya práctica se ha realizado universalmente en el tiempo y espacio, como un medio para alcanzar niveles superiores de conciencia acerca del origen, destino y muerte del hombre, quienes presentaron la danza del culto al Dios del Sol y la Diosa de la Lluvia como un acto de veneración y agradecimiento a las fuerzas concretas que dan vida y un camino para buscar la armonía con la naturaleza, la madre tierra y el cosmos, cuya duración fue de quince minutos. Posteriormente, el alcalde Manuel Añorve Baños inicio el encendido de decenas de lámparas postradas en la arena, las cuales daban forma a figuras simbólicas de palomas mensajeras de la paz, brindándose un espectáculo sui géneris. Al solicitarle su punto de vista respecto al evento convocado por la sociedad civil, el primer edil dijo brevemente que el pueblo de Acapulco siempre se ha caracterizado por su gentileza, respeto y hospitalidad hacia los turistas, por lo que la celebración fue muy atractiva para los visitantes que estuvieron presentes y será una experiencia inolvidable para ellos, lo cual generara noticias positivas del puerto. Después, un grupo de embarcaciones de los barrios históricos realizaron un breve desfile náutico, rodeando al islote de El Morro. Minutos después desde la parte baja del islote, un clavadista de la quebrada trepo hasta la cima del mismo, donde prendió una hoguera, a manera de pebetero, que ilumino toda la parte superior del islote. Acto seguido, continuó el desarrollo del festival artístico con la participación del tenor Felipe Caceres.




