Que se haga justicia para tener una vida en paz, pide viuda desplazada de La Laguna
Dice Juventina Villa que tanto sus hijos como yernos seguirán defendiendo los bosques en la sierra de Coyuca de Catalán. Demanda que permanezca la policía porque hay civiles que siguen “intimidándonos”Aurora Harrison
La Laguna/Coyuca de Catalán
“Yo siempre he querido regresar a mi casa, porque donde estaba no tengo nada y le pido al gobernador Ángel Aguirre seguridad y justicia”, dijo Juventina Villa Mojica, al regresar a su comunidad en la Laguna, en la sierra de Coyuca de Catalán. También pidió al mandatario estatal que se haga justicia por el asesinato de su esposo, Rubén Santana Alonso y de su hijo Sergio Santana Villa, ambos asesinados por hombres armados y talamontes que viven en la comunidad de Los Ciruelos. Luego demandó que la policía se quede más tiempo en La Laguna a donde este domingo regresaron –después de seis meses de haber sido desplazados–, porque indicó “el Ejército luego se va ir, nos vamos a quedar con la policía (estatal) pero no sabemos por cuánto tiempo”. Recordó que el pasado 21 de abril de este año cuando salieron de La Laguna, ejido de Los Huajes de Ayala, 107 habitantes, de los cuales 77 eran niños, mujeres embarazadas que tuvieron a sus hijos. Actualmente hay dos mujeres embarazadas. En mayo de este año, Villa Mojica denunció las agresiones y amenazas ante la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos (Codehum) en Guerrero y los organismos defensores de derechos humanos que subieron a documentar la situación que prevalecía en la comunidad de La Laguna. “Que se haga justicia, para tener una vida en paz, es lo que quiero, que nos dejen en paz, si ya mataron a mi esposo, a mi hijo y todo pues total que me dejen, que no me molesten ni a mí ni a mis hijos”, pidió la viuda de Rubén Santana, el jefe de las familias de La Laguna, que tenía conflictos con talamontes de la sierra porque organizaba en su comunidad la defensa de los bosques. Resaltó que sus hijos y yernos están decididos a trabajar y a seguir defendiendo los árboles, sin embargo, “yo no quisiera nada, yo lo que quiero es vivir en paz”, dijo al ser consultada en el trayecto camino de Puerto las Ollas a la comunidad de la Laguna. Juventina Villa contó que pidieron el apoyo del gobierno para que los acompañara hasta su comunidad por el miedo a ser agredidos en el trayecto. Agregó que durante los casi siete meses que estuvieron en Puerto las Ollas los trataron bien y ayudaron. “Se portó muy bien mi compadre y su familia, pero nosotros no nos sentíamos bien, ahí no son nuestros terrenos, no pudimos criar gallinas, cerdos, sembrar maíz”, indicó y añadió que en ocasiones subían hasta La Laguna por maíz y manteca para comer. La viuda de Rubén Santana afirmó que los desplazados van a volver a empezar ahora que regresan a su pueblo en donde hay 15 viviendas construidas con paredes de madera y techos de lámina de cartón; insistió en que aún hay un poco de miedo porque hay civiles armados que siguen “intimidándonos”. Al recordar que en este año detuvieron a siete de los implicados en el asesinato de su hijo Sergio Santana, Juventina Villa dijo que “sabemos que hay un responsable en todo esto”, no obstante lamentó que no haya resultados concretos y por ello exigió a la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) que también se investiguen los siete asesinatos de campesinos, entre ellos el de su esposo, Rubén Santana, el de Casarin Casarrubias y Gilberto Islas, quienes fueron atacados por civiles armados el 17 de abril. Detalló que La Laguna, se encuentra en el ejido de los Huajes de Ayala y está conformada por nueve comunidades, entre ellas está Hacienda de Dolores, Gachupines y Los Ciruelos –de ahí son las personas que los amenazaron y asesinaron a su esposo e hijo–. Sostuvo que los desplazados lo que quieren es vivir en paz, que sus hijos y nietos vayan a la escuela, porque en los siete meses que estuvieron en Puerto las Ollas perdieron el ciclo escolar porque no pudieron asistir a la escuela; luego destacó que una de las cosas que demandan los habitantes de La Laguna es que haya maestros y medicinas. Enseguida recordó que en dos ocasiones las autoridades cancelaron su regreso y que en las peticiones que plantearon demandaban siete camionetas de redilas, que hicieran rastrilleo de la carretera, que enviaran maestros, medicamentos y seguridad. Juventina Villa agradeció al dirigente del Frente de Organizaciones Democráticas del Estado de Guerrero (FODEG), Bertoldo Martínez Cruz, por su intervención con las autoridades estatales, porque dijo desde un principio los ayudaron a documentar la agresión que sufrieron por civiles armados. Hizo falta que les dieran teléfono e hicieron el rastrilleo: Bertoldo Martínez Consultado por separado, Bertoldo Martínez Cruz dijo que desde un principio acompañaron a las familias que han sido perseguidas por el gobierno, en el ejido de los Huajes de Ayala, en donde ha habido más de seis asesinatos e incluso incursiones de autoridades civiles y militares. Explicó que en una de las reuniones que sostuvieron el 29 de octubre y el 5 de este mes, solicitaron cuatro maestros, un centro de salud, además de un teléfono celular para que no queden incomunicados y en riesgo de que peligre su integridad y su vida. “Cuando ellos emigran de su lugar de origen, empiezan a hacer gestiones que en cierta forma termina con el regreso de estas personas a su comunidad; creo que si no hubiera impunidad o personas que ayudan a la gente en la sierra las cosas se arreglan”, dijo. Abundó que después del asesinato de Rubén Santana, detuvieron a nueve en Coyuca de Catalán y siete son los implicados, pero las autoridades no les hicieron caso, a pesar de que se hizo del conocimiento al procurador Justicia, Alberto López Rosas para que investigara. “Aplaudo la situación del secretario de Seguridad Pública porque desde la Barranca de los Lurios se vino con la caravana dirigiendo activamente al contingente y apoyando con trabajos manuales y eso habla bien de un secretario”, argumentó. Dijo que no podía decir lo mismo del secretario de Salud, Lázaro Mazón Alonso, de la secretaria de Educación, Silvia Romero Suárez o del secretario de Desarrollo Social, David Jiménez Rumbo porque no enviaron a nadie para explicarle y decirle si van a resolver las demandas de los desplazados de La Laguna. “Pedimos que se les apoye, que les den seguridad, porque hay temor que sean agredidos y que se haga el rastrilleo de la carretera que no se hizo, y que cumplan con el teléfono que se comprometieron a darles para que estén comunicados”, insistió.




