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Bloquean pepenadores de Chilpancingo la carretera federal; exigen que el FUSDEG libere a cuatro detenidas

*Una de las comerciantes de desechos, arrestada por la Policía Comunitaria de Petaquillas, es acusada de haber participado en la desaparición el miércoles de dos jóvenes que laboran en el tiradero. En la noche fueron liberadas tres y sólo quedó la sospechosa. Durante tres horas, las personas que se dedican a la recolección de basura, algunos con el rostro cubierto, atraviesan camionetas, colocan piedras y palos para impedir el paso de vehículos. En la tarde cerraron nevamente la vialidad

María Avilez Rodríguez

Chilpancingo

Por casi tres horas, pepenadores del basurero municipal de Chilpancingo, bloquearon totalmente la carretera federal México-Acapulco, en demanda de que la Policía Comunitaria del Frente Unido por la Seguridad y Desarrollo del Estado de Guerrero (FUSDEG) liberara a cuatro mujeres detenidas desde el sábado, una de las cuales, Rafaela Santiago Alonso, es sospechosa de la desaparición de dos jóvenes pepenadores.
Alrededor de las 11:40 de la mañana, las personas que se dedican a la recolección de basura, algunos cubiertos del rostro, atravesaron camionetas que utilizan para recolectar basura, colocaron piedras y palos para impedir el paso a los automovilistas.
El bloqueo fue total, en los cuatro carriles de la carretera federal México-Acapulco, cerca de la colonia La Cinca. La protesta dejó parados a cientos de automovilistas que pretendían llegar a Acapulco, Circuito Río Azul y Ocotito, entre otros lugares, quienes utilizaron la vía federal.
Los pepenadores denunciaron que el miércoles de la semana pasada, dos de sus compañeros fueron raptados del basurero municipal, sin saber el motivo o quiénes fueron los responsables.
Informaron que el sábado 27 de junio, integrantes del FUSDEG fueron al basurero y se llevaron a Virgina Alonso Cayetano, Rafaela Santiago Alonso, Silvia Morales Carvajal y Silvia Morales Vargas, esta última con tres meses de embarazo, y quienes compraban material reciclado.
Una de las manifestantes dijo que “esa es nuestra inconformidad, estos comunitarios vienen y hacen lo que quieren, se llevaron a estas señoras sin ningún motivo, ahora a quién le vamos a vender, ya no tenemos qué comer, tenemos hijos y sólo de lo que ellas nos compran podemos solventar los gastos”.

Inicio de la protesta

Desde las 10 de la mañana, los pepenadores cerraron el acceso al basurero municipal e impidieron la entrada de los camiones recolectores del Ayuntamiento de la capital, en protesta porque el FUSDEG detuvo a cuatro mujeres que les compran cartón, plástico y pet, lo que, dijeron que les perjudica porque no tienen dinero, y que los policías comunitarios no les dijeron el motivo de la detención.
Ante la falta de respuestas por parte de las autoridades, casi una hora y media después, los inconformes comenzaron a bloquear ambos sentidos de la carretera federal, con camionetas y piedras, a unos 20 metros del lugar en que se ubica un retén del FUSDEG.
Los manifestantes portaron pedazos de cartones, donde se leía: “Fuera comunitaria”, “liberen a las cuatro mujeres” y “fuera los de la FUSDEG”, entre otros reclamos.
Cerca del mediodía, al lugar llegaron policías comunitarios armados del poblado de Petaquillas y se llevaron detenido a Ulises Sánchez González, uno de los pepenadores que bloqueaba la carretera con una camioneta, provocando jaloneos y discusiones entre ambos grupos.
Después de las 12:30, llegaron nuevamente los policías del FUSDEG, y los pepenadores gritaban y exigían la liberación de sus cuatro compañeras, tres de ellas madres de familia.
Los miembros del FUSDEG mostraron una actitud agresiva con la prensa, incluso, empujaron a un par de fotógrafos que cubrían la protesta. Además gritaron: “Aquí es territorio FUSDEG, nosotros no aceptamos reporteros con cámaras; háganle como quieran”, dijo un encapuchado.
Al lugar llegó el encargado de la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos, Ramón Navarrete Magdaleno, quien ha manifestado su deseo de ser nombrado formalmente ombudsman de la entidad, personal del Ayuntamiento y el comisario de Petaquillas, Alejo Silva Antaño, para tratar de mediar en el problema.
El comisario dijo: “Yo no sé de las cuatro mujeres que están pidiendo, yo entré este sábado, así que no sé, el único que sabe es el ex comisario, pero la detención de hace rato fue por estar obstruyendo la vialidad, además hay cosas que no se pueden decir públicamente, porque obstruiría la investigación”, argumentó Silva Antaño.
Al bloqueo también acudió el ex comisario, Arquímedes Vargas Encarnación, quien reveló “ayer (domingo) todavía fungía como comisario municipal, y el conocimiento que yo tengo señores es de que sólo se arrestó a la señora Rafaela, que es una sola persona, y a su marido se le liberó por sospechas”.
Continuó: “Quieren que diga la verdad, la diré, Rafaela tuvo un problema con otras dos personas que fueron a poner una demanda en la base comunitaria de Petaquillas, en donde decían que la señora Rafaela les iba a echar a La Maña (sicarios), por decidir ya no venderle sus desechos, después de eso las dos personas desaparecieron y por eso fue la detención”.
Agregó que si la señora Rafaela no tiene nada que ver con la desaparición de los jóvenes, entonces será liberada.
Por su parte, Navarrete Magdaleno escuchó a ambos grupos, a los pepenadores y a los comunitarios, posteriormente entablaron una mesa de trabajo.
Alrededor de la 1 de la tarde, al lugar también arribaron policías estatales, con equipo antimotines y armas de fuego, dirigidos por un oficial que ha encabezado los desalojos violentos, quien junto a su tropa de unos 70 antimotines comenzaron a quitar los palos y piedras para replegar a los manifestantes y reabrir la circulación, sin embargo, la operación fue detenida por un comandante de la federal, quien le dijo que se calmara y que el bloqueo estaría hasta que terminara la mesa de trabajo.
Después los policías antimotines sólo se mantuvieron en el camellón.
El movimiento se disipó después de las 2:40 de la tarde, cuando Navarrete Magdaleno se comprometió a vigilar que se respetaran las garantías de los detenidos y que en menos de una hora serían entregados tres detenidos, entre ellos Sánchez González y las otras dos no sabían quienes serían.
Además, entregarían a tres más a las 6 de la tarde. Los manifestantes se hicieron a un lado mientras transcurrió el tiempo que les marcaron las autoridades.

Nuevamente bloquearon

Transcurrido el tiempo, a las 4:30 los pepenadores volvieron a bloquear, argumentaron que las autoridades los engañaron porque ya había transcurrido dos horas y no les entregaron a los detenidos.
De nuevo colocaron piedras, palos y atravesaron las camionetas, como la primera vez. Se observó personas caminando, algunos se veían molestos, incluso otras se peleaban con los manifestantes. Además, los pepenadores dieron permiso a los trabajadores de las camionetas recolectoras de basura, para que tirarán los desechos en el basurero.
Los pepenadores acordaron que el bloqueo fuera intermitente y cada diez minutos abrirían. Aproximadamente a las 6 de la tarde liberaron a Sánchez González, quien declaró que los del FUSDEG se lo llevaron a Petaquillas y que ahí lo interrogaron.
Añadió que los policías comunitarios lo detuvieron sólo por bloquear la vía, “me tuvieron encerrado hasta que llegó la Policía Ministerial, posteriormente me trajeron a las oficinas del MP y ahí únicamente me dieron mi liberación”, dijo Sánchez González.
A las 7:40 de la noche, los pepenadores liberaron completamente la circulación, luego de que policías federales acudieron a Petaquillas y pidieron la liberación de Virgina Alonso Cayetano, Silvia Morales Carvajal y Silvia Morales Vargas.
Sin dar alguna explicación, las detenidas fueron liberadas a las 9:40 de la noche. Quedó solamente detenida Rafaela Santiago, quien es sospechosa de la desaparición de los dos jóvenes. Hasta el momento se desconoce el paradero de estas dos personas, que desaparecieron el pasado miércoles.

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