Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Pregunta por sus padres en el hospital de Iguala el hijo de 7 años del chofer del autobús

Fernando Hernández

Iguala

Cristian Flores Alarcón, de siete años de edad, sobrevivió al accidente en el que un autobús repleto de gente se fue a un barranco en la carretera que comunica a la comunidad de Coxcatlán con la cabecera de Buenavista de Cuéllar.
Junto con otros niños, fue llevado al cierre de campaña del candidato a alcalde de Buenavista de Cuéllar, Elías Salgado.
Desde la tarde de domingo pasado ha dormido en una cama de Hospital General de Iguala, donde están otros tres niños que resultaron heridos durante la volcadura.
A pesar de que habla poco, ha logrado ganarse el cariño de las “enfermeras y de algunos médicos”, comentó una trabajadora del hospital.
Dijo que a cada momento pregunta por su papá y su mamá; la última vez que tuvo contacto con ellos fue el domingo en el punto conocido como La Venta de la Negra, desde donde salió disparado el autobús hasta que topó con el fondo de un barranco de 200 metros.
La realidad es que no volverá a ver a su madre, y es probable que a su padre lo vuelva a ver pero en alguna cárcel.
Cristian Flores es hijo de Ángel Flores Flores, quien conducía el autobús y era candidato del PT a regidor en Buenavista de Cuéllar.
Flores Flores está internado en un hospital del municipio de Jojutla, estado de Morelos, y está a disposición de las autoridades judiciales.
Su madre era Iveth Alarcón, quien murió en el accidente junto a otras 24 personas en el barranco de La Venta de la Negra, confirma su tía Elizabeth Correa Alarcón, quien vela por el niño desde el domingo pasado, día que marcó la historia de la comunidad de Coxcatlán.
Elizabeth Correa es optimista sobre el tratamiento del menor, y asegura que será dado de alta en los próximos días, “los doctores y las enfermeras lo vienen a ver a cada rato, y lo han tratado muy bien, le dicen que le eche muchas ganas para que pronto vuelva a jugar”.
Pero una pregunta asalta la mente infantil de Cristian Flores: “me pregunta mucho por su madre. Y pues no le hemos dicho que se murió porque… no queremos lastimarlo o que se nos ponga mal antes de que lo den de alta”.
Cerca del cuarto hospitalario que comparte con otro niño herido, recuerda que ayer le dijo a su sobrino que comiera un poco más para que “ya pues regrese a la casa”.
Y el niño le respondió con una pregunta: “me dijo ‘y a dónde voy a regresar, pues, ahora que salga de aquí del hospital’, y le dije que ¿cómo que a dónde? Que pues a su casa… Y me volvió a decir que ahí ya no iba a vivir nadie”.
La tía del niño dice que su sobrino “siente la muerte de su madre” y también que no está bien su papá. Pero descarta que alguien le haya dicho “la verdad”. Agrega: “por eso no me le quiero despegar ni un ratito”.
Cristian tiene rota una pierna y en su cara se pueden observar raspaduras y cortadas; también se observa a simple vista en su rostro las suturas que le hizo el personal médico que lo recibió el domingo 24 de junio.
El martes fue dado de alta uno de sus hermanos que resultó con lesiones durante el accidente. No obstante sus abuelos perdieron la vida el domingo pasado, recordó.
Elizabeth Correa menciona que “a la mejor su hermanita (Lucero, de 11 años) se salvó de que le pasara lo mismo porque se subió en el primer viaje que se fue para Buenavista”.
Juana Castañeda es mamá del Miguel Ángel Flores Castañeda, de 10 años, quien también está internado en el Hospital General de Iguala. La mujer se separó desde hace cinco años de su esposo y desde hace un año dos de sus hijos viven con su ex esposo en Coxcatlán.
El niño le contó cómo vivió el accidente: “me dijo que iban en el carro y dice que el chofer perdió los frenos y toda la gente gritó y de repente -el niño- sintió que iban volando y después ya no sintió nada porque se quedó desmayado”.

468 ad