Realizan en La Bonfil el Primer Festival del Pescado a la Talla para atraer turismo
Karina Contreras
“Acapulco está de pie, playa La Bonfil está de pie y los recibe con los brazos abiertos” dijo Sergio Mejía Vargas, presidente de los restauranteros de la zona, y así dio inició el Primer Festival de Pescado a la Talla, donde cientos de turistas nacionales e internacionales degustaron el tradicional platillo de Acapulco creado en 1965. En un corredor de 300 metros fueron colocados mesas y toldos de los diversos restaurantes donde fueron dispuestos distintos platos del famoso pescado a la talla, cada uno con la sazón de la casa. Desde el medio día se inició el movimiento para dar inicio con el festival que, de acuerdo con sus organizadores, quieren que sea una tradición y para ello pusieron su mejor esfuerzo. A lo largo del pasillo fueron colocados los toldos para cubrirse del intenso sol; los restauranteros adornaron sus espacios con elementos tradicionales del puerto como palapa, caracoles y cocos. Fueron colocadas grandes hileras con cervezas de las diversas marcas así como refrescos que en muchos lugares fueron ofrecidos de manera gratuita, aunque otros los tenían en 10 pesos. Mientras los meseros arreglaban donde sería la demostración del famoso pescado a la talla, ya en la cocina estaban las expertas preparando el pescado. Los reporteros que acudieron al evento fueron recibidos con un caldo de camarón con tortillas a mano así como quesadillas y los famosos sopes de frijoles y queso; además de galletas con aderezos preparados de pescado. Doña Emilia Gómez, del restaurante La Tortuga, compartió con algunos reporteros el modo de preparación del pescado a la talla; el cual –dijo– se puede hacer con un huachinango o un robalo que llegan a pesar dos kilos o más. Explicó que este se abre y se lava muy bien para después ponerle sal, ajo, mayonesa y, luego bañarlo con la salsa de diversos chiles. Después –dijo doña Emilia– se coloca en una parrilla para ponerlo a cocer en las brasas y después, ya cocido, se coloca en una charola donde se adorna y listo para servir al visitante. El pescado es acompañado con una salsa de cajete y tortillas a mano. Al terminar de compartir la receta de cómo prepara el pescado a la talla, doña Emilia comentó que para ellos el Festival del Pescado a la Talla es una forma de atraer turismo, que ellos lo que buscan con dicho festival es traer gente al puerto “porque estamos sin turismo”. Indicó que en el Primer Festival del Pescado a la Talla estaban participando 23 restaurantes, los que agradecían al alcalde Manuel Añorve el apoyo que les brindaba para promocionar esa zona. Alrededor de las 2 de la tarde, ya el lugar estaba impregnado del olor del tradicional pescado a la talla colocado en las mesas para degustarlo. En el corredor se pudo observar a cientos de turistas visitando las mesas, tomando refrescos y cervezas, sobre todo. Largas filas tuvieron que hacer para probar el pescado a la talla y algunos visitantes informaron que venían del Distrito Federal, de Morelos y del Estado de México, pero también de otros países como Cuba y Canadá. Para amenizar el Festival del Pescado a la Talla estuvo el grupo Fórmula Habanera. Pasadas las 2 de la tarde arribó al lugar la secretaria de Turismo municipal, Erika Lührs Cortés y la chef Susana Palazuelos, quien fue la madrina de la actividad, para recorrer las mesas de demostración y probar los platillos, pues además de pescado a la talla había ceviche. En entrevista, el presidente de los restauranteros de playa La Bonfil, Sergio Mejía Vargas dijo que estaban satisfechos con la respuesta que tuvo el primer festival. Agregó que el corredor estaba lleno de turistas, a quienes se les veía contentos y disfrutando del evento; y eso es “una muestra de lo que sabemos hacer en Acapulco, es el calor que tenemos en Acapulco y esa forma particular de atender al turismo en playa La Bonfil”. Mejía Vargas comentó que a pesar de todo lo que se ha hablado de la inseguridad la gente respondió porque “hoy estamos viendo gente de diversos estados, de otros países y se han superado todas las expectativas que teníamos los restauranteros; agradezco a cada uno de los negocios que apoyaron este proyecto y hoy estamos viendo los resultados”. Mientras que la secretaria de Turismo municipal, Erika Lührs Cortés también se mostró satisfecha por la respuesta de la gente y consideró que se habían superado las expectativas. Agregó que ahora faltaba posicionarlo, como se hace en otros países, para darle marca. La funcionaria municipal indicó que se ha creado un parteaguas en las políticas de difusión “porque ahora el gobierno municipal no se queda viendo las políticas federales, sino que tomamos la batuta para promover a Acapulco con nuestros recursos modestos, pero ya no estamos esperando qué nos quiera dar la federación y mejor ver qué es lo que nosotros podemos hacer”. Dijo que con ese festival se cerraba con broche de oro lo que era el programa Octubre, mes de Acapulco.




