Bloquean policías de Zihuatanejo la entrada a urgencias del Hospital General
Protestan porque uno de sus compañeros, herido en un enfrentamiento, no está recibiendo la atención médica adecuada y el gobierno municipal no han autorizado un traslado alegando que no hay recursos
Brenda Escobar
Zihuatanejo
Policías preventivos municipales de Zihuatanejo cerraron la calle de acceso al área de urgencias del Hospital General Bernardo Sepúlveda Gutiérrez en protesta porque uno de sus compañeros no está recibiendo atención médica adecuada y también para exigir que los funcionarios del gobierno municipal encargados de los recursos económicos cubran los gastos médicos y el traslado a un centro hospitalario en donde le den una mejor atención a su compañero. Se trata del policía preventivo raso Pedro Mayo Villanueva Mayo, de 28 años de edad, quien está internado en el hospital general desde el 18 de noviembre, luego de que resultó herido en un enfrentamiento a balazos con dos presuntos delincuentes en donde uno de ellos resultó muerto luego de que asaltaron un establecimiento comercial en el centro de esta ciudad. A las 7 de la noche del martes, unos 45 policías preventivos a bordo de cinco patrullas cerraron la avenida Heroico Colegio Militar esquina con Mar Egeo como protesta porque de acuerdo a la versión que han recibido de los propios médicos, su compañero podría perder la pierna izquierda debido a que no tiene suficiente irrigación sanguínea y necesita de manera urgente una mejor atención médica. El director de la Policía Municipal, Pablo Alberto Rodríguez Román, dijo a los reporteros que el motivo de este movimiento es porque necesitan que Mayo Villanueva sea mejor atendido. Señaló que los médicos del hospital no han hecho su trabajo de la mejor manera toda vez que lejos de mejorar, la herida en la pierna del policía se está complicando. Por otra parte, se dolió que tanto el coordinador de Finanzas, Gustavo Peña y demás funcionarios de primer nivel el ayuntamiento se han negado a liberar el dinero para que su compañero sea trasladado a un hospital que sí cuente con el equipo adecuado, “necesita que se le hagan de manera urgente unos estudios que sólo se encuentran en la ciudad de Guadalajara, pero en el Ayuntamiento la única respuesta que nos dan es que no hay dinero y que no hay dinero”. Dijo que aunque cuentan con una póliza para gastos médicos mayores y un recurso que les destinan a los policías municipales a través del programa Subsidio para la Seguridad Pública Municipal (Subsemun), “no sirve de nada porque la respuesta es la misma, que no hay dinero”. La protesta de los policías provocó que el tránsito vehicular en esa parte de la calle lateral de la avenida Heroico Colegio militar se hiciera más lento ya que los conductores disminuían la velocidad para observar qué era lo que ocurría. Al lugar llegó una patrulla con policías estatales que sólo tomaron nota del hecho y se mantuvieron a la expectativa en caso de que la ciudadanía requiriera algún auxilio, ya que sus pares municipales ahí presentes se declararon en paro de labores hasta que atendieran “como debe de ser” a su compañero. Pablo Alberto Rodríguez, a nombre de sus compañeros policías aseguró que no se retirarían del lugar hasta que no fueran atendidos personalmente por los directivos del hospital general así como por funcionarios con capacidad de solucionarles el problema “en este momento”. Fue hasta hora y media después que se presentó el secretario general del Ayuntamiento, Juan Manuel Álvarez Barajas quien llegó al lugar acompañado del regidor de Salud, José María Morelos Martínez y convidó a los uniformados para que formaran una comisión para hablar en privado a cambio de que primero dejaran libre el acceso al hospital, petición a la cual accedieron los policías luego de un ríspido intercambio de reproches, pues los funcionarios les advirtieron que los policías asumirían su responsabilidad en caso de que llegara algún paciente grave y éste llegara a fallecer porque no le permitieran entrar a recibir atención médica. La madre del policía herido, Francisca Mayo, encaró a ambos funcionarios a quienes les reprochó que pese a que su hijo es un buen trabajador, no lo están atendiendo bien, “no es justo que mi hijo vaya a perder su pierna, la tiene toda rajada, no es justo”. Luego de que los policías quitaron las patrullas, entraron al hospital a platicar con los funcionarios. Al momento de redactar esta nota, la plática aún continuaba.




